Cáncer de vejiga

Cáncer de vejiga

El cáncer de Vejiga se origina en la mayoría de los casos en las células que derivan de la mucosa que recubre el interior de la vejiga. Ocupa el noveno lugar en cuanto al número de diagnósticos de cáncer a nivel mundial y entre los 65 y los 75 años de edad se diagnostican la mayoría de los casos de esta enfermedad, siendo los 70 años la edad en la que más se registran. En cuanto al sexo, en España es más frecuente en hombres que en mujeres.

La mayoría de estos tumores se diagnostican en una fase precoz de desarrollo. De ahí la importancia de acudir al médico ante los primeros síntomas de la presencia de esta enfermedad.

Información Básica

¿Qué es el cáncer de vejiga?

La vejiga es un órgano que se encuentra en la parte inferior del abdomen (pelvis). Se encoge o se agranda en función de la orina, producida por los riñones, que tenga que almacenar y expulsar.

Este cáncer se origina en la mayoría de los casos en las células que derivan de la mucosa que recubre el interior de la vejiga. Ocupa el noveno lugar en cuanto al número de diagnósticos de cáncer a nivel mundial, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Sin embargo, según la misma fuente, en España se posiciona entre los 3-4 tumores más frecuentes.

Puede no ser invasivo, cuando el cáncer solo se localiza en la capa interna de la vejiga y no se ha extendido a capas más profundas, o invasivo, si el cáncer se ha extendido con mayor profundidad en el órgano.

Hay diferentes clases de cánceres de vejiga en función de las características del tumor. El más común es el carcinoma uroterial, siendo de esta clase aproximadamente el 90% de los cánceres de vejiga. Este tipo de cáncer empieza a generarse en las células de la mucosa que recubre por dentro la vejiga, denominada epitelio transicional o urotelio.

Perfil del paciente de cáncer de vejiga

Entre los 65 y los 75 años de edad se diagnostican la mayoría de los casos de esta enfermedad, siendo los 70 años la edad en la que más casos se registran. Si bien, puede afectar a personas de otras edades, habiéndose diagnosticado casos a partir de los 40-45 años.

En cuanto al sexo, en España es más frecuente en hombres que en mujeres.

Síntomas del cáncer de vejiga

En la mayoría de los casos, el primer signo del cáncer de vejiga es la presencia de sangre en la orina, lo que hace que ésta a veces pueda adquirir un color naranja o rosa o, con menos frecuencia, rojo más oscuro. Si lo detectas, es importante que un médico lo examine porque también puede ser síntoma de otras enfermedades.

También se puede experimentar dolor, ardor al orinar o la necesidad de orinar con más frecuencia de lo habitual, entre otros cambios.

Si adviertes alguno de estos síntomas, acude al médico.

Factores de riesgo del cáncer de vejiga

Algunos de los principales factores de riesgo que incrementan el riesgo de tener este tipo de cáncer son:

  • Fumar: es el factor de riesgo más importante. Dejar de fumar cigarrillos durante más de cuatro años puede reducir el riesgo.
  • La edad: aparece con más frecuencia en personas ancianas.
  • Antecedentes de cáncer de vejiga.
  • Exposición a ciertas sustancias químicas que pueden causar cáncer de vejiga como los tintes de anilina, la ciclofosfamida o las aminas aromáticas entre otras. A estas últimas suelen estar expuestos los trabajadores de tintorerías, pintores o peluqueros, entre otros.
  • Ciertos tratamientos para el cáncer.
  • Tener diabetes tipo 2.

Tipos de cáncer de vejiga

Hay tres tipos de cáncer de vejiga que reciben su nombre en función de las células que se vuelven malignas (cancerosas).

Carcinoma de células de transición

Es el tipo de cáncer de vejiga más común. También denominado de células transicionales o carcinoma uroterial, es el que se forma en células de la capa de tejido más interna de la vejiga.

Este tipo de carcinoma puede ser:

  • Carcinoma de células de transición de grado bajo: suele recidivar (volver o reproducirse) después del tratamiento, pero casi nunca se extiende a la capa muscular de la vejiga o a otras partes del cuerpo.
  • Carcinoma de células de transición de grado alto: también es común que se reproduzca después del tratamiento. Aunque en este caso, es habitual que se extiende a la capa muscular de la vejiga, a otras partes del cuerpo o a los ganglios linfáticos.

Carcinoma de células escamosas

Éste comienza a generarse en las células planas y delgadas del revestimiento interior de la vejiga (células escamosas).

Adenocarcinoma

Tumor que se forma a partir de las células glandulares del revestimiento de la vejiga (aquellas que producen sustancias como el moco).

