Medidas preventivas no farmacológicas

Dado que las infecciones fúngicas de la piel suelen exigir la presencia de factores que predispongan a ella, facilitando el crecimiento y desarrollo de los hongos, las medidas preventivas deberán ir encaminadas a evitar dichas situaciones, sobre todo en pacientes en los que las infecciones son repetitivas. Estas medidas se pueden tomar cuando no hay síntomas o como medidas que acompañan al tratamiento farmacológico. Entre ellas hay que destacar una buena higiene corporal, mantener seca la piel, utilizar prendas transpirables (algodón o lana, nunca fibras sintéticas), zapatos transpirables, y proteger de forma habitual las manos y pies en el trabajo o cuando se practica deporte.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.