Causas principales de la infertilidad masculina

En general, las causas principales de la infertilidad masculina son las siguientes: poca calidad del semen, oclusiones, factores hereditarios, eyaculación retrógrada, criptorquidia, varicocele, trastornos hormonales, vasectomía, trastornos hormonales, enfermedades generalizadas o infecciosas.

Poca calidad del semen

Algunos problemas hormonales, anatómicos e inmunitarios, e incluso factores ambientales, pueden provocar una carencia de espermatozoides y otros trastornos del semen. El análisis de una muestra de semen en el laboratorio (espermiograma) proporciona información sobre la cantidad y la calidad de los espermatozoides. Este análisis determina la concentración de espermatozoides, su movilidad, su forma y su vitalidad en el eyaculado analizado. Además, puede evaluar la posible aglutinación del esperma, la presencia de células inflamatorias y la composición fisicoquímica.

Entre los diagnósticos diferenciales, cabe citar:

  • Azospermia: El semen no contiene espermatozoides.
  • Oligospermia: El semen contiene una cantidad muy pequeña de espermatozoides.
  • Astenospermia: Los espermatozoides tienen poca movilidad.
  • Teratospermia: Malformaciones de los espermatozoides.

La ausencia total de espermatozoides en la eyaculación puede deberse a una anomalía congénita del aparato reproductor o a una oclusión de origen inflamatorio. Las causas de una menor calidad de los espermatozoides son múltiples. A continuación se enumeran las causas más frecuentes de problemas relacionados con el semen.

Obstrucciones

Cualquier obstrucción de los conductos espermáticos, del conducto eyaculador o de la uretra puede impedir la eyaculación del semen. Las oclusiones son una causa habitual de infertilidad. Pueden deberse a infecciones (entre ellas, las enfermedades de transmisión sexual - ETS) y en ocasiones se pueden eliminar para restablecer la fertilidad. Si hay una oclusión estructural, puede ser necesaria la cirugía, mientras que una oclusión de origen infeccioso se puede tratar con antibióticos. Si no se puede suprimir la obstrucción estructural, se realiza una biopsia o una punción de los testículos para obtener semen.

Factores hereditarios

En ocasiones, los conductos deferentes presentan deficiencias. Se producen espermatozoides, pero la anomalía anatómica les impide llegar al eyaculado. Sin cirugía, se pone en peligro el éxito de la fecundación.

El síndrome de Klinefelter es otra enfermedad hereditaria, caracterizada por una anomalía genética. Este síndrome está causado, al menos, por un cromosoma X adicional (XXY en vez de XY). Es indispensable el consejo genético antes de intentar concebir.

Otra alteración del material genético es la microdeleción Y. Frecuente en los varones con unos espermatozoides de muy poca calidad, se descubre en un análisis de sangre. Como esta anomalía puede ser hereditaria, se necesita consejo genético.

Eyaculación retrógrada

Cuando un varón presenta eyaculación retrógrada, los espermatozoides toman la dirección equivocada durante la eyaculación y van a la vejiga en vez de ser expulsados por la uretra. La eyaculación retrógrada es un defecto de las válvulas que regulan el flujo de orina con respecto al del esperma en la uretra; este trastorno infrecuente es a veces una consecuencia de la diabetes o de la prostatectomía.

Testículos no descendidos (criptorquidia)

Si los testículos no descienden al escroto en el primer mes después del nacimiento, pueden surgir problemas de fertilidad. Un tratamiento quirúrgico precoz puede restablecer la migración testicular y aumentar las posibilidades de fertilidad.

Varices en el escroto (varicocele)

Se pueden formar varices (venas dilatadas) en el escroto. Estas venas aumentan la temperatura en los testículos. Este calor debilita el semen y afecta a la producción de espermatozoides. Se puede proponer un tratamiento quirúrgico, sin garantía de eficacia terapéutica.

Trastornos hormonales

Un varón puede ser infértil si su organismo no produce suficiente testosterona o gonadotropinas (FSH y LH). La disminución de la calidad del semen de origen hormonal es un fenómeno más bien infrecuente. Los deportistas de alto nivel que recurren a determinadas formas de dopaje hormonal experimentan una alteración de su fertilidad (este fenómeno desaparece en algunos casos una vez que se interrumpe el dopaje).

Esta disfunción hormonal guarda relación con alteraciones de la secreción de diversas glándulas, como el hipotálamo, la hipófisis, el tiroides o los testículos.

Vasectomía (esterilización)

La ausencia de semen puede deberse a esterilización previa (vasectomía). El éxito del tratamiento quirúrgico considerado para restablecer la fertilidad está influido por la antigüedad del procedimiento (es menor en las vasectomías de más de 2 años).

Si la vasectomía tiene más de 2 años de antigüedad o la reparación fracasa, hay técnicas para obtener el semen a partir del epidídimo o los testículos con el fin de utilizarlo para la fundación in vitro (FIV) o la ICSI.

Alteraciones de la sexualidad

Los problemas sexuales también pueden afectar a la fertilidad. Por ello, tu médico te preguntará por tu vida sexual en caso de trastorno de la fertilidad. En función de la causa, a veces un sexólogo puede ayudaros. Asimismo, la obligación de tener relaciones sexuales "por necesidad" para tener un niño puede crear tensión en la pareja.

Edad

Aunque la edad influye más en la fertilidad femenina que en la masculina, los varones no deben minimizar este factor. En efecto, se pueden producir diversos cambios en el varón, por ejemplo:

  • Disminución de la función de los testículos.
  • Bajas concentraciones de hormonas.
  • Disminución de la producción de semen.
  • Aumento de posibles problemas de la eyaculación.
  • Aumento del riesgo de anomalías genéticas.

Peso

Una desviación importante del peso corporal normal, es decir, sobrepeso o delgadez excesiva, puede disminuir la fertilidad en los varones y las mujeres. Sin embargo, el factor ponderal influye algo más en la fertilidad femenina que en la masculina. En último término, el posible efecto del peso en la fertilidad del varón depende de la calidad inicial de su semen. Se recomienda una vida sana y equilibrada en todos los casos.

Delgadez excesiva

En el varón, un peso bajo puede disminuir el número de espermatozoides o la producción de esperma. Una actividad deportiva excesiva también puede reducir la fertilidad (de manera temporal).

Obesidad

La obesidad puede provocar una señal hormonal anormal y alterar en consecuencia la producción de espermatozoides.

¿Qué hay que hacer?

La normalización de la curva ponderal mejora las probabilidades de fertilidad.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.