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Diabetes

Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por la presencia de niveles elevados de glucosa en la sangre, un incremento al que se le conoce comúnmente como “tener alto el nivel de azúcar”. Es muy importante para los pacientes con esta enfermedad tener controlado su nivel de glucosa, ya que el no hacerlo puede tener consecuencias graves para la salud.

En esta sección de MSD Salud podrás encontrar información de interés sobre qué es la diabetes, los factores de riesgo, su diagnóstico o la importancia de su control, así como consejos útiles acerca del peso, el ejercicio, el colesterol, o, incluso, recomendaciones al viajar o al conducir.

Información Básica

¿Qué es la diabetes?

Definición de diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por la presencia de niveles elevados de glucosa en la sangre. A este incremento de la glucosa, se le conoce comúnmente como “tener alto el nivel de azúcar”. Y si la diabetes no se controla es una enfermedad que puede tener consecuencias graves para la salud.

La glucosa es imprescindible para el correcto funcionamiento del cuerpo, porque es la principal fuente de energía del organismo. Para que nuestro organismo pueda procesar esa glucosa es necesaria la insulina, una hormona que fabrica el páncreas. En las personas con diabetes, el páncreas no es capaz de producir la insulina necesaria o bien su cuerpo no utiliza de manera adecuada esta hormona.

Pero la capacidad del organismo para aumentar y disminuir la glucemia (nivel de azúcar en sangre) depende, además de la segregación de insulina, de la hormona llamada glucagón. Esta también es producida por el páncreas y realiza el trabajo opuesto a la insulina. De esta forma, cuando la glucemia es elevada, el páncreas segrega más insulina, y cuando la glucemia es baja, el páncreas segrega glucagón para subir los niveles de azúcar en sangre.

¿Cuántos tipos de diabetes hay?

Existen tres tipos principales de diabetes: la diabetes tipo 1, la diabetes tipo 2 y la diabetes gestacional:

  • Diabetes tipo 1
    Es un trastorno autoinmunitario que hace que el sistema inmune del organismo ataque las células del páncreas que segregan insulina. Con el tiempo, esto provoca que el organismo produzca poco o nada de insulina, lo que conlleva un déficit relativo o total de la misma. Por eso, las personas con diabetes tipo 1 deben recibir inyecciones diarias de insulina para sobrevivir y mantener el nivel de glucosa dentro de un intervalo adecuado.
  • Diabetes tipo 2
    La diabetes tipo 2 es la más frecuente en adultos. Se caracteriza por la incapacidad de las células del cuerpo para responder a la insulina (lo que se define como resistencia a la insulina). Las causas de este tipo de diabetes no terminan de estar claras, pero está muy vinculada con el sobrepeso y la obesidad.
  • Diabetes gestacional
    Es aquella que se presenta por primera vez durante el embarazo y que, en la mayor parte de los casos, desaparece tras el parto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que padecer diabetes gestacional aumenta el riesgo de volverla a tener en embarazos posteriores, y que el haber tenido diabetes gestacional hace que el riesgo de padecer diabetes tipo 2 sea es particularmente alto entre los tres y seis años posteriores al parto en mujeres menores de 40 años.

Prevalencia e incidencia de la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2

En el caso de las personas con diabetes tipo 1, son niños y adolescentes los que más la padecen. Suele aparecer con más frecuencia a estas edades, aunque puede desarrollarse a cualquier edad.

La diabetes tipo 2 es la más común, ya que supone alrededor del 90% del total de los casos de diabetes. Afecta generalmente a los adultos, pero aparece cada vez con más frecuencia en niños, adolescentes y jóvenes debido al aumento de los niveles de obesidad, a la falta de actividad física y a las dietas inapropiadas.

Si padezco diabetes, ¿qué síntomas tendré?

Cuando se trata de Diabetes tipo 1, los síntomas se notarán rápidamente. Sin embargo, en el tipo 2, durante los primeros años de la enfermedad pueden no aparecer síntomas claros, por lo que es muy probable que pase totalmente desapercibida. En ocasiones, el tiempo pasa y la diabetes no se diagnostica hasta la aparición de complicaciones más claras.

