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¿Qué es la psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel que se caracteriza principalmente por la aparición de unas placas de tono rosado cubiertas por unas escamas blanquecinas de grosor variable. Las escamas están compuestas por células de la epidermis -parte visible de la piel- que se van acumulando a causa de su proliferación excesiva y acelerada mientras que el enrojecimiento es a causa de la dilatación de los vasos sanguíneos de la zona debido a la inflamación. Hoy por hoy, todavía no se conocen con exactitud su origen y la causa del desarrollo debido a la complejidad de la patología.

Las placas y la inflamación pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, si bien los lugares más habituales son los codos, las rodillas, la cabeza, la espalda y las nalgas. Las lesiones también se presentan debajo de las uñas y, ocasionalmente, en las articulaciones.

Los síntomas pueden agravarse o desaparecer de forma temporal, ya que cursa en brotes. Además, las lesiones pueden desaparecer y volver a aparecer en los mismos sitios o en sitios nuevos

Síntomas más comunes

Los primeros síntomas de la psoriasis suelen ser una o varias placas escamosas. Las lesiones pueden ser de diferentes tamaños, enrojecidas y recubiertas de escamas de grosor variable.

La psoriasis produce descamación, picor. Pueden aparecer desde pequeñas placas, pasando incluso desapercibidas, hasta lesiones que afectan a todo el cuerpo.

Causas de la psoriasis

El origen de la enfermedad está en el sistema inmunológico del cuerpo, en concreto con unas células de la sangre llamadas linfocitos T, cuya misión es proteger al cuerpo frente a infecciones y enfermedades, pero que en la psoriasis parecen activarse sin control.

Las placas se producen por la inflamación y el aumento de células en la epidermis, que causa el engrosamiento de la piel. Estas células externas se renuevan cada cuatro días, un plazo mucho más frecuente que el habitual, que suele ser 25 días. En las zonas afectadas fluye más cantidad de sangre porque los vasos sanguíneos son más gruesos y largos que en la piel sana, y eso provoca el enrojecimiento de las placas.

La causa exacta de la psoriasis todavía no está bien definida, pero se sabe que ciertos estímulos pueden actuar como desencadenantes de la enfermedad: algunas infecciones, traumatismos, el estrés y determinados fármacos.

Tipos de psoriasis

La lesiones de la psoriasis pueden presentarse con diferentes formas clínicas y en distintas partes del cuerpo: en las palmas y las plantas, en el cuero cabelludo, en las uñas, en la cara, en los pliegues, etc. Una persona puede sufrir una sola de estas formas o padecer varias a la vez.

Algunos de los tipos más habituales son:

  • Psoriasis en placas: Las lesiones están formadas por manchas rojizas escamosas bien delimitadas que pueden tener diferentes medidas. Es el tipo más habitual.
  • soriasis en las palmas y en las plantas: Las placas suelen ser muy secas y gruesas y la piel suele agrietarse, sangrar e incluso doler. Todo ello puede interferir, por el sitio donde están ubicadas, en el trabajo y en la vida personal.
  • Psoriasis en el cuero cabelludo: Es muy frecuente, tanto sola como darse junto con otra modalidad. Se caracteriza por una descamación seca muy adherida sobre una zona roja del cuero cabelludo, aunque puede extenderse hacia la frente, la nuca o detrás de las orejas. Suele producir mucho picor.
  • Psoriasis en las uñas: Se caracteriza bien por aparecer pequeños puntos en las uñas, bien por la deformación y el aumento del grosor de las mismas, aunque a veces también aparecen manchas amarillas resultado de la separación de la uña de la carne.
  • Psoriasis de la cara: Poco frecuente pero altamente impactante en la persona por el lugar tan visible en el que se produce.
  • Psoriasis de los pliegues: Su nombre se debe a que puede aparecer en cualquier pliegue cutáneo, como los de las axilas, ingles, nalgas, etc. Es una tipología incómoda, dolorosa, con menos descamación pero más rojeces.
  • Psoriasis en gotas: las lesiones son numerosas y menores de 2 cm. Están esparcidas por todo el cuerpo de forma irregular.
  • Psoriasis eritrodérmica: casi todo el cuerpo está afectado por las lesiones, que están muy irritadas y con alta descamación. Es una forma grave de la enfermedad.
  • Psoriasis pustulosa: es otro tipo grave de psoriasis, también poco frecuente, que se muestra con granos de pus no infecciosos sobre las placas.
  • Artritis psoriásica: se trata de una inflamación crónica de las articulaciones caracterizada por su aspecto rojizo, la hinchazón y el dolor en las articulaciones afectadas.
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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.