Con el aval de:

Implicaciones psicosociales de la psoriasis

La visibilidad de las lesiones de la piel causadas por la psoriasis así como sus consecuencias físicas (dolor y quemazón, entre otros) repercuten no solo físicamente sino también emocionalmente. Por lo que la psoriasis puede causar también ansiedad y depresión.

A su vez, estos factores psicológicos, como la depresión o la ansiedad, pueden provocar la aparición de un brote de psoriasis o un incremento y empeoramiento de las lesiones.

Por ello, está demostrado que es beneficioso para los pacientes recibir terapia psicológica (bien visitando al psicólogo bien al psiquiatra) a la vez que el tratamiento dermatológico, ya que ayuda a afrontar mejor la enfermedad y a aumentar la calidad de vida.

Por otro lado, existen diversas opciones terapéuticas en la actualidad que son muy efectivas para controlar los síntomas, lo que ayuda a superar también los trastornos psicológicos que puede desencadenar la enfermedad.

La finalidad es aprender a convivir con la enfermedad, es decir aceptarla y ser proactivos, más cuando se trata de una patología para toda la vida. Esta aceptación unida a una actitud a favor de informarse e implicarse en el tratamiento resulta de gran ayuda, porque facilita el cumplimiento del tratamiento, conlleva una mejoría más rápida y duradera y aumenta la calidad de vida.

Compartir por Facebook Compartir por LinkedIn

El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.