Los síntomas más comunes en ambos tipos de diabetes son los siguientes:

  • Aumento de la sed
  • Pérdida de peso involuntaria
  • Aumento del apetito
  • Aumento de las ganas de orinar
  • Visión borrosa
  • Fatiga
  • Hormigueo o entumecimiento en los pies y manos
  • Problemas en la cicatrización de las úlceras

Es recomendable acudir a tu médico si padeces alguno de estos síntomas para descartar una posible diabetes.

La diabetes en España y en el mundo

Según los últimos datos (2019) de la International Diabetes Federation, en España hay 3,6 millones de personas con diabetes, lo que supone una prevalencia del 10,5% (20-79 años).

Las cifras a nivel mundial no son más positivas: alrededor de 463 millones de adultos viven con diabetes. La mitad de estas personas (50,01%), en su gran mayoría con diabetes tipo 2, desconocen que padecen la enfermedad.

Las previsiones para el futuro tampoco son esperanzadoras. Según estima la Federación Internacional de Diabetes (IDF), los casos de personas con diabetes podrían incrementarse de forma importante en el año 2045, alcanzándose los 548 millones de personas de 20 a 79 años.

El control de la diabetes

Niveles de glucosa adecuados

Es muy importante para los pacientes con diabetes tener controlado su nivel de glucosa, que puede variar según el momento del día en el que se mida. Si se mide en ayunas será menor y si se hace después de las comidas será mayor.

El nivel de glucosa también puede variar si la medición se hace con sangre que se extrae del antebrazo, o con sangre que se extrae pinchando un dedo (la medición es un 15% más elevada por esta técnica). En cualquier caso, los valores normales son de 80 a 130 mg/dL antes de una comida y por debajo de 180 mg/dL unas 2 horas después de iniciar una comida.

¿Qué es y qué importancia tiene la Hemoglobina Glicosilada?

La Hemoglobina Glicosilada (HbA1c) es el parámetro más utilizado para medir el grado de control de la diabetes tipo 2. Este parámetro, que se mide mediante un análisis de sangre, refleja los niveles de glucemia de los últimos tres meses y puede ser utilizada por su médico en el diagnóstico o para evaluar el control de la enfermedad.

¿Cuándo se considera que la diabetes está controlada?

Se considera que la diabetes está controlada en base a varios parámetros: nivel de Hemoglobina Glicosilada, presión arterial, colesterol, peso y tabaquismo. Las cifras de cada uno de estos factores no deben superar los siguientes valores, si bien siempre hay que individualizarlos en función de las características de las personas con diabetes:

  • Hemoglobina Glicosilada (HbA): por debajo de 7%
  • Presión arterial: Por debajo de 140/90 mmHg
  • Colesterol LDL: menos de 110 mg/dl
  • IMC (Índice de Masa Corporal): menor de 25 en mujeres y de 27 en hombre
  • No fumar

¿Cada cuánto debo controlarme con mi médico?

Normalmente, las personas que se implican en su cuidado de la diabetes, que comen alimentos sanos y llevan un estilo de vida activo, suelen tener un buen control de sus niveles de azúcar en sangre. Sin embargo, lo ideal para la persona que ya está diagnosticada con diabetes es hacerse controles periódicos (cada 3 o 6 meses), lo que le permitirá a su médico constatar que está tomando los medicamentos de forma correcta.

Y yo… ¿puedo padecer diabetes?

Los factores de riesgo

Si no eres diabético y te preguntas si en un futuro podrías llegar a padecer la enfermedad, es importante que sepas que en el 95% de los casos de diabetes no se conocen las causas de su aparición. Sin embargo, se sabe que existen determinados factores de riesgo modificables que es preciso controlar o evitar en la medida de lo posible. Algunos de ellos son:

  • El exceso de peso
  • No practicar ejercicio físico
  • Fumar
  • Alteraciones en el colesterol
  • Hipertensión arterial

Además, hay otros factores, no modificables, que pueden aumentar el riesgo de diabetes, como son la edad (a mayor edad más riesgo), o tener antecedentes familiares de la enfermedad. También, si por ejemplo eres mujer y has estado embarazada y en el transcurso del embarazo has sufrido una diabetes gestacional, podrías tener más probabilidades de padecer la enfermedad en el futuro.

