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VIH y el hígado 14, 15, 19

El hígado realiza más de 500 funciones importantes en el organismo. Entre ellas, se encuentran el filtrado de sustancias nocivas de la sangre y la producción de bilis para metabolizar las grasas.

Las lesiones hepáticas pueden dar lugar a un colesterol alto (aumento del nivel de grasa en la sangre), que puede incrementar el riesgo de infarto de miocardio e ictus.

Hepatitis

Una de estas lesiones hepáticas es la hepatitis. La hepatitis es una inflamación del hígado y puede evolucionar con mayor rapidez hacia una enfermedad hepática más grave si tienes el VIH.
La hepatitis tiene diferentes causas, entre las que se encuentran los virus, la dependencia del alcohol, el consumo de drogas, determinados medicamentos y algunas enfermedades infecciosas.

La hepatitis puede ser producida por un virus. Los tres tipos más comunes son hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C, aunque también existen los tipos D y E.

Si se padece el VIH y hepatitis C, existe un mayor riesgo de que se produzca una lesión hepática con mayor rapidez sobre todo si el VIH no está bajo control con el uso de tratamientos.

Co-infección por el VIH con Hepatitis C

La hepatitis C (VHC) es una coinfección que puede ir asociada con el VIH. El VHC puede transmitirse a través del contacto con sangre de una persona que tiene este virus, por ejemplo a través de compartir agujas, jeringas u otros objetos utilizados en el consumo de drogas o, en el entorno de los hospitales, por pinchazos puntuales con agujas u otros instrumentos punzantes. Aunque también puede deberse a otras causas, como el contacto sexual con una persona infectada o el nacimiento de un bebé cuya madre esté infectada con el VHC.

Tener VIH y VHC puede conducir a daños en el hígado más rápido, sobre todo si el VIH no está bajo control con el uso de tratamiento, lo que podría complicar el manejo del VIH. Por esta razón usted debe hablar con su equipo de atención médica para la prueba periódica.

Síntomas

Es importante consultar a un médico si experimentas cualquier síntoma relacionado con una enfermedad hepática. Aunque has de saber que algunas personas no tienen síntomas de hepatitis.
Los síntomas más comunes son los siguientes:

  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos)
  • Cansancio.
  • Náuseas.
  • Pérdida del apetito.
  • Dolor abdominal.
  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Fiebre leve.
  • Dolor de cabeza.

Protege tu hígado

Si padeces hepatitis, es aconsejable que el médico y el paciente decidan juntos las decisiones más apropiadas para la salud del paciente:

Ver referencias 14, 15, 19

El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.