¿Qué hábitos de vida debo llevar?

Si tienes hipertensión pulmonar debes adoptar unos hábitos de vida saludables, y seguir consejos como evitar la sal en las comidas. El sodio que contiene la sal es el responsable principal de regular el equilibrio de los líquidos en el cuerpo. Un consumo excesivo de sal aumenta el volumen de sangre que el corazón tiene que bombear, lo que ocasiona un incremento de la presión.

Otras medidas que debes adoptar son eliminar la actividad física intensa. El ejercicio es necesario para llevar una vida saludable, y lo ideal es que se inicie de forma progresiva, unas dos veces por semana. En principio puedes probar series de ejercicios de media hora, un tiempo que puedes incrementar de forma progresiva en función de tu resistencia. También puedes practicar ejercicios aeróbicos y estiramientos para fortalecer todos los músculos.

Por otra parte, está contraindicado el embarazo, porque los cambios que suponen la gestación para la mujer, y especialmente en el parto, pueden causar un empeoramiento de la enfermedad a nivel cardiovascular y pulmonar. El embarazo en la enfermedad hipertensiva pulmonar está asociado a un elevado índice de mortalidad materna, así como a complicaciones y posibles malformaciones en el feto. La mujer en edad fértil debe utilizar métodos anticonceptivos de barrera y tiene que consultar con los especialistas cuál es el mejor método anticonceptivo hormonal.

Desde el punto de vista médico, tienes que seguir la pauta de administración para los medicamentos prescrita por tú doctor. No debes suspender ni cambiar la medicación sin consultarlo con el médico.

Para sobrellevar y afrontar lo que supone sufrir una enfermedad crónica como la hipertensión pulmonar, el apoyo psicológico puede resultar fundamental. La ayuda suele ser especialmente necesaria tras momentos delicados como el diagnóstico o los ingresos hospitalarios.

Una buena opción puede ser acudir a las asociaciones de pacientes, porque está demostrado que intercambiar experiencias ayuda a superar las adversidades. Además, estas instituciones también ofrecen apoyo psicológico a los familiares, amigos y cuidadores.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.