Un poco de movimiento

Realizar ejercicio físico de forma habitual tiene múltiples beneficios tanto para la salud física como mental durante el tiempo que dure el tratamiento. Por supuesto, debes preguntar a tu oncólogo por si existe alguna contraindicación. Además, el tipo de ejercicio, su duración e intensidad debe ser adaptado a tu estado de salud en cada momento.

No siempre es necesario hacer un ejercicio que requiera un gran esfuerzo, como correr. Una buena opción es salir a pasear en compañía de un amigo, te hará moverte y además pasarás un rato agradable. Si te gusta bailar, hazlo con tu música preferida; o si te gusta y tienes oportunidad puedes llevar a cabo algún trabajo de jardinería al aire libre. En definitiva, busca aquello que te guste, con lo que te encuentres cómodo e inclúyelo en tu vida diaria.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.