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Impacto psicológico

El dolor crónico y la pérdida de movilidad, con la consiguiente incapacidad para realizar determinadas tareas, pueden hacer que tu enfermedad conlleve una disminución de tu calidad de vida, lo que te podrá afectar emocionalmente.

Según las encuestas e investigaciones con personas con espondilitis, la enfermedad puede conllevar ansiedad o depresión. Por tanto, si tienes síntomas como no poder dormir, no concentrarte, cansancio o culpabilidad debes sospechar de la aparición de estos trastornos psicológicos a causa de la enfermedad. Y, ante ellos, no debes ni ocultarlos ni menospreciarlos. Al contrario, debes abordarlos acudiendo al médico, quien te ayudará mediante un diagnóstico y una terapia adecuada a cada caso.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.