Síntomas

No todas las personas con párkinson desarrollan exactamente los mismos síntomas de la enfermedad o lo hacen de la misma manera. En algunos casos, pueden pasar muchos años hasta que dificulte de forma significativa las actividades cotidianas. Estos síntomas pueden mejorar con la medicación. Por tanto, si notas algunos de los síntomas habla con tu médico.

Síntomas motores

Los síntomas motores de la enfermedad de Párkinson se dividen en cuatro tipos de problemas:

  • Bradicinesia. Significa “lentitud para realizar un movimiento” y en párkinson hace referencia a la incapacidad para iniciar un movimiento preciso o la pérdida del movimiento automático. Este síntoma fue descrito por James Parkinson como “parálisis”.
  • El trastorno se manifiesta de diferentes modos como disminución del parpadeo o falta de expresividad facial, pero la forma más caracerística es el caminar lento, a pasos cortos, arrastrando los pies y con una disminución o ausencia del balanceo de los brazos.

    Esto dificulta realizar tareas tan cotidianas como abrocharse un botón, atarse los cordones de los zapatos o cepillarse los dientes. La lentitud y los movimientos incompletos también pueden afectar al habla y al tragar alimentos.

  • Temblor en reposo. Aunque es el síntoma más conocido, no es el más característico. Por lo general, el temblor aparece cuando la persona no está realizando ninguna tarea con la parte del cuerpo que tiembla y mejora o desaparece cuando se realiza un movimiento. Por el contrario, empeora con las emociones, el estrés o cuando la persona que lo padece se siente observada.
  • Afecta sobre todo a las manos, pero también es frecuente en los pies. Suele iniciarse en una mano, aunque con el tiempo puede afectar a la otra extremidad. Este temblor de la mano provoca la conocida postura de «cuenta de monedas», en la que la muñeca está flexionada y los dedos pulgar e índice se aproximan en un ligero temblor como si se estuviera realizando el gesto de contar monedas.

  • Rigidez. Implica dureza o inflexibilidad de los músculos. Normalmente los músculos se contraen cuando se mueven y se relajan cuando están en reposo. En la rigidez de la enfermedad del Parkinson el tono muscular de la articulación afectada siempre está duro y no se relaja.
  • Este síntoma puede provocar: incapacidad para balancear los brazos al caminar, la dificultad para girarse en la cama o incorporarse en una silla, dolores y calambres en las extremidades, así como la disminución de la expresividad facial.

    La rigidez contribuye a la postura típica del paciente con párkinson, con la cabeza y tronco inclinados hacia delante, los brazos pegados al cuerpo y los codos flexionados. Como ocurre con el temblor, la rigidez aumenta generalmente con las emociones y la fatiga, y disminuye con el sueño.

  • Trastornos de la postura. Es el signo típico del párkinson y uno de los síntomas más incómodos de la enfermedad, se manifiesta como dificultad para mantener una postura o alteración del equilibrio. Esta alteración del equilibrio ocasiona un mayor riesgo de caídas ya que dificulta acciones como caminar, girar, dar la vuelta en la cama o sentarse y levantarse de una silla.

Síntomas no motores

Entre los síntomas de la enfermedad de Parkinson que no afectan a la motricidad están:

  • Estreñimiento.
  • Incontinencia urinaria.
  • Cambios en la sudoración.
  • Trastornos sexuales: disfunción eréctil, disminución del deseo sexual.
  • Trastornos neuropsiquiátricos y cognitivos (alucinaciones, ilusiones, demencia, dificultad para la concentración, para realizar varias cosas a la vez, etc.).
  • Trastornos afectivos y emotivos (depresión, apatía, ansiedad).
  • Trastornos del sueño (insomnio, dormir en exceso durante el día, etc.).
  • Osteoporosis, dolor de espalda, problemas respiratorios, etc.
Compartir por Facebook Compartir por LinkedIn

El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.