La migraña no solamente afecta a la cabeza

Muchas de las personas que tienen ataques de migraña creen que no es más que un dolor de cabeza fuerte.

Pero la migraña no es simplemente un dolor de cabeza. La migraña es realmente una enfermedad y puede ser debilitante. Ciertas partes del cerebro se ven afectadas cuando se presenta la migraña, lo que puede derivar en síntomas como:

  • Dolor pulsátil.
  • Náuseas y vómitos.
  • Sensibilidad extrema a la luz, el sonido o ambos.
  • Trastornos visuales conocidos como "aura".
  • Capacidad disminuida para realizar ciertas acciones.

Migrañas y náuseas

Las náuseas son un síntoma común que a menudo aparece con el dolor de la migraña. Y para muchos, las náuseas son tan fuertes que pueden ser tan debilitantes como el propio dolor de cabeza.

Los síntomas de la migraña pueden variar de un ataque a otro, y según la persona. Por ello es importante que hables con tu médico acerca de cómo sientes la migraña. Consulta sobre las opciones de tratamiento que tratan tanto el dolor de la migraña como los síntomas relacionados.

Desencadenantes

Para algunos, la migraña se puede producir potencialmente en respuesta a ciertos eventos, conocidos como desencadenantes. Si bien la evidencia reciente sugiere que, en realidad, los desencadenantes no provocan la migraña, pueden volver a una persona más vulnerable a los ataques.

Algunos desencadenantes potenciales son:

  • Determinados alimentos (p. ej., el vino tinto, los quesos añejos, los alimentos con nitrato, el chocolate, el glutamato monosódico).
  • El estrés.
  • La menstruación u ovulación.
  • La abstinencia de cafeína.
  • Los medicamentos.
  • Omitir comidas.
  • Los cambios en los patrones de sueño.

Identifica y habla sobre tus potenciales desencadenantes con tu médico como parte de tu plan de tratamiento general.

Migrañas y ciclo menstrual

Un desencadenante potencial de la migraña es el cambio en los niveles hormonales. En las mujeres, esto puede suceder con la menstruación o la ovulación. Se produce como resultado de la disminución de los niveles de estrógeno o la disponibilidad reducida de estrógeno en el cuerpo. Los ataques de migraña que se producen periódicamente entre 2 días antes y 3 días después del primer día de flujo menstrual se suelen conocer como "migrañas menstruales". Otros ataques que aparecen alrededor del periodo de la mujer se pueden denominar "migraña relacionada con la menstruación". Si sufres estos tipos de ataques de migraña, no estás sola. Habla con tu médico sobre las fechas de los ataques de migraña. Esto quizás te ayude a comprender si se pueden desencadenar por los cambios en los niveles hormonales.

Lleva un diario

Un diario de migrañas puede ser una herramienta extremadamente importante para ayudar al profesional médico a comprender tu migraña, determinar si los síntomas de la migraña tienen un patrón y juzgar si los medicamentos actúan de forma adecuada. Puede ayudar a recopilar información sobre la frecuencia, duración e intensidad de los ataques de migraña, antes de visitar al médico, para asegurarte de compartir esta información importante.

Sigue algunos consejos

Estos son algunos consejos que puedes probar y te pueden ayudar a reducir la frecuencia de los ataques de migraña:

  • Evita los potenciales desencadenantes.
  • Consume las comidas en un horario regular.
  • Sigue una rutina de sueño regular.
  • Practica ejercicio con frecuencia.
  • Desarrolla técnicas para reducir el estrés.
  • Consulta a tu médico para saber qué medicamentos pueden ser adecuados para ti.

Ayuda a tu médico para que pueda ayudarte a ti

El paso más importante en tu búsqueda para el alivio eficaz del dolor de migrañas es ayudar a tu profesional médico a comprenderte a ti y a tu afección.

No seas tímido a la hora de compartir información. Informa al profesional médico sobre tu dolor y todos los síntomas adicionales. Además, no olvides hablar sobre el impacto que ejercen las migrañas en tu vida y en las personas que te rodean. ¿Te impiden realizar ciertas actividades? ¿Faltas al trabajo? Esta información puede ayudar al médico a tomar mejores decisiones sobre tu tratamiento.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.