Bacterias e infecciones más comunes

Escherichia coli y Salmonella

Escherichia coli es una bacteria habitual en el intestino del ser humano y de otros animales de sangre caliente. Aunque la mayoría de las cepas son inofensivas, algunas pueden causar una grave enfermedad de transmisión alimentaria. La infección por E. coli se transmite generalmente por consumo de agua o alimentos contaminados, como productos cárnicos poco cocidos y leche cruda. Los síntomas de la enfermedad incluyen cólicos y diarrea, que puede ser sanguinolenta. También pueden aparecer fiebre y vómitos. La recuperación suele ser rápida, en el plazo de unos 10 días, aunque en algunos casos la enfermedad puede llegar a causar la muerte.

Existe una variedad peligrosa llamada E. coli O157:H7 que produce una sustancia tóxica muy poderosa. La diarrea sanguinolenta y el dolor estomacal son los síntomas más comunes de la enfermedad por E. coli O157:H7. Por lo general, las personas afectadas no tienen fiebre o en caso de tenerla es solamente muy leve. Algunas personas, especialmente los niños menores de 5 años y los ancianos, pueden enfermar gravemente por E. coli O157:H7. La infección afecta a los glóbulos rojos y los riñones. Esto solo ocurre en aproximadamente 1 de cada 50 personas, pero es muy grave y puede causar la muerte en caso de no ser atendido en el hospital.

Salmonella es un género de bacterias formado por más de 2.500 cepas distintas. Está ampliamente presente en animales domésticos y salvajes y abunda en animales comestibles como aves, cerdo y vacuno, así como en mascotas, incluidos gatos, perros, pájaros y reptiles. Las personas contraen la salmonelosis a través del consumo de alimentos contaminados de origen animal (principalmente huevos, carne, aves y leche), aunque también otros alimentos se han vinculado a la transmisión, incluidas hortalizas contaminadas por estiércol.

La mayoría de cepas de Salmonella causan salmonelosis en el ser humano, enfermedad de transmisión alimentaria que se caracteriza por fiebre alta, dolor abdominal, diarrea, náusea y, a veces, vómitos. Según la OMS, afecta cada año a decenas de millones de personas.

En la mayoría de los casos, los síntomas de la salmonelosis son relativamente leves y los pacientes se recuperan sin tratamiento específico. Sin embargo, en algunos casos, particularmente en niños pequeños y en ancianos, la deshidratación causada por la enfermedad puede ser grave y poner en peligro la vida.

Helicobacter pylori

Helicobacter pylori es una bacteria en forma de espiral que habita en el estómago y que causa más del 90% de las úlceras en el duodeno y hasta el 80% de las úlceras gástricas.

Desde que se sabe que Helicobacter pylori es la principal causa de estas úlceras, con tratamientos antibióticos adecuados se consigue erradicar la bacteria y curar las úlceras en la mayoría de pacientes.

Además de las úlceras, las personas infectadas por H. pylori también presentan un mayor riesgo de desarrollar cáncer de estómago y un tipo de linfoma llamado MALT (linfoma de tejido linfoide asociado a la mucosa).

No se sabe cómo se transmite esta bacteria ni por qué hay pacientes que presentan síntomas y otros no. Probablemente se transmite de una persona a otra por vía fecal-oral u oral-oral, y un posible reservorio ambiental es el agua contaminada.

Neisseria gonorrhoeae

Es la bacteria que causa la gonorrea o gonococia, enfermedad de transmisión sexual que puede infectar tanto a hombres como a mujeres y causar infecciones en los genitales, el recto y la garganta. Se puede contraer al tener relaciones sexuales vaginales, anales u orales con una persona que tenga la enfermedad. También la pueden transmitir las mujeres embarazadas a su hijo en el momento del parto.

Uno de los problemas que plantea la gonorrea es que la bacteria se ha hecho resistente a muchos de los antibióticos que se utilizaban para tratarla. La resistencia ha aparecido y se ha expandido tras la puesta en circulación de cada una de las nuevas clases de antibióticos contra la gonorrea, de manera que los medicamentos más antiguos y más baratos han perdido su eficacia contra la infección.

