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en COLITIS ULCEROSA

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El impacto psicológico: Pide ayuda

Cuando a una persona le diagnostican colitis ulcerosa, por un lado puede sentir alivio al poner nombre al fin a los síntomas que pueden llevar acompañándole un tiempo. El diagnóstico le permitirá buscar el tratamiento adecuado y mantener controlada la enfermedad con la ayuda del especialista. Sin embargo, el impacto de la notica de padecer una enfermedad crónica puede ser duro. En poco tiempo, la persona que no hace mucho estaba sana, debe hacerse a la idea de que padece una enfermedad que le acompañará el resto de su vida. Y aceptar esto puede no resultar fácil, algo que ocurre en todas las enfermedades crónicas.

A esta cronicidad de la colitis ulcerosa, hay que sumarle los síntomas propios de la enfermedad que hacen que, en ocasiones, el día a día sea difícil de llevar, especialmente en época de brotes. Por todo ello, nuestra percepción sobre nuestra salud se modifica, y surgen numerosas dudas sobre cómo va a cambiar nuestra vida.

Es en ese momento cuando, posiblemente, puedas sentir tristeza o desesperanza. Debes saber que estas emociones son muy normales en cualquier paciente al que se le diagnostica una enfermedad crónica como la colitis ulcerosa. Las personas que han pasado por tu misma situación explican a otros enfermos que sus principales preocupaciones al inicio de la enfermedad eran la falta de energía, la sensación de pérdida de control de la enfermedad, el sentimiento de ser una carga para la pareja y la familia, el temor a no ser aceptado por no poder controlar las evacuaciones, el miedo a la repercusión en el trabajo y en el tiempo de ocio, o los cambios en la imagen corporal.

Sin embargo, la sensación subjetiva del bienestar y la calidad de vida tiene más que ver, según diversas investigaciones, con la sintomatología de ansiedad y depresión del paciente que con la gravedad de los síntomas físicos. El estrés puede afectar al bienestar psicológico, y de esta forma influir en la gravedad de los síntomas. Los sucesos vitales estresantes son el factor psicopatológico más importante en los pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales. También se ha demostrado que la manera en que un paciente con este tipo de dolencias afronta su situación, determina en parte su calidad de vida. Además, las investigaciones más recientes apuntan a que el estrés diario (llegar tarde a una cita, sufrir un atasco, discutir con la pareja, etc) y el llamado estrés percibido (es decir, la preocupación por aquellos problemas que aún no han pasado) están relacionados con el riesgo de sufrir brotes o recaídas.

Por todo ello, es importante que las personas con colitis ulcerosa reciban todo tipo de apoyo para aprender a manejar su estrés. La orientación por parte de familiares, personal de la Unidad de Atención Especializada y asociaciones de pacientes, es fundamental. Sentirte apoyado hará que comprendas mejor tu enfermedad y percibirás que tienes un mayor control de tu dolencia.