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Diagnóstico

¿Cómo se diagnostica?

Para saber si tienes espondilitis anquilosante, el especialista prestará especial atención a los síntomas y signos que presentes de la enfermedad, apoyándose para ello en una exploración física.

Posteriormente, para ratificar los resultados de la exploración, el médico podrá pedir algunas pruebas, como radiografías de la pelvis y la columna vertebral para averiguar el daño que la inflamación haya podido causar en las vértebras y en las articulaciones sacroiliacas.

También podrá solicitar la realización de análisis de sangre, con los que podrá medir la intensidad del proceso inflamatorio que padeces debido a la enfermedad. Los análisis de sangre también sirven para determinar la presencia del antígeno HLA-B27. No obstante, destacar que dar positivo en este antígeno indica una mayor probabilidad de padecer esta patología reumática, pero hay personas que aún teniendo este marcador no padecen la enfermedad. Por tanto, sirve como medida orientativa pero no determinante a la hora de diagnosticar la espondilitis anquilosante.

El compendio de los resultados tanto de la exploración física así como del estudio de los síntomas y el análisis de las pruebas diagnósticas permitirán al médico especialista determinar si tienes espondilitis anquilosante.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.