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Psoriasis y otras enfermedades

Las concomitancias o factores de riesgo producidos por otras enfermedades que sufra el paciente suelen condicionar la evolución y el tratamiento de la psoriasis. Por ejemplo, la obesidad se ha asociado con una psoriasis más grave. Por otra parte, algunos de los tratamientos utilizados para la psoriasis pueden empeorar las comorbilidades (otras enfermedades que el paciente pudiera sufrir) o viceversa.

Por tanto, se está prestando cada vez mayor atención a la posibilidad de que la persona con psoriasis padezca a la vez otras enfermedades, ya que hace necesario que el abordaje sea integral. La detección precoz de dichas enfermedades, para lograr su diagnóstico y tratamiento adecuado, así como evitar medicamentos que empeoren la psoriasis son dos factores que pueden tener un impacto de forma en notable la calidad de vida del paciente.

¿Qué puede agravar la psoriasis?

Diversos factores físicos y anímicos pueden agravar las lesiones de la psoriasis. Respecto a los factores psicológicos, cabe destacar la ansiedad, el estrés o la depresión como elementos que influyen en el desarrollo de la enfermedad. En muchas ocasiones, los brotes tienen su origen en problemas de tipo personal o laboral.

Otros factores que pueden empeorar la psoriasis son el clima muy frío, las quemaduras solares, ciertas infecciones o golpes y heridas en la piel. Si la persona con psoriasis se encarga de la limpieza, bien en el ámbito del hogar, bien en el ámbito laboral, es necesario tener precaución con determinados productos potencialmente dañinos, como los detergentes o jabones, etc.

Asimismo, algunos medicamentos pueden causar el empeoramiento de la psoriasis o provocar un brote, por lo que el paciente debe consultar con el médico las posibles interacciones. De la misma forma, el tratamiento sistémico para la psoriasis también puede interactuar con los fármacos recetados para otras enfermedades.

Relación entre la psoriasis cutánea y la artritis psoriásica

La artritis psoriásica, que es una enfermedad inflamatoria de las articulaciones, se asocia con la psoriasis. Este tipo de artritis se presenta con dolor y sensación de calor en la articulación inflamada, debido a la inflamación e hinchazón de las articulaciones, especialmente de las extremidades. Este efecto provoca cierta dificultad de movimiento y, con el tiempo, una posible deformación de las articulaciones afectadas. La artritis psoriásica, al igual que la psoriasis, cursa en brotes, es decir, se alternan épocas con pocos o sin síntomas, con otras en la que se hace presente el dolor y la inflamación.

La artritis psoriásica afecta a ambos sexos por igual, puede aparecer a cualquier edad, aunque la época más frecuente es entre los 30 y los 50 años.

Enfermedad cardiovascular y psoriasis

Un alto porcentaje de pacientes con psoriasis tiene algún factor de riesgo cardiovascular. Esta situación puede condicionar el tratamiento de la psoriasis, ya que algunos fármacos pueden elevar la presión arterial.

Las personas con psoriasis deben hacer un seguimiento especial de los principales factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular, como son la obesidad, la hipertensión, la diabetes, etc. En líneas generales, deben mantener unos hábitos de vida saludable y evitar el consumo de tabaco y de alcohol.

  • Diabetes y psoriasis Los pacientes con psoriasis que toman medicación para la diabetes mellitus deben revisar de forma constante sus niveles, ya que se ha observado hipoglucemia o hiperglucemia como reacción adversa frecuente.
  • Hipertensión arterial y psoriasis Está aceptado que existe una asociación importante entre la hipertensión arterial y la psoriasis. De hecho, cuanto es más grave la psoriasis mayor riesgo de padecer una hipertensión arterial alta. Las complicaciones también están relacionadas con la edad y el sexo del paciente.
  • Obesidad y psoriasis La obesidad está relacionada de manera estrecha con la psoriasis. Incluso, el sobrepeso tiene una relación directa con esta enfermedad inmunológica de la piel. Diferentes estudios han demostrado que el riesgo de presentar obesidad o sobrepeso aumenta con la gravedad de la psoriasis.
  • Tabaquismo y psoriasis Fumar puede favorecer la aparición o el agravamiento de la psoriasis, por eso es aconsejable dejar el tabaco. Este hábito afecta de forma especial a los pacientes con psoriasis pustulosa generalizada.

Enfermedades inmunológicas asociadas a la psoriasis

  • Comorbilidad con las espondiloartropatías La psoriasis es una de las manifestaciones de la piel característica de las espondiloartropatías, un grupo de enfermedades inflamatorias sistémicas crónicas que afectan sobre todo a determinadas articulaciones como las presentes en la columna vertebral y en su unión con la cadera (zona sacroilíaca).
  • Enfermedad inflamatoria intestinal Diversos estudios realizados en población adulta han detectado una asociación significativa de la psoriasis con algunos tipos de enfermedad inflamatoria intestinal, como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.