Con el aval de:

Más allá del aparato locomotor

¿Puede afectar la enfermedad a otros órganos?

Sí, la espondilitis anquilosante puede ir más allá de las articulaciones y afectar a otros órganos del cuerpo, pudiéndose notar además fatiga, falta de apetito e incluso fiebre.

Una de las manifestaciones más frecuente es la inflamación de algunas partes del ojo (uveítis), que produce enrojecimiento y dolor. Aunque, la más común de todas es la disminución de la capacidad para respirar, debido a la perdida de elasticidad y al anquilosamiento del tórax.
Otras posibles complicaciones, aunque menos comunes son problemas cardiacos, intestinales o renales.

¿Es una enfermedad hereditaria?

La espondilitis anquilosante afecta con mayor frecuencia a las personas que presentan por herencia genética el “antígeno HLA B27”. Sin embargo, son muy pocas las personas que pese a tener este antígeno padecen la enfermedad, aun teniendo familiares con espondilitis anquilosante.

Por tanto, tener este antígeno o algún familiar (padre o hermano) con la enfermedad no es causa suficiente para desarrollarla. Es necesario que concurran otros factores, hasta ahora desconocidos, para que una persona sufra esta enfermedad.

Compartir por Facebook Compartir por LinkedIn

El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.