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Consejos útiles para el paciente con diabetes

Vigila tu peso

Algo muy importante que debes tener en cuenta es que la obesidad es uno de los factores de riesgo más importante para padecer diabetes tipo 2. Aproximadamente el 80 % de los pacientes con diabetes tipo 2 son obesos, y esta situación de sobrepeso continuada aumenta la resistencia a la insulina.

Por tanto, vigila tu peso. Si tienes diabetes, para evitar la aparición de futuras complicaciones, y si no la tienes, para prevenir su aparición.

El ejercicio te ayudará

Como en toda vida con hábitos saludables, es adecuado introducir el ejercicio. La diabetes no es un impedimento para llevar a cabo actividades deportivas. Al contrario, el ejercicio ayuda a mantener un peso saludable y, por tanto, reduce el riesgo de diabetes. Además, ayuda a las células a emplear la insulina de una manera más eficiente, con lo que se facilita el control de la glucemia. Sólo 30 minutos de ejercicio diario, como caminar, disminuye el riesgo de diabetes.

En general, el ejercicio no causa hipoglucemia en la diabetes tipo 2 y no es necesario un aporte extra de carbohidratos. No obstante, las personas con diabetes tratadas con sulfonilureas o insulina deben tener cierta precaución si van a realizar una actividad a la que no están habituados, como medida de prevención para evitar una hipoglucemia.

Deja de fumar

Seguramente habrás oído muchas veces lo perjudicial que es el tabaco y cómo es el causante de múltiples enfermedades. En caso de la diabetes, no es distinto. Está comprobado que fumar disminuye la capacidad del cuerpo para utilizar correctamente la insulina. Además, el tabaco favorece el acúmulo de grasa alrededor de la cintura. Por último, fumar eleva la presión arterial, ya que la nicotina altera la circulación de la sangre. Por todas estas razones es importante dejar este hábito tan nocivo. Busca ayuda médica si lo necesitas. Los profesionales sanitarios pueden darte las pautas necesarias para que consigas dejar de fumar.

Sigue una buena higiene dental

Tu higiene bucodental siempre es importante, pero en diabetes lo es aún más, porque las personas con esta patología tienen un mayor riesgo de caries dental. Esto se debe a la hiperglucemia, que también puede causar inflamaciones en las encías, provocando gingivitis y periodontitis. En cualquier caso, siempre está bien tomar precauciones para evitar infecciones en la boca que puedan empeorar la glucemia. Para ello, cuida el cepillado diario de tus dientes y usa también hilo dental para evitar dejar restos de comida.

Al volante, con cautela

Para que una persona con diabetes pueda conducir, se requiere un permiso extraordinario. Esto es así porque es necesario acreditar que no se corre riesgo de sufrir pérdidas de conciencia debido a una inestabilidad metabólica severa que pueda requerir asistencia hospitalaria. Si tu diabetes está controlada, no deberías tener problemas para conseguir el carnet de conducir. Eso sí, es recomendable evitar viajes largos, e ir controlando la glucemia antes y durante el trayecto. También descansar cada 2 horas comiendo algo de carbohidratos, como fruta o caramelos. Estas pequeñas precauciones harán que conducir sea más seguro, para ti y para los demás.

Controla el colesterol

El colesterol LDL (conocido como colesterol “malo”) es uno de los factores de riesgo cardiovascular más importantes en el paciente con diabetes. Para evitar complicaciones derivadas del colesterol, como infarto de miocardio o accidente cerebrovascular, es necesario controlarlo de manera muy estricta. Tu nivel de colesterol LDL si tienes diabetes debería ser menor de 100 mg/dl, e incluso menor de 70 mg/dl si, además, tienes otros factores de riesgo como hipertensión, tabaquismo u obesidad.

Precauciones al viajar

Tener diabetes no es un impedimento para viajar, siempre y cuando esté controlada. Eso sí, te recomendamos una serie de precauciones para que las tengas en cuenta cuando prepares tu viaje:

  • Lleva el doble de medicación y todos los materiales necesarios para los días que dura el viaje
  • Ten siempre a mano algo de comida (como una barra de nutrición).
  • Lleva contigo una identificación médica y un certificado que diagnostique tu diabetes, especialmente si viajas al extranjero.
  • Nunca está de más consultar dónde se encuentran los servicios médicos del destino de viaje antes de emprenderlo.

Díselo a tu entorno

Comunicar a las personas que tenemos a nuestro alrededor que padecemos una enfermedad, es una decisión personal. Sin embargo, está bien que tu entorno más cercano sepa que padeces diabetes. Ellos podrán ayudarte si, llegado el caso, necesitas acudir urgentemente a un médico, por ejemplo, por una subida o bajada de azúcar. Y para cosas más cotidianas, decírselo evitará tener que justificarse cuando te ofrezcan alguna bebida o alimentación poco saludable. Aparte de esto, puedes hacer una vida social completamente normal.

No tengas ansiedad: lleva una vida normal

Cuando te diagnostican diabetes, es normal sentirse desanimado. Es una patología crónica, y como tal hay que aprender a vivir con ella. Pero además, teniendo en cuenta las complicaciones graves que pueden derivar de un mal control de la misma, puede provocar que cierta ansiedad conforme vas conociendo las posibles consecuencias. Preocuparte no va a mejorar tu situación. Sí lo hará llevar una vida ordenada, una alimentación saludable, y ejercicio físico moderado. Todos estos hábitos de vida ayudarán a evitar esas complicaciones y mejorarán tu estado de ánimo. Lo importante es que mantengas controlada tu diabetes, y esto se consigue siguiendo las pautas de tratamiento y consejos que te dé tu médico.

Conoce tu enfermedad

En la diabetes es especialmente importante conocer cómo funciona tu cuerpo. Primero, porque tus hábitos de vida van a influir directamente en el control de la patología que sufres: los alimentos que ingieras y el modo en que te alimentas puede hacer variar tus niveles de glucosa; el ejercicio físico que hagas también te ayudará a mantener mejor; y hábitos nocivos como el tabaco pueden hacer que la situación empeore. Y segundo, porque conocer los síntomas de complicaciones como la hipoglucemia o la hiperglucemia, te permitirá pedir ayuda médica o tomar las medidas necesarias para mantener controlada la situación. Para que una persona con diabetes vigile sus propios niveles de glucemia debe conocer bien las características de la enfermedad.

El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.