Neisseria meningitidis

Se trata de una bacteria causante de meningitis meningocócica, una infección grave de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, capaz de causar importantes daños cerebrales y mortal en aproximadamente la mitad de los casos no tratados.

Se han identificado 12 serogrupos de Neisseria meningitidis, cinco de los cuales (A, B, C, W135 y X) pueden causar epidemias.

La bacteria se transmite de persona a persona a través de las partículas líquidas de las secreciones respiratorias o de la garganta. La propagación de la enfermedad se ve facilitada por el contacto estrecho y prolongado (besos, estornudos, tos, dormitorios colectivos, vajillas y cubiertos compartidos) con una persona infectada.

Neisseria meningitidis solo infecta al ser humano, no a los animales. Hay personas que son portadoras de la bacteria en su faringe y a veces, por razones no totalmente esclarecidas, puede superar las defensas del organismo y propagarse al cerebro a través de la sangre. Se cree que un 10 a 20% de la población es portadora de Neisseria meningitidis, aunque la tasa de portadores puede ser más elevada en situaciones epidémicas.

Las tasas más altas de la meningitis meningocócica se registran en el amplio cinturón de la meningitis del África subsahariana, que va desde Senegal al oeste hasta Etiopía al este y abarca un total de 26 países.

Staphylococcus aureus

Es una de las bacterias más comunes que puede encontrarse en la piel y en la nariz. La mayor parte del tiempo no causa ningún daño, pero en ocasiones puede introducirse en el organismo y causar infección, la cual puede manifestarse desde simples abcesos cutáneos (acumulación de pus en la piel) hasta graves infecciones de la sangre (bacteriemia) que pueden poner en riesgo la vida. Al viajar por el torrente sanguíneo, la bacteria puede infectar cualquier parte del organismo, en especial válvulas cardiacas -causando endocarditis-, los huesos -provocando osteomielitis-, y el aparato respiratorio -causando neumonía-. También tiende a acumularse en el material sanitario implantado en el organismo, como prótesis articulares, derivaciones o catéteres insertados en los vasos sanguíneos a través de la piel.

S. aureus se transmite normalmente por contacto directo a través de objetos contaminados como ropa, ropa de cama y otros objetos de ambientes humanos y no por el aire.

Uno de los problemas que plantea S. aureus es que muchas cepas han desarrollado resistencia a los antibióticos. Además de ser muy frecuentes en los hospitales, estas cepas de SARM (Staphylococcus aureus resistente a meticilina) también son cada vez más habituales en las infecciones adquiridas en la comunidad.

Estreptococos

Algunas de las especies del género Streptococcus son capaces de causar enfermedad en el ser humano y afectan a varias partes del cuerpo, incluyendo la garganta, el oído medio, los senos paranasales, los pulmones, la piel, el tejido bajo la piel, las válvulas cardíacas y el torrente sanguíneo.

Las especies que causan enfermedades se dividen en grupos en base a su apariencia en los cultivos de laboratorio, a su especificidad serológica de grupo de la pared celular y otros antígenos de la pared celular o capsulares, a sus reacciones bioquímicas, a sus resistencias a factores físicos y químicos y a sus características ecológicas.

La especie del grupo A causante de infecciones en el ser humano es Streptococcus pyogenes. Cuyo hábitat es la faringe y la piel, puede provocar faringoamigdalitis, impétigo o celulitis. S. pyogenes también es la bacteria que causa la escarlatina.

En el grupo B se encuentra Streptococcus agalactiae, que puede causar bacteriemia, infecciones de piel, respiratorias y genitourinarias, especialmente en personas con diabetes, cáncer y otros estados de inmunodeficiencia. En recién nacidos puede provocar septicemia (infección de la sangre), meningitis y neumonía y en mujeres que han dado a luz recientemente puede causar infecciones del flujo sanguíneo y del útero (endometritis).

Streptococcus viridans abarca distintas especies que son causa de caries dental y de endocarditis.

Por su parte, Streptococcus pneumoniae, también llamado neumococo, es la principal causa de neumonía adquirida en la población, aunque también puede provocar otitis, sinusitis y meningitis.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.