¿Es hereditaria la diabetes?

La diabetes no es una enfermedad hereditaria. Lo que sí existe es una predisposición genética a padecerla. Por ejemplo, si tienes diabetes tipo 1 y eres hombre, tus hijos tendrán una posibilidad de tener diabetes de 1 entre 17 y si eres mujer y has dado a luz antes de los 25 años es de 1 entre 25, mientras si fuiste madre más tarde, el riesgo es de 1 entre 100. Por otra parte, si tienes diabetes tipo 2 y se te diagnosticó la enfermedad antes de los 50 años, el riesgo de que tu hijo padezca diabetes es de 1 entre 7.

Prediabetes: el paso anterior

Antes de la aparición de la diabetes puede darse una situación que los expertos llaman “prediabetes”, o lo que es lo mismo, que un paciente presente niveles de glucosa en sangre que son más altos de lo normal, pero no tanto como para afirmar que tienen diabetes. Sin embargo, cuentan con muchas probabilidades de que su cuadro evolucione en esa dirección. Entre las complicaciones de la prediabetes se encuentran que se asocia con un mayor riesgo de padecer problemas cardiovasculares y de sufrir daño en los riñones. Sin embargo, la evolución de la prediabetes se puede evitar con cambios en el estilo de vida, como alimentación sana y ejercicio.

Diagnóstico de la diabetes

¿Hay pacientes sin diagnosticar?

Sí. Esto ocurre debido a que la diabetes en sus fases iniciales puede no dar síntomas o ser tan inespecíficos que pasen desapercibidos, por lo que muchas personas que la padecen no acuden a su médico y por tanto no se diagnostican. De hecho, la cifra de personas con diabetes tipo 2 sin diagnosticar es muy alta: entre un tercio y la mitad no sabe que padece esta dolencia.

Pruebas para diagnosticar la enfermedad

Si tu médico sospecha que puedes tener diabetes o estar en peligro de padecerla (prediabetes) pedirá unas pruebas determinadas para confirmarlo. Estas pruebas no son dolorosas ni agresivas, ya que suelen consistir en un análisis de sangre que determinará la concentración de la glucosa en sangre.

Las pruebas diagnósticas más comunes son:

  • Glucosa plasmática en ayunas: Esta prueba se realiza cuando se lleva al menos 8 horas sin comer.
  • Prueba de glucosa plasmática aleatoria: Se realiza sin tener en cuenta si el paciente está o no en ayunas, ni cuándo ha comido.
  • Prueba de la Hemoglobina Glicosilada (HbA1c): Mide el nivel promedio de azúcar en sangre durante los últimos tres meses. No se necesita estar en ayunas.
  • Prueba de sobrecarga oral de glucosa (PSOG): En ella se mide la glucemia una hora después de haber consumido una bebida especial que contiene una alta concentración de glucosa. Esta prueba se realiza para determinar la diabetes gestacional.

Tratamientos para la diabetes

¿Se puede curar la diabetes?

Actualmente, la diabetes es una enfermedad crónica que no tiene curación. Sin embargo, el paciente que la padece puede tomar una serie de medidas farmacológicas y conductuales que le permitirán controlar la enfermedad.

Se debe tener en cuenta, que por sí misma, la diabetes no es una enfermedad invalidante. El no controlar adecuadamente las complicaciones que origina es lo que puede hacer que aparezcan incapacidades o que disminuya la esperanza de vida.

Tratamientos para la diabetes

Tu tratamiento farmacológico para controlar la diabetes dependerá del tipo de diabetes que tengas. Pero has de saber que una alimentación sana, mantener un peso saludable o realizar actividad física regularmente serán parte importante de tu tratamiento.

