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¿Qué es la espondilitis anquilosante?

Definición

La espondilitis anquilosante es una enfermedad crónica que se caracteriza principalmente por la inflamación de una o varias de las vértebras de la columna vertebral. Con el tiempo, dichas vértebras terminan soldándose entre sí, volviéndose rígida la columna, provocando dolor y limitando la movilidad del cuerpo.

Este tipo de espondilitis produce, además, inflamación en otras articulaciones del cuerpo, como las de la cadera y las rodillas.

Síntomas más comunes

El primer síntoma que aparece es dolor lumbar, debido a la inflamación de las vértebras ubicadas en esa zona del cuerpo, así como de las articulaciones sacroilíacas (las últimas de la columna vertebral). El dolor se manifiesta de forma insidiosa, lenta y paulatina, no pudiendo precisarse con exactitud el instante en el que comenzó el síntoma.

Posteriormente, y según avanza la enfermedad, el dolor asciende por la columna vertebral y desciende hasta los muslos. Además, al dolor se le añade la sensación de rigidez, ya que las vertebras de la columna se van fusionando entre sí, disminuyendo la flexibilidad y la movilidad. Incluso, puedes sentir dolor en el pecho, debido a que se inflama la unión entre las costillas y el esternón, resultando molesto hinchar los pulmones. En algunos casos, otros puntos de unión entre ligamentos y huesos -como los de las articulaciones de rodilla, tobillo o cadera- pueden también inflamarse y doler.

Las molestias aparecerán más cuando estés en reposo que en movimiento, a causa de ello el dolor es más intenso cuando descanses por la noche y al levantarte por la mañana. Muchas personas, para aliviar el dolor en esos momentos, necesitan levantarse y caminar en la noche.

Causa

Se desconoce la causa final que provoca la aparición de la espondilitis anquilosante. Lo que sí está comprobado es que el sistema inmunológico del cuerpo (encargado de su defensa) ataca a las articulaciones causando la inflamación característica de esta enfermedad, pero no se ha podido averiguar todavía por qué se desencadena este comportamiento anómalo. Por ello, esta enfermedad se caracteriza por ser autoinmune (nuestro sistema inmunitario es el responsable de que se desarrolle la enfermedad).

En este sentido, se cree que hay diversos factores (como microorganismos, alimentación y otros desconocidos) que pueden actuar como desencadenantes en personas que genéticamente están predispuestas. No se considera que sea una enfermedad hereditaria, pero sí que hay un mayor riesgo de padecerla si un familiar directo tiene la enfermedad.

¿Cómo evoluciona la enfermedad?

La espondilitis anquilosante no estará siempre presente en tu vida. Vivirás épocas sin síntomas, en las que podrás realizar las actividades normales del día a día, frente a otras épocas en las que aparecerá el dolor y la inflamación en distintas partes de tu cuerpo. Es lo que se conoce como brotes. Además, con la edad, los brotes suelen distanciarse y ser más leves.

No obstante, con el paso del tiempo, podrás notar que la movilidad se irá reduciendo debido principalmente a la rigidez de la columna. La intensidad dependerá de la gravedad de tu enfermedad, de la respuesta a los tratamientos, del estilo de vida que lleves, etc. Afortunadamente, dado los avances existentes en el diagnóstico y el tratamiento, es poco común que se evolucione hasta formas graves de la enfermedad. Y se sabe por diferentes estudios que, si durante los primeros diez años la espondilitis no evolucionas hacia estados graves en la mayor parte de los casos, la

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.