Además, los cánceres de vejiga pueden ser invasivos o superficiales:

  • Cáncer de vejiga invasivo: es aquel que se disemina a través del revestimiento de la vejiga, invadiendo la pared muscular de ésta, o que se extiende a órganos y ganglios linfáticos cercanos.
  • Cáncer de vejiga superficial: es el que está en el revestimiento de la vejiga.

Pronóstico del cáncer de vejiga

La mayoría de estos tumores se diagnostican en una fase precoz de desarrollo por lo que se podrían curar con cirugía. Mientras que cuando el diagnóstico es en fases avanzadas del tumor, la curación es más complicada. En estos casos, el tratamiento suele ir dirigido a prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida.

En cualquier caso, el pronóstico o probabilidad de recuperación del cáncer de vejiga depende de varios factores. Los factores pronósticos son características del tumor y del paciente que permiten determinar a priori cómo va a ser su evolución y pueden ser:

  • El estadio del cáncer: si es un cáncer de vejiga superficial o invasivo.
  • El tipo de células del cáncer de vejiga y su aspecto al microscopio.
  • Si hay carcinoma en otras partes de la vejiga.
  • La edad y la salud general del paciente.

Y en el caso del cáncer superficial, el pronóstico también puede depender de:

  • La cantidad y el tamaño de los tumores.
  • Si el tumor recidivó después del tratamiento.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de vejiga?

Para determinar la existencia o no de esta enfermedad se podrán hacer algunas pruebas o exploraciones:

  • Examen clínico. Se puede explorar el recto y, en el caso de las mujeres, la vagina para determinar el tamaño del tumor y ver si se ha diseminado y en qué medida.
  • Cistoscopia. Durante esta prueba se introduce en la vejiga, a través de la uretra, un tubo con luz que contiene una cámara en su extremo. El médico puede ver así el interior de la vejiga y la uretra para comprobar si hay un tumor. Además, el médico puede insertar un instrumento quirúrgico fino en el tubo de citoscopia para extirpar (con visión directa) muestras de tejido del tumor o de cualquier otra zona sospechosa.
  • Citología en la orina. Prueba de laboratorio que se realiza para detectar la presencia de células tumorales en la orina.
  • Examen histopatológico. El mismo consiste en investigar las células tumorales extraídas durante la cistoscopia. Permite determinar la presencia de la enfermedad y el diagnóstico del cáncer, así como las características específicas del tumor.
  • Exploración radiológica. Se realiza cuando el examen histopatológico muestra que el tumor se ha extendido hasta las capas más profundas de la vejiga para determinar el estadio del tumor, es decir, cómo es de grande y si se ha propagado a otros tejidos y/o ganglios linfáticos. Para ello pueden realizarse distintas pruebas:
    • Tomografía computarizada.
    • Resonancia magnética.
    • Urogramas mediante tomografía computarizada.
    • Pieloramas intravenosos o retrógados (un tipo de examen de rayos X especial de riñones, vejiga y uréteres).
    • Tomografía computarizada de tórax, en los casos con alto riesgo de metástasis y, si hay síntomas de diseminación tumoral en los huesos, centellografía o gammagrafía ósea.

Cáncer de vejiga: estadios y grados

Determinar cuál es el estadio en el que se encuentra el cáncer, entre otros factores, ayuda al médico a definir cuál puede ser el tratamiento más adecuado.

Los diferentes estadios del cáncer de vejiga son:

  • Estadio 0a: el tumor se encuentra sólo en las capas celulares más internas del revestimiento de la vejiga.
  • Estadio 0is: el tumor se encuentra localizado igual que en el estadio 0a, pero en este caso es muy maligno.
  • Estadio I: el tumor invade el tejido conectivo más profundo del revestimiento de la vejiga.
  • Estadio II: el tumor invade el músculo de la vejiga.
  • Estadio III: se invaden los tejidos que rodean la vejiga.
  • Estadio IV: el tumor se ha diseminado a la pared pélvica, la pared abdominal, los ganglios linfáticos o cualquier otro órgano alejado de la vejiga.

En lo que respecta al grado, este hace referencia al parecido existente entre el aspecto de las células tumorales y las células sanas que se encuentran en el revestimiento de la vejiga.

Hay cuatro grados en el cáncer de vejiga:

  • Papiloma uroterial: tumor formado por células no malignas.
  • Neoplasia uroterial papilar de bajo potencial maligno: tumor compuesto de células no malignas que suele estar cubierto de una capa engrosada de epitelio transicional. El epitelio transicional es un tipo de tejido compuesto por varias capas de células.
  • Carcinoma uroterial de bajo grado: tumor maligno que crece despacio y es poco probable que se disemine.
  • Carcinoma uroterial de alto grado: tumor maligno que crece más rápido y que tiene más probabilidades de diseminarse.