Si el diagnóstico es diabetes tipo 1, el médico prescribirá un tratamiento individualizado diario con insulina. Esto, unido a una monitorización continua del azúcar en sangre y una dieta en la que se calcule la ingesta de hidratos de carbono.

Mientras que, si el diagnóstico es diabetes tipo 2, lo primero es adoptar unos hábitos de vida saludables para controlar la enfermedad (dieta sana, aumento de la actividad física o mantener un peso adecuado). Además, puede ser necesario combinar estas medidas con tomar medicación para conseguir ese control de la glucemia.

En cualquier caso, el médico recomendará el tratamiento más adecuado.

Complicaciones de la diabetes

La diabetes es una enfermedad que puede tener numerosas complicaciones, algunas son del tipo agudo, que se pueden presentar en un momento concreto de la enfermedad y luego desaparecen, y otras que son de tipo crónico, que aparecen como resultado de un mal control de la diabetes durante cinco años o más y que ya no desaparecen.

Hipoglucemia

La hipoglucemia (azúcar muy bajo) se produce cuando la glucosa en sangre baja de 60 mg/dl. En estos casos, el organismo de la persona diabética tiene falta de azúcar, algo que normalmente se produce por un exceso de medicación, por falta de ingesta de alimentos o por un ejercicio intenso.

Si eres una persona con diabetes, debes aprender a distinguir cuándo tienes un bajo nivel de azúcar, conociendo los síntomas típicos de la hipoglucemia, que son los siguientes:

  1. Sensación de hambre
  2. Sudoración
  3. Palpitaciones
  4. Temblores
  5. Debilidad
  6. Modificaciones en el comportamiento

Es muy importante que atajes esta situación de inmediato, de no ser así, puedes padecer visión borrosa, dificultad para hablar e, incluso, pérdida del conocimiento.

Complicaciones cardiovasculares

La diabetes y el continuo de los niveles de glucosa en sangre, incluso por debajo del umbral de diagnóstico de diabetes, están asociados con una amplia gama de afecciones cardiovasculares (ECV) que colectivamente constituyen la mayor causa de morbilidad y mortalidad para las personas con diabetes.

Los tipos más comunes y clásicos de ECV asociados con diabetes son la enfermedad coronaria, la enfermedad cerebrovascular, la arteriopatía periférica y la insuficiencia cardíaca congestiva.

La reducción de la presión arterial alta y los niveles altos de glucosa, así como el aumento de los niveles de actividad física y las dietas ricas en frutas y verduras frescas, granos integrales, fibras de cereales y grasas saludables pueden reducir el riesgo a largo plazo para las personas con diabetes vinculados a las ECV.

¿Puedo perder la vista por la diabetes?

La vista borrosa puede ser resultado de tener un nivel de azúcar en sangre muy alto o de la administración de insulina por primera vez, si bien, se corrige al poco tiempo, una vez se controlan las cifras de glucemia. Sin embargo, si la enfermedad pasa mal controlada un largo periodo de tiempo, pueden aparecer daños en los ojos, sobre todo en la retina.

Las conocidas como enfermedades del ojo diabético son: la retinopatía diabética, el edema macular diabético, las cataratas, el glaucoma, la pérdida de la capacidad de enfoque y la doble visión. Un diagnóstico y tratamiento temprano, en enfermedades como la retinopatía diabética, pueden prevenir la discapacidad visual y la ceguera.

El pie diabético. ¿Qué es?

El pie diabético es una complicación crónica de la diabetes que se produce a largo plazo. Es una neuropatía que afecta a los nervios periféricos de distintas partes del cuerpo y que provoca que poco a poco los nervios vayan perdiendo su función. Así, al no tener sensibilidad, es posible que el paciente no note cuando se corte, tenga una llaga o una ampolla. Estas lesiones pueden terminar causando una úlcera o infecciones, que, en los casos más graves, terminen requiriendo una amputación.

