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en CÁNCER

Calidad de vida en el cáncer

Tengo cáncer, ¿cómo afectará a mi calidad de vida?

Si te han diagnosticado cáncer, posiblemente te plantearás, entre otras muchas cuestiones, cómo será tu calidad de vida durante el proceso. En la actualidad, existen múltiples tratamientos que tu médico puede recetarte para controlar tu enfermedad y para controlar también los efectos secundarios más comunes de algunas terapias, como las náuseas y los vómitos. No todas las personas los padecen, pero si ocurre, debes comentárselo a tu médico para que pueda aconsejarte una solución. El objetivo es que los profesionales sanitarios te ayuden a que tu enfermedad afecte lo menos posible a tu calidad de vida y puedas, dentro de las posibilidades, tener una vida normal.

Enfrentarse al primer día del tratamiento

Cada persona es única y se enfrenta al primer día de tratamiento de forma diferente. Es normal que se generen diferentes sentimientos durante el proceso de tratamiento, como sentirse nervioso o preocupado al principio. Pero lo importante es estar relajado y tranquilo el primer día en que recibes la terapia y los siguientes.

Para ello, es recomendable que algún ser querido o amigo le acompañe, hacer ejercicio (siempre bajo supervisión médica) o hablar sobre lo que siente sobre con alguien de confianza o personas que estén o hayan pasado por lo mismo.

Normalmente, deberás acudir a una sala específica del hospital para que se te administre el tratamiento. En la mayoría de los casos, podrás irte a casa el mismo día, aunque en ocasiones el tipo de quimioterapia o el estado físico en el que te encuentras requiere una breve estancia hospitalaria.

Para estar más cómodo y entretenido durante este tiempo es recomendable hagas un desayuno ligero, el cual te ayudará a hacer frente a las posibles náuseas. Para aliviarlas también puedes llevarte caramelos de menta o jengibre. Además, no olvides una botella de agua e ir con ropa cómoda y alguna prenda de abrigo por si te quedas frío. Mientras que para distraerte puedes coger un libro, revistas o un reproductor de música. En cualquier caso, algo que no requiera que hagas mucho esfuerzo.

Los efectos secundarios de los tratamientos

Los posibles efectos adversos dependerán del tipo de tratamiento que recibas, de si padeces alguna enfermedad crónica y también de cómo tu organismo se enfrente a la terapia. En el caso del cáncer, por ejemplo, los fármacos empleados cada vez son más eficaces ya que se obtienen mejores resultados con un mejor control de los efectos secundarios. Sin embargo, es muy posible que, al recibir tratamiento para tu cáncer, padezcas algún tipo de efecto adverso, por lo que mentalizarse es importante.

Estos son algunos de los más comunes:

  • Cansancio y sensación de decaimiento: Esto puede impedir que realices actividades cotidianas. Si te sientes mal, compártelo con tu médico y, sobre todo, con tu familia y amigos: ellos serán quienes más pueden ayudarte.
  • Problemas bucales: Otro de los posibles efectos secundarios son los problemas bucales. La alteración más frecuente es la mucositis que consiste en una inflamación de la mucosa de la boca y puede producir úlceras dolorosas o llagas, que en ocasiones pueden provocar hemorragia en las encías o infección. Para prevenir estos problemas, es esencial que mantengas una buena higiene de los dientes y la boca y que visites a tu dentista de forma periódica..
  • Náuseas y vómitos: Este es uno de los efectos secundarios más conocidos y también temidos, de tratamientos como la quimioterapia. Hoy en día existen soluciones para paliar las náuseas y los vómitos, así que si los padeces mientras recibes el tratamiento, díselo a tu médico, ya que seguramente podrá ofrecerte una solución.
  • Problemas digestivos: Tanto el estreñimiento como la diarrea pueden aparecer con la quimioterapia, debido a que ésta puede afectar a la mucosa del intestino. Si tienes estreñimiento, prueba a beber muchos líquidos, tomar alimentos ricos en fibra (como pan o arroz integral) y hacer ejercicio moderado. Si por el contrario padeces diarrea, evita los alimentos ricos en fibra, evita tomar lácteos o derivados, toma pequeñas cantidades de alimentos pero a menudo, entre otras recomendaciones. En cualquier caso, consulta siempre con tu médico.
  • Cambios en el apetito y el sabor: Puede que durante el tratamiento con quimioterapia no tengas tanto apetito como antes o la comida no te sepa igual que siempre. No te preocupes, esto es normal y es otra de las consecuencias del tratamiento. Si te ocurre, es aconsejable que modifiques determinadas costumbres a la hora de preparar la comida. Por ejemplo, prueba a aderezar las comidas con especias, como romero y albahaca, o realiza enjuagues antes de comer.
  • Caída del cabello: Es uno de los efectos secundarios más conocidos de la quimioterapia, especialmente por el impacto que produce en los propios pacientes y en quienes les rodean. Si pierdes parte o la totalidad del cabello, piensa que es algo temporal y que, una vez terminas la terapia, vuelve a crecer, aunque puede hacerlo con características diferentes (color, textura, etc.). En cualquier caso, no todos los tratamientos con quimioterapia provocan la caída del cabello y esto es algo que puedes consultar con tu médico para estar preparado en caso de que ocurra.

Ante la aparición de los efectos secundarios del tratamiento, no dudes en compartirlos con tu médico o con tu enfermera y decirle cómo te sientes. No debes de asumir siempre como normal todos estos efectos, incluso los más molestos. Y, aunque parezca muy repetitivo, no dejes de comentarlos cada vez que te surja una duda.

Cómo afrontar los vómitos y las náuseas

Los vómitos y las náuseas debido a los tratamientos para el cáncer son especialmente frecuentes, ya que afectan a alrededor del 50% de los pacientes que reciben quimioterapia, y afectan mucho a la calidad de vida, ya que a veces hace que aparezcan complicaciones como deshidratación o desequilibro electrolítico que pueden llegar a hacer que deba cambiarse la terapia.

Hay varios factores que influyen en la predisposición de cada persona a la hora de tener estos efectos secundarios, como la edad, el sexo, haber tenido previamente náuseas o vómitos en quimioterapias previas, el alcoholismo, etc.

Si te ocurre esto mientras estás recibiendo tratamiento para el cáncer, debes saber que existen terapias que tu médico puede administrarte para tratar de controlar este desagradable efecto secundario. Dependiendo del tratamiento que te esté provocando las náuseas y vómitos, de la dosis, la frecuencia y la vía de administración, existen diferentes posibilidades:

  • Antagonistas de los receptores de dopamina
  • Antagonistas de los receptores serotoninérgicos
  • Corticoesteroides
  • Antagonistas de la sustancia P
  • Benzodiacepinas

Además de los fármacos, es muy aconsejable realizar técnicas de relajación que ayudarán a mantener controladas las náuseas. Por supuesto, también es esencial llevar una nutrición adecuada durante todo el tratamiento evitando aquellos alimentos que el organismo no tolere. Asimismo, es recomendable hacer comidas ligeras, es decir, comer más frecuentemente pero menos cantidad, para evitar comidas copiosas. Todo ello te ayudará a afrontar este posible efecto secundario y mantenerlo controlado.

El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.