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¿Cómo me afecta el VIH como mujer?

Ser una mujer que vive con el VIH significa plantearse algunas preocupaciones específicas. Así, muchas mujeres que padecen esta infección quieren saber cómo afecta a su fertilidad, a su salud reproductiva y a su menstruación, entre otras cuestiones.

Problemas de salud ginecológicos y hormonales

En primer lugar, el VIH además de atacar al sistema inmunitario afecta también al sistema hormonal, especialmente cuando la carga viral es elevada 26.

Ello podrá provocar cambios en la menstruación, tales como largos intervalos de tiempo entre periodos o no tener la menstruación aunque no se esté embarazada 26.

Si notas algunos de estos cambios, pide cita con tu médico 15. De igual manera, si notas que después de tener relaciones sexuales sangras, o que sangras y ya tienes la menopausia, o tienes periodos muy abundantes, acude a la consulta. Pueden ser síntomas de otros problemas de salud, pero es recomendable que tu médico esté al corriente 26.

Otra consecuencia de que el VIH afecte al sistema hormonal es que el cuerpo puede disminuir la producción de dos tipos de hormonas, los estrógenos y la progesterona, lo que puede afectar a la fertilidad, bien porque dificulte la posibilidad de quedarse embarazada bien porque se adelante la menopausia 26.

Más allá de estos problemas relacionados con el sistema hormonal, la mujer con VIH sufre en mayor medida otros problemas de salud ginecológicos y que a causa de la infección por el VIH son difíciles de manejar y tratar 26.

Uno de estos problemas es la enfermedad pélvica inflamatoria (EPI), que puede estar originada por bacterias o por infecciones anteriores, por ejemplo, por infecciones de transmisión sexual (ITS) no tratadas. Esta enfermedad puede causar esterilidad, por lo que debe recibirse ayuda y tratamiento de una manera rápida 26.

La mujer con el VIH también es más vulnerable frente a la infección por el virus del papiloma humano, que puede provocar el desarrollo de células anómalas en las zonas genitales. En algunos casos, conllevará la aparición de verrugas genitales, pero en otros pueden conllevar que se desarrolle un cáncer de cérvix 26. Por ello, todas las mujeres con el VIH deben realizar exámenes periódicos para detectar la posible presencia del virus del papiloma humano 26.

También se corre riesgo de contraer, por parte de la mujer con el VIH, herpes genitales (dolorosos y difíciles de erradicar ante la presencia del VIH 26), como infecciones por hongos (tales como la candidiasis vaginal 26).

Reproducción

Una de las cuestiones que puede plantearse una mujer que vive con el VIH es ser madre. En la actualidad, los tratamientos antirretrovirales pueden reducir la carga viral a niveles indetectables que junto con un parto inducido (o un parto natural bajo determinadas circunstancias) permiten tener un hijo con un riesgo muy bajo de transmisión 26.

No obstante, si se desea tener un hijo, es recomendable hablar con el equipo de atención médica antes de quedarte embarazada. El equipo médico evaluará si tu carga viral es elevada, si la medicación para el VIH es la más adecuada para una mujer gestante y si te encuentras en un buen estado de salud, sin otras infecciones 26.

Para quedarte embarazada, y si tu pareja no tiene VIH, existen métodos de reproducción asistida que reducen el riesgo de transmisión del virus al miembro no infectado de la pareja. Entre ellos están la inseminación intrauterina o la fecundación in vitro con microinyección espermática. Otro método de reproducción sería la autoinseminación. Además, se puede recurrir a la reproducción natural controlada 1, cuando la persona con VIH ha alcanzado una carga viral indetectable y además reúne otra serie de condiciones clínicas que reducen el riesgo de transmisión 1.

Cuando los dos miembros de la pareja tienen el VIH, la técnica de reproducción asistida que suele utilizarse es la inseminación intrauterina o fecundación in vitro con microinyección espermática. Además también puede recurrirse a la autoinseminación o a la reproducción natural controlada 1.

Osteoporosis

Por último, y aparte del ámbito puramente ginecológico, hay otra enfermedad que puede hacerse más presente en la mujer con el VIH y es la osteoporosis.

La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y causa fracturas con facilidad, además incrementa la posibilidad de sufrir fracturas de cadera, columna vertebral y muñecas 4.

La osteoporosis es más frecuente en las mujeres, especialmente las que han pasado la menopausia 26. Además, se ha comprobado que las personas con el VIH suelen perder más densidad ósea que la población general, y aunque no se sabe con seguridad se cree que es debido a la propia infección y a los tratamientos antirretrovirales 26. Por ello, si eres mujer y tienes el VIH, hay un riesgo mayor del habitual en desarrollar osteoporosis.

El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.