Algunas de las medidas que recomiendan los expertos para prevenir el pie diabético pasan por:

  • Revisar y lavar los pies todos los días
  • Mantener humedecida la piel
  • Proteger los pies del frio y del calor
  • Utilizar calcetines y calzado en todo momento
  • Cuidar una adecuada circulación sanguínea en los pies

Cómo afecta la diabetes al riñón

De la misma manera que la diabetes puede afectar a las arterias de la retina, también puede hacer lo mismo con los vasos del riñón. En este último caso, estas alteraciones producen un daño que es conocido como nefropatía diabética. Si este órgano falla, empieza a dejar de filtrar una serie de sustancias dejando escapar por la orina una proteína llamada albúmina. Sólo tras años sin síntomas, cuando el riñón sufre daños considerables, aparecen las molestias.

Consejos Útiles

Consejos útiles para el paciente con diabetes

Vigila tu peso

Si tienes diabetes, el sobrepeso o la obesidad hacen que aumente tu riesgo de padecer complicaciones. Para conseguir perder peso es importante ser consciente que puede no ser sencillo; tienes que partir de conocer tu situación de salud real inicial y fijarte unos objetivos acordes. Has de tener en cuenta que la combinación de ejercicio y buena alimentación es clave para que puedas perder peso.

El ejercicio te ayudará

Puede disminuir el nivel de azúcar en sangre, ayudar al cuerpo a utilizar mejor la insulina o dar como resultado que se termine reduciendo la medicación. Estos son algunos de los beneficios que aporta el ejercicio a los pacientes con diabetes. Además, reduce los niveles de colesterol, el peso (junto con la dieta) y la tensión arterial, entre otros.

Pero, ¿cuál es el ejercicio más adecuado? En líneas generales, es recomendable realizar ejercicios de intensidad moderada, evitando los sobreesfuerzos. Son recomendables actividades aeróbicas como andar, el ciclismo, el tenis o bailar. La clave está en realizarlos de forma continuada. Para más información, mira este vídeo.

Deja de fumar

Seguramente habrás oído muchas veces lo perjudicial que es el tabaco y cómo es el causante de múltiples enfermedades. En caso de la diabetes, no es distinto. El fumar eleva el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o de muerte prematura. De hecho, se calcula que el riesgo de complicaciones es casi 14 veces mayor si se combina tabaco y diabetes que si se tienen en cuenta ambos factores por separado.

Sigue una buena higiene dental

Tu higiene bucodental siempre es importante, pero en diabetes lo es aún más, porque las personas con esta patología tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades de las encías. Así, las personas con diabetes tienen mayor riesgo de desarrollar gingivitis y periodontitis. Este aumento del riesgo es debido a que en los pacientes con diabetes aumenta la susceptibilidad a infecciones bacterianas y disminuye su capacidad de combatirlas. Para más información, mira este vídeo.

Al volante, con cautela

Para que una persona con diabetes pueda conducir debe cumplir una serie de requisitos que pueden consultarse en el Apartado 8 “Enfermedades metabólicas y endocrinas” del Reglamento General de Conductores (Última modificación: 12 de abril de 2018). En este sentido, para los conductores del grupo 1, se establece: “No debe existir diabetes mellitus que curse con inestabilidad metabólica severa que requiera asistencia hospitalaria, ni diabetes mellitus en tratamiento con insulina o con fármacos hipoglucemiantes”21. Además, para este mismo grupo, se establece: “Siempre que sea preciso el tratamiento con insulina o con fármacos hipoglucemiantes se deberá aportar informe médico favorable, que acredite el adecuado control de la enfermedad y la adecuada formación diabetológica del interesado. El período de vigencia máximo será de cinco años, y podrá ser reducido a criterio facultativo”.

