¿Qué es la hipertensión pulmonar?

Es un trastorno que aparece por la alteración de la circulación sanguínea y está asociado con otras enfermedades. Se define por la elevación de la presión sanguínea media en la arteria pulmonar por encima de 25 mmHg en reposo, cuando lo normal es 14mmHg, o de 30 mmHg en ejercicio.

Esta patología puede complicar la mayoría de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

La hipertensión pulmonar es una enfermedad progresiva y grave cuyo pronóstico depende de lo avanzada que esté la enfermedad y de qué grado de lesión tiene el ventrículo derecho (una de las cuatro cavidades del corazón responsable del bombeo de la sangre hacia los pulmones). El objetivo del tratamiento es detener la progresión de la enfermedad, reduciendo los procesos que bloquean las arterias pulmonares y producen un aumento en la presión sanguínea.

Además, es considerada una enfermedad rara, ya que es una patología poco prevalente. En concreto, la hipertensión arterial pulmonar afecta a 16 de cada millón de habitantes, mientras que la hipertensión pulmonar tromboembólica crónica a 3 personas por cada millón de habitantes. Se calcula que en España la incidencia anual estimada es de 3,7 casos de hipertensión pulmonar por cada millón de habitantes, frente a los 0,9 casos en hipertensión pulmonar tromboembólica crónica.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.