logo cuidar

en CÁNCER

Cuando tú eres el cuidador, piensa en ti

Cuidar a una persona querida con cáncer es una tarea que puede ser gratificante a la vez que estresante. Es gratificante en la medida en que estás ayudando a una persona que quieres y que lo necesita, y porque muchas veces conseguirás que se sienta mejor. Sin embargo, también puede causarte estrés la responsabilidad y la impotencia en los días en los que tu familiar no se encuentra bien.

Debes ser consciente de que es importante que tú estés bien (te sientas fuerte, con ánimo) para poder ofrecerle a la otra persona los mejores cuidados. Esto puede requerir que guardes un tiempo para ti mismo. Por ejemplo, hacer algún tipo de actividad física, como salir a dar un paseo a diario, te ayudará a despejarte y no te llevará mucho tiempo. Y, sobre todo, será beneficioso para ti. Este tipo de pequeños pasos y rutinas pueden mejorar tu estado de ánimo.

También tienes que evitar aislarte. Es importante mantener las relaciones tu grupo de amigos, pareja, familiares o conocidos. Eso te ayudará a compartir tus preocupaciones con ellos o pedirles su colaboración, y con ello reducirás tu sensación de sobrecarga y estrés.

Además, intenta dormir y descansar lo necesario, comer bien, hacer ejercicio y mantener tus aficiones siempre que te sea posible. Tu salud es importante, así que acuérdate tú también de acudir a las consultas médicas cuando lo necesites.

El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.