Controla el colesterol

El exceso de colesterol puede acumularse en los vasos sanguíneos obstruyéndolos, por lo que es necesario controlarlo. A nivel general, se considera que el colesterol total (el colesterol HDL, o colesterol “bueno”, más el colesterol LDL, o colesterol “malo”) debería ser inferior a 200 mg/dl y el colesterol “malo” inferior a 110 mg/dl. Una de las mejores medidas a implementar para mantener a raya el colesterol es mantener una dieta saludable que restrinja las grasas saturadas.

Precauciones al viajar

Tener diabetes no es un impedimento para viajar, siempre y cuando esté controlada. Eso sí, te recomendamos una serie de precauciones para que las tengas en cuenta cuando prepares tu viaje:

  • Lleva el doble de medicación y todos los materiales necesarios para los días que dura el viaje.
  • Ten siempre a mano algo de azúcar, zumo o tabletas de glucosa, y si el viaje es largo, algo de comida.
  • Lleva contigo una identificación o informe médico que demuestre que padeces diabetes y que especifique el tratamiento que recibes.
  • Debes informarte acerca de dónde se encuentran los servicios médicos del destino de viaje antes de emprenderlo.

Díselo a tu entorno

Comunicar a las personas que tenemos a nuestro alrededor que padecemos una enfermedad, es una decisión personal. Sin embargo, está bien que tu entorno más cercano sepa que padeces diabetes. La comunicación con familiares y amigos es un mecanismo para superar las incertidumbres y angustias que plantea la enfermedad. Es recomendable expresar poco a poco emociones como la rabia o la tristeza, ya que un exceso de autocontrol puede terminar resultando contraproducente.

No tengas ansiedad: lleva una vida normal

Cuando te diagnostican diabetes, es normal sentirse desanimado. Es una patología crónica, y como tal hay que aprender a vivir con ella. Se puede llevar una vida saludable y normal, pero para ello hace falta contar con una herramienta básica: la educación terapéutica en diabetes.

Mediante la misma, aprenderás a llevar una vida ordenada, una alimentación saludable, etc. Así, todos estos hábitos de vida ayudarán a evitar o retrasar complicaciones favoreciendo un mejor autocuidado y autocontrol de la diabetes. Por tanto, lo importante es que sigas las pautas de tratamiento y consejos que te dé tu médico y de esta manera mejorarás tu calidad de vida.

Conoce tu enfermedad

En la diabetes es especialmente importante conocer cómo funciona tu cuerpo y la enfermedad para poder controlarla. Este conocimiento aporta beneficios en dos direcciones. Por un lado, te posibilitará la mejor identificación de los síntomas y herramientas para integrar a tu forma de vida habitual el control de la enfermedad. Y, por otro lado, el conocimiento de la enfermedad y su manejo te aportará seguridad y mejorará tu autoestima.

¿Quieres saber más?

Tu alimentación en diabetes

La alimentación es crucial para el control de la diabetes, por este motivo, es fundamental que mantengas una dieta equilibrada y saludable.

En principio, las personas con diabetes deben llevar la misma alimentación saludable que el resto de la población, en función de su edad, peso, estatura, sexo, grado de actividad, etc. No hay un porcentaje ideal de carbohidratos, proteínas y grasas para todas las personas con diabetes. La alimentación debe basarse, por tanto, en una evaluación individualizada de cada persona.

Asociaciones de pacientes, sociedades científicas y otros organismos médicos

Asociaciones de Pacientes

Si te acaban de diagnosticar diabetes, puede que tengas muchas preguntas por resolver. ¿Cómo enfrentarse a la enfermedad? ¿Qué es necesario saber sobre tu dolencia? ¿Podré hacer una vida normal?

No olvides que no estás solo. Muchas personas en España padecen la misma enfermedad que tú. Además de tu familia y tus amigos, una asociación de pacientes puede ayudarte a sobrellevar mejor tu enfermedad. En España, la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) tiene múltiples sedes repartidas por todas las comunidades autónomas. Anímate a buscar en su web la asociación de pacientes en tu ciudad o más cerca de tu domicilio. Allí te asesorarán, te informarán, y podrás compartir experiencias con otros pacientes.

Guías de Pacientes

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.