Tipos de infecciones fúngicas

Una clasificación esquemática de las micosis permite dividir estas enfermedades en superficiales y sistémicas o invasivas.

Infecciones fúngicas superficiales

Las infecciones micóticas superficiales son aquellas que afectan a la piel y a las mucosas, y se dividen, fundamentalmente, en dermatofitosis (tiñas), candidiasis mucocutánea y pitiriasis versicolor.

Se trata de enfermedades muy frecuentes que, a pesar de tener un buen pronóstico y de contar para su tratamiento con diversos medicamentos de eficacia probada, ocasionan un elevado número de consultas médicas debido a su repercusión estética, a las molestias que ocasionan, a veces considerables, y a su contagiosidad.

Según la Organización Mundial de la Salud, las dermatofitosis o tiñas son micosis superficiales producidas por dermatofitos, un grupo de hongos que cuenta aproximadamente con 40 especies.

Todas estas especies poseen queratinasa, una enzima que les confiere la capacidad de colonizar tejidos con queratina: capa córnea de la piel, uñas y pelo, debido a que usan este elemento cutáneo como nutriente. Mediante este mecanismo, los dermatofitos producen enfermedades en el hombre y los animales.

Su clasificación clínica se realiza de acuerdo a la zona del organismo a la que afectan, y se denominan con el término latín ‘tinea’ (tiña) seguido de la palabra en latín que corresponde a la parte del cuerpo afectada. De esta forma se pueden clasificar en: tinea pedis (pies), tinea cruris (ingles), tinea capitis (cuero cabelludo), tinea corporis (cuerpo), tinea unguium (uñas), tinea manuum (manos) y tinea barbae (barba).

La incidencia y los hongos causantes de las diversas formas de tiña varían mucho según el área geográfica, la situación socioeconómica, la inmigración, las prácticas culturales, los fármacos utilizados y la época del año.

Las tiñas más comunes en nuestro medio son tinea corporis y tinea pedis, siendo menos frecuentes tinea capitis y la onicomicosis. No obstante, a nivel mundial la tinea capitis podría ser la dermatofitosis más frecuente en niños, especialmente en países con pocos recursos.

Se denominan candidiasis a las infecciones producidas por levaduras del género Candida. Estas infecciones pueden ser superficiales, cuando afectan a la piel o las mucosas, pero también pueden llegar a ser sistémicas.

Estos hongos del género Candida forman un conjunto de más un centenar de especies, aunque solamente una docena poseen verdadera importancia como causantes de enfermedad en el ser humano.

De todas ellas, Candida albicans es la especie más frecuente en la clínica humana, ya que está presente en torno al 18% de las personas en condiciones normales y en el 40% de los ingresos hospitalarios.

Las restantes especies se ven implicadas en clínica humana en distinta medida. En particular Candida tropicalis parece ser, tras C. albicans, la principal causante de lesiones orales, y Candida glabrata es la más prevalente en la vaginitis, aunque también causa estomatitis (infección de la mucosa bucal) asociada a prótesis dentales.

Por su parte, la pitiriasis versicolor consiste en una infección de la piel que se caracteriza por manchas de coloración variable (hipo o hiperpigmentadas), con una descamación fina en forma de pequeñas láminas, asintomáticas y que se distribuyen en el tronco (espalda, pecho, abdomen) y en la parte proximal de las extremidades. Se debe a un desequilibrio en la microflora cutánea normal.

El color de estas manchas o placas varía desde el rosa claro hasta el marrón, y pueden adoptar un aspecto blanquecino por despigmentación. Es frecuente que en un mismo paciente aparezcan distintas tonalidades, de ahí el término “versicolor”.

Aunque es una enfermedad que afecta a personas de todo el mundo, su prevalencia es mayor en las regiones tropicales y subtropicales, en época estival. No es contagiosa ni se relaciona con la higiene, y afecta al 1-4% de adultos de zonas templadas, y hasta un 40% de las personas en algunas áreas geográficas.

Infecciones fúngicas invasivas

Las micosis invasivas o sistémicas –aquellas que afectan a todo el organismo y no solamente a una parte o a un órgano- están ocasionadas por un conjunto cada día más numeroso y variado de hongos oportunistas, es decir, agentes infecciosos que causan enfermedad cuando el sistema inmunitario está debilitado. Entre los hongos causantes de estas micosis invasivas se encuentran las Candidas, Zygomycetes, Aspergilli, Cryptoccoci, etc., e inciden de manera casi exclusiva en pacientes inmunodeprimidos. Su diagnóstico y tratamiento corresponden al ámbito hospitalario. La candidiasis, la aspergilosis, la mucormicosis y la criptococosis son infecciones fúngicas oportunistas típicas.

Uno de los factores de riesgo que le dan importancia a las infecciones fúngicas invasivas es el grado de inmunosupresión en el que se encuentre el huésped. Cuando las micosis sistémicas se producen en pacientes inmunodeprimidos exhiben, en algunos casos, una presentación aguda, por ejemplo con neumonía rápidamente progresiva, fungemia (hongos en la sangre) o manifestaciones de diseminación extrapulmonar.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.