Tratamiento del cáncer de vejiga

La elección del tratamiento depende del estadío en el que se encuentre el cáncer, las características del tumor y los riesgos para el paciente.

Tratamiento cáncer de vejiga sin invasión muscular

En estos estadios (0a, 0is, I) el tumor se limita a la capa superficial de la pared de la vejiga y no invade su músculo. El objetivo principal es extirpar el tumor por completo durante lo que se conoce como resección transuretral. Algunos de los tratamientos habituales son:

  • Cistoscopia y resección transuretral.
  • Quimioterapia.
  • Cistectomía, técnica quirúrgica utilizada para extirpar toda o una parte de la vejiga o un quiste.

Tratamiento cáncer de vejiga con invasión muscular

El tumor ha invadido la capa muscular de la vejiga o se ha extendido a través de la pared de la vejiga a los tejidos que la rodean. El objetivo en estos estadios del tumor, II y III, es extirpar toda la vejiga y los ganglios linfáticos cercanos mediante cirugía. Algunos de los tratamientos que pueden aplicarse son:

  • Cistectomía radical.
  • Quimioterapia.
  • Radioterapia.
  • Terapia conservadora de órganos. Se elimina el tumor conservando la vejiga.

Tratamiento en estadio IV

El tumor ha invadido la pared de la pelvis o el abdomen o ha crecido más allá del abdomen llegando a órganos distantes. Algunos de los tratamientos pueden ser:

  • Quimioterapia. Suele ser el tratamiento más utilizado, por la sensibilidad que suelen presentar este tipo de tumores a la misma.
  • Cirugía y radioterapia después de quimioterapia sistémica.
  • Radioterapia. Se puede utilizar cuando el tumor es demasiado grande para operarse, pero no está muy extendido, entre otras razones.
  • Inmunoterapias. La base de estos tratamientos es que, a través de fármacos, el propio sistema inmunitario de la persona reconozca y destruya las células cancerosas.

Consejos Útiles

Cáncer de vejiga: calidad de vida y rehabilitación

Al igual que otros tipos de cáncer, el cáncer de vejiga suele tener un impacto significativo en la calidad de vida de la persona que lo padece.

Hay que adaptarse a los nuevos cambios que la enfermedad ha podido ocasionar, tanto desde el punto de vista físico como psicológico.

Después del tratamiento, se puede tener ansiedad, dificultades para dormir, etc. por lo que se podría necesitar recibir apoyo psicológico. Además, tanto durante como después del tratamiento, puede verse alterado el apetito, teniendo menos hambre o náuseas y malestar general.

A estos cambios en la rutina diaria pueden sumarse otros como:

  • Pérdidas de orina e incontinencia urinaria, después de una reconstrucción de la vejiga.
  • Afectación del rendimiento sexual.

Por estos motivos, las visitas rutinarias al médico para hacer un control y seguimiento de cómo continúa todo deben afrontarse como una oportunidad para resolver dudas y obtener así información médica, apoyo psicológico o ser derivados a otros profesionales sanitarios, en caso de que sea necesario.

La rehabilitación es muy importante y debe ser considerada como parte del proceso de tratamiento.

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Después del tratamiento: seguimiento del cáncer de vejiga

Pese a haber terminado el tratamiento, los médicos podrán proponer realizar revisiones periódicas con el objeto de:

  • Controlar los posibles efectos secundarios del tratamiento.
  • Detectar a tiempo una posible reaparición de la enfermedad para poder administrar un tratamiento adecuado.
  • Dar información médica, apoyo psicológico o derivar a personal sanitario especializado en otras áreas si es necesario. Todo con el objetivo de volver a tener una vida normal.

Los exámenes periódicos y el tiempo que transcurra entre una visita y otra al médico dependerán del grado y la estadificación del cáncer de vejiga que se ha tenido y del tratamiento que se haya aplicado.

El protocolo de seguimiento suele estar compuesto por las siguientes pruebas o criterios:

  • Antecedentes físicos y síntomas que puedan estar relacionados con el cáncer de vejiga desde la visita anterior.
  • Llevar a cabo una cistoscopia con el objetivo de detectar si existe una recurrencia del cáncer y una biopsia, en caso de encontrar lesiones nuevas.
  • Imágenes del aparato urinario superior.
  • Citología urinaria para detectar la posible presencia de células tumorales en la orina.
  • Bioquímica sanguínea y función renal.
  • Si las exploraciones iniciales presentan valores anómalos, se puede plantear la repetición de las investigaciones radiológicas.

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Datos del cáncer de vejiga

Datos del cáncer de vejiga

¿Qué es el cáncer de vejiga?, prevalencia e impacto, síntomas, factores de riesgo y pronóstico.

El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.