Infecciones por Coronavirus

La información proporcionada en este apartado relacionado con el virus Covid-19 se basa en información obtenida de fuentes publicadas de reconocido prestigio. La información disponible sobre el Covid-19 está en constante cambio debido a los continuos avances en el estudio de esta nueva patología, por lo que es posible que la información proporcionada quede desactualizada en un período corto de tiempo, por favor consideren las fechas de las publicaciones originales, ya que MSD, en este entorno, no se puede responsabilizar de su contenido ni actualidad.

¿Qué son los coronavirus?

Los coronavirus son una amplia familia de virus que afectan a humanos y a muchos otros vertebrados (aves y mamíferos) y que deben su nombre al aspecto que presentan bajo el microscopio, el de una corona.

En humanos, identificados como patógenos en la década de los años 60, ocasionan principalmente infecciones respiratorias o gastrointestinales, cuyos síntomas pueden variar desde el resfriado común hasta infecciones respiratorias inferiores más graves, como la neumonía.

Muchos coronavirus se originan en murciélagos, lo que puede ser crucial para la evolución del virus, ya que estos pueden infectar a otros animales que actuarían como huésped intermedio. Algunos de estos coronavirus pueden mutar (evolucionar) y pasar de los animales a los humanos. En este punto el virus se puede contagiar de persona a persona.

Pero ¿cómo sucede esta transmisión entre humanos? La transmisión de los coronavirus entre personas se produce a través de secreciones respiratorias. Así, pueden darse tres supuestos: directamente a través de gotas que se desprenden al toser o estornudar; indirectamente, por tocar objetos o superficies contaminadas, o por contacto cercano, al tocar o estrecharle la mano a una persona contagiada y luego llevársela a la boca, la nariz o los ojos.

Tipos de coronavirus

Existen fundamentalmente cuatro grandes géneros de coronavirus, que se clasifican con nombres de letras griegas: alfa, beta, gamma, y delta. Sin embargo, de los coronavirus existentes, sólo siete parecen infectar a los humanos, y los que más comúnmente afectan a las personas a nivel mundial son los alfacoronavirus 229E, NL63 y los betacoronavirus OC43 y HKU1. Cabe destacar que, en ocasiones, los coronavirus que infectan a los animales pueden llegar a afectar a las personas y convertirse en nuevos coronavirus humanos, como es el caso del SARS-CoV, MERS-CoV y el más reciente SARS-CoV-2 (causante de la enfermedad COVID-19).

Alfacoronavirus 229E y NL63, y betacoronavirus OC43 y HKU1

Los coronavirus humanos 229E, OC43, NL63 y HKU1, agrupados bajo las siglas HCoV se asocian habitualmente con una infección del tracto respiratorio superior (resfriado común), que presenta congestión nasal, dolor de garganta, estornudos y tos. En ocasiones, estos síntomas pueden ir acompañados de fiebre leve.

Los síntomas de estos tipos de coronavirus generalmente alcanzan su punto máximo al tercer o cuarto día de haber contraído la infección. Los tipos 229E, OC43 y HKU1 pueden derivar en infecciones graves del tracto respiratorio inferior en los grupos de edad más jóvenes y en los de edad avanzada, mientras que el NL63 se considera una causa importante de crup y bronquiolitis en niños.

SARS-CoV

El síndrome respiratorio agudo severo (SARS, por sus siglas en inglés) se registró por primera vez en la provincia China de Guangdong, en noviembre de 2002, se le otorgó el estatus de amenaza global por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a mediados de marzo de 2003 y afectó a diversos países de todo el mundo. Según este organismo internacional, el coronavirus del SARS (SARS-CoV) es un virus animal que cruzó la barrera de las especies, de animales a humanos y luego se produjo el contagio entre personas.

Los síntomas que causó la infección por SARS-CoV no son específicos, por lo que puede causar confusión diagnóstica. Presentaba fiebre mayor o igual a 38 grados centígrados, dolor de cabeza y en el cuerpo, y una sensación general de incomodidad. Al inicio de la enfermedad los pacientes presentaban síntomas respiratorios leves. La mayoría terminaba contrayendo neumonía.

Según los expertos, los murciélagos fueron el origen probable del virus, que se propagó a otras especies (civetas, tejones, perros ‘mapache’). Las personas que trataron o consumieron estos animales se infectaron y propagaron el virus de persona a persona.

MERS-CoV

El síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS) es una enfermedad respiratoria viral causada por un tipo de coronavirus (MERS-CoV) que se identificó por primera vez en Arabia Saudita en 2012.

Los síntomas identificados más comunes son fiebre, tos y dificultad respiratoria. Además, la neumonía es común, pero no siempre se presenta. En algunos pacientes también se han presentado síntomas gastrointestinales, como diarrea. En otros casos, la infección por MERS ha sido asintomática, lo que implica que, a pesar de estar infectados, no han presentado ningún síntoma clínico.

