¿Se puede evitar la transmisión?

Lavarse las manos con agua y jabón es una de las precauciones claves para evitar la transmisión de Clostridioides difficile, ya que el alcohol no elimina las esporas. Es fundamental que la persona infectada, sus cuidadores y su familia se laven frecuentemente las manos con agua y jabón. Debe hacerse siempre que se use el cuarto de baño y antes de comer.

Por otro lado, siempre que sea posible, la persona con diarrea por C. difficile debe tener su habitación y utilizar un cuarto de baño distinto.

También debe ser exhaustiva la limpieza. Es aconsejable limpiar las superficies del baño y la cocina con lejía diluida, así como otras superficies que se tocan habitualmente: interruptores de luz, teléfonos, mandos a distancia, tiradores del baño, asiento del inodoro, pomos de puertas, mangos, asas...

En el ámbito hospitalario, prevenir la transmisión de la bacteria es un reto importante. Y para conseguirlo es fundamental la coordinación con los Servicios de Medicina Preventiva, que deben adoptar medidas de precaución, por ejemplo mediante el uso de habitaciones individuales, el lavado de manos antes y después de atender a los pacientes, el uso de guantes y la desinfección de superficies.

El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.