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Dieta en enfermedad de Crohn

El problema de la desnutrición

Es relativamente habitual que las personas que padecen enfermedad de Crohn puedan tener deficiencias nutricionales, lo cual es en cierto modo lógico ya que la dolencia afecta al tubo digestivo. Por tanto, si padeces esta enfermedad, debes cuidar tu alimentación para asegurarte de que estás recibiendo todos los nutrientes que tu cuerpo necesita. Porque la desnutrición, al contrario de lo que se puede pensar, no tiene por qué afectar sólo a personas delgadas. Por ejemplo, un 35% de los pacientes con enfermedad de Crohn en remisión tienen sobrepeso y hasta un 10% tienen obesidad. Y, a pesar de ello, a muchos de estos pacientes les faltan nutrientes como vitaminas y minerales.

Esto se debe a diversos factores. Uno de los más importantes es que, cuando los pacientes se encuentran mal debido a los brotes de la enfermedad, comen menos porque tienen menos apetito. También puede ocurrir que eviten comer porque hacerlo les provoca síntomas. Si en tu caso este no es el problema y presentas déficit de algunas vitaminas o minerales, podría ser que la inflamación del intestino delgado provoque una peor asimilación de los alimentos. Los síntomas más comunes de la enfermedad, como la diarrea, tampoco ayudan a retener proteínas, hierro o sales. También la cirugía que implica la extirpación de parte de intestino delgado puede ser un motivo por el que no asimiles bien algunas vitaminas, como la B12.

Pero, ¿por qué es importante prevenir este déficit nutricional? Si no damos a nuestro cuerpo todo lo que necesita para funcionar, la consecuencia puede ser, además de una pérdida de peso, otras complicaciones como anemia, descalcificación de los huesos o retraso del crecimiento en niños y adolescentes. De ahí la importancia de cuidar este aspecto desde el momento en que te diagnostican la enfermedad. Sabiendo que, como paciente de Crohn, tienes más posibilidades de tener algunos déficits nutricionales, es conveniente que cuides tu alimentación y valores con tu médico o nutricionista una dieta adecuada para ti. El objetivo es prevenir la desnutrición o corregirla, si ya se ha producido.

Cuidar la alimentación

Todo lo que comes repercute de manera positiva o negativa en tu organismo. Si por el motivo que sea (problemas de asimilación de alimentos, falta de apetito, etc…), no ingieres todos los nutrientes necesarios y en cantidades adecuadas, esto puede afectar a tu salud.

En principio, la dieta que sigas debe ser lo más variada posible. Las proteínas, el calcio y el hierro son algunos de los componentes que más debes tener en cuenta a la hora de pensar tu menú diario. Las proteínas las puedes obtener de los huevos, carnes, pescados, legumbres, así como de la leche y sus derivados. Estos últimos te aportarán además calcio para los huesos. El hierro, también esencial en tu dieta, se encuentra principalmente en las carnes rojas, el hígado, las legumbres, cereales y frutos secos.

¿Debo evitar algún alimento?

Seguramente te hayas planteado si existe algún alimento que debas evitar o si hay algo que empeore la inflamación de la enfermedad de Crohn y, por ello, debas limitar su ingesta. En la actualidad, no está demostrado que ningún alimento concreto desencadene brotes de enfermedad de Crohn o haga empeorar la dolencia. Sólo debes evitar aquellos alimentos que identifiques claramente que hagan empeorar tus síntomas. Esto debes comprobarlo más de una vez, porque en ocasiones puedes sentirte mal tras la ingesta de algún alimento y pensar que es por su causa, cuando puede deberse a que tu cuerpo no se siente bien, independientemente de lo que hayas comido en ese momento. De esta forma evitarás prescindir de alimentos que no te causen ningún daño y que podrían aportarte muchos nutrientes. Dicho esto, si compruebas que un alimento te sienta mal repetidamente, coméntaselo a tu médico y deja de consumirlo.

El consumo de fibra

Uno de los alimentos que los pacientes con Crohn se preguntan habitualmente si pueden consumir es la fibra. Es importante diferenciar entre fibra insoluble (que produce residuo fecal abundante) y la soluble (que produce menos residuo). Si padeces estenosis (estrecheces) intestinales debido a tu enfermedad, debes evitar todo aquello que facilite la obstrucción intestinal o que dañe la mucosa del intestino delgado y colon. Y esto puede ocurrir con la fibra insoluble. Por tanto, si estás en un período de brote de tu enfermedad y además tienes estenosis intestinales, evita este tipo de fibra que puedes encontrar en los alimentos integrales, en los preparados de cereales, el salvado y algunos vegetales como espárragos, alcachofas o legumbres.

Por otro lado, el consumo de lácteos tampoco está relacionado con el origen o empeoramiento de la enfermedad de Crohn. Es cierto que el organismo de algunas personas puede no ser capaz de asimilar la lactosa pero, en este caso, la intolerancia a la lactosa es independiente del hecho de padecer enfermedad de Crohn. Sólo si eres intolerante deberás limitar su consumo, y si no, mantén los lácteos incluidos en tu dieta, ya que son una importante fuente de calcio que es necesaria para prevenir la descalcificación de los huesos.

¿Qué es la nutrición artificial?

A veces, la desnutrición que pueda padecer una persona con enfermedad de Crohn puede ser grave y, en estos casos, la alimentación puede no ser suficiente para corregir esta situación. Es en estos momentos en los que puede ser útil recurrir a la nutrición artificial, de la cual existen dos tipos:

  • Nutrición parenteral: En este tipo de nutrición se emplea la vía intravenosa para administrar los nutrientes directamente a la sangre.
  • Nutrición enteral: Es la más utilizada. Se ingiere por vía oral, aunque en ocasiones también puede ser administrada directamente al estómago a través de una sonda.
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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.