Se trata de una enfermedad grave, ya que aproximadamente un 35 por ciento de las personas que se contagian finalmente fallecen, que puede afectar a personas de cualquier edad. Las infecciones de persona a persona relacionadas con entornos de atención médica han sido responsables de la mayoría de los casos, si bien, las rutas precisas de transmisión de persona a persona aún no están claras (ej. gotas, aire, o ingestión). Se sabe que un contacto cercano facilita la transmisión.

Sobre su procedencia, el MERS-CoV probablemente provenía de una fuente animal en la Península Arábiga. Además de en humanos, se ha encontrado en camellos en varios países, de lo que se deduce que es posible que algunas personas se infectaran después de tener algún tipo de contacto con estos animales. Sin embargo, no se ha definido aún el papel que tuvieron estos y otros animales en la transmisión del MERS.

SARS-CoV-2

El nuevo SARS-CoV-2, que causa una enfermedad infecciosa conocida como COVID-19, es un nuevo tipo de coronavirus que puede afectar a las personas y se detectó por primera vez en diciembre de 2019 en la ciudad china de Wuhan. Lleva este nombre, ya que está estrechamente relacionado genéticamente con el SARS-CoV que surgió también en China en 2002.

Los síntomas y la severidad de los mismos son variables. Así, se puede no presentar ningún síntoma, es decir, ser asintomático; o presentar síntomas como fiebre, tos, dolor de garganta, dolor muscular, debilidad general y fatiga, o, en los casos más severos, causar neumonía grave, síndrome de dificultad respiratoria aguda, sepsis y shock séptico, que pueden llegar a ser potencialmente mortales. También se han descrito, en algunos casos, la pérdida del sentido del olfato, la pérdida del sentido del gusto y síntomas gastrointestinales.

Links a organizaciones oficiales con información sobre la COVID-19

Para más información acerca del origen del virus SARS-CoV-2, cómo se propaga, la evolución y control de la enfermedad COVID-19, las medidas de prevención que han de seguirse para no contagiarse o cómo proceder en caso de estar infectado, puede acceder a alguno de estos links de organismos oficiales que cuentan con información rigurosa y actualizada sobre la pandemia.

¿Cómo puede afectarme la COVID-19 si padezco otra patología?

Pacientes crónicos y COVID-19

Si eres un paciente crónico, es probable que tu enfermedad requiera que tengas algún tipo especial de precaución frente al virus. En los siguientes links podrás encontrar información oficial del Ministerio de Sanidad de España y la Plataforma de Organizaciones de Pacientes.

Alzheimer y COVID-19

Si padeces Alzheimer o eres un cuidador de una persona que lo padece y tienes dudas acerca de cómo proceder respecto a esta pandemia, en el siguiente link de la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) encontrarás documentos e infografías de utilidad.

Artritis y COVID-19

ConArtritis ha creado una sección específica en su página web que recoge recomendaciones específicas para los pacientes de artritis reumatoide, artritis psoriásica, artritis idiopática juvenil y espondiloartritis frente al coronavirus.

Cáncer y COVID-19

El Grupo Español de Pacientes con Cáncer ha elaborado una página web con lenguaje accesible en la que brinda información en relación al coronavirus y el cáncer, abordando temas como la reducción del riesgo de contagio o el impacto emocional.

Diabetes y COVID-19

La Federación Española de Diabetes (FEDE) ofrece información orientada a personas con diabetes y a sus familiares sobre la pandemia, así como documentos específicos de sociedades científicas al respecto.

Enfermedad Inflamatoria Intestinal y COVID-19.

Si eres un paciente con Enfermedad Inflamatoria Intestinal, es decir, si vives con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, la Confederación de Asociaciones de Pacientes con Crohn y Colitis Ulcerosa (ACCU) ha desarrollado un material específico de análisis y recomendaciones en su página web.

Espondilitis Anquilosante y COVID-19.

En la página web de la Coordinadora Española de Asociaciones de Espondiloartritis podrás encontrar recomendaciones generales para los pacientes reumatológicos con patologías como la espondilitis anquilosante en relación al COVID-19, y pautas específicas sobre cómo debes retirar tu medicación de Farmacia Hospitalaria.

Hepatitis C y COVID-19

En el siguiente link de la Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos (FNETH) podrás encontrar información con consejos y recomendaciones de seguridad frente al COVID-19 si vives con hepatitis C u otras afecciones hepáticas.

Parkinson y COVID-19

Si padeces Parkinson o eres un cuidador de una persona que lo sufre, la Federación Nacional de Parkinson ha preparado un apartado específico en su página web con información y recomendaciones específicas sobre la COVID-19.

Psoriasis y COVID-19

Acción Psoriasis ha preparado un audio con su director, Santiago Alfonso, en el que se da una serie de consejos acerca de esta nueva enfermedad.

VIH y COVID-19

Si vives con VIH en los siguientes links de ONGs podrás encontrar información, a modo de píldoras o infografías, acerca de cuidados y consejos específicos.

El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.