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en CÁNCER DE PIEL: MELANOMA

Tratamiento

Una vez determinado que se sufre un melanoma, el tratamiento que se va a recibir depende del estadio en que se encuentre el mismo, sus características y las del propio paciente.

Tratamiento para estadio O (melanomas in situ)

Cuando el tumor se localiza íntegramente en la epidermis, la capa más superficial de la piel, se dice que el melanoma está in situ. En estos casos, que son los de mejor pronóstico porque las células tumorales no se han extendido, la opción terapéutica es la cirugía.

Como el tumor se extirpa para la realización de la biopsia, el médico evaluará si en la primera extirpación se han dejado unos márgenes de seguridad apropiados o si es necesario hacer una escisión más amplia con el fin de obtener dichos márgenes. Esta opción es ambulatoria con anestesia local.

Tratamiento para melanomas en estadios I, II y III

El melanoma que se encuentra localizado en la piel y sin extenderse a los ganglios linfáticos se le clasifica en el estadio I o II. El tratamiento más importante en este momento es la cirugía para extirpar completamente la zona con células tumorales incluyendo los márgenes de seguridad.

Aunque el melanoma no se haya extendido a los ganglios linfáticos o no se puede descartar al 100% su diseminación, el médico suele extirpar también uno o varios ganglios linfáticos, conocidos como ganglios centinela, mediante intervención quirúrgica. En general, este procedimiento se realiza a todos los pacientes en estadios I y II, excepto en los que el tumor quitado en la biopsia sea menor a 1,00 mm.

El melanoma en estadio III es un tumor locorregional, es decir, el tumor se ha empezado a extender bien en los vasos sanguíneos y linfáticos circundantes al tumor situado en la piel o haber llegado ya a los ganglios (a veces detectable ya en una exploración física, otras veces gracias al resultado del ganglio centinela). El pronóstico dependerá de a cuántos ganglios se ha diseminado el tumor y si ya es palpable físicamente.

En el estadio III, al igual que en los anteriores, se recurrirá a la cirugía del tumor con escisión amplia. Además se extraerán todos los ganglios linfáticos en las regiones en los que se encuentren conectados con los vasos linfáticos que rodeen el tumor.

En los estadios avanzados del II (IIB, IIC) y el III, tras la cirugía en la que se ha extirpado el tumor de piel y los ganglios linfáticos, el paciente recibe además un tratamiento adyuvante, es decir, complementario a la cirugía1. La finalidad es prevenir también la posibilidad de recaída en este tipo de pacientes.

En estas fases y cuando mediante la cirugía no ha sido posible quitar completamente las células tumorales, se recurre a otra serie de tratamientos complementarios o adicionales. Es el caso de la radioterapia, que también va dirigida a evitar el riesgo de recaída. La radiación, cuyo objetivo es eliminar las células tumorales, está indicada cuando la persona sufre una extensión del melanoma más allá de los ganglios, si el ganglio afectado mide más de 3 cm, si hay 4 o más ganglios afectados, si hay afectación masiva en los casos en los que el melanoma se localiza en cabeza y cuello, entre otros.

Otro tratamiento adicional es la perfusión asilada de una extremidad. Se utiliza en fase III cuando la metástasis cutánea se da en una extremidad y no se puede extirpar completamente debido a su gran extensión o que progresa muy rápidamente porque ha empezado a diseminarse por los vasos linfáticos. En este caso, se inyecta una dosis alta de quimioterapia en la extremidad afectada. Se aisla la extremidad, para que la quimioterapia no pase a la circulación del resto del cuerpo, y durante unos 60-90 minutos se aplican diferentes fármacos.

Tratamiento para melanomas en estadio IV

Los melanomas se clasifican en el estadio IV cuando se han extendido más allá de los ganglios linfáticos regionales o a distintos órganos del cuerpo como hígado, pulmón o cerebro.

En este estadio, el más grave, la decisión del tratamiento a recibir la toma un equipo formado por diferentes profesionales médicos. Ellos evaluarán el número y tipo de metástasis, si hay una mutación BRAF (cuya presencia puede aumentar el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas), la edad y estado de salud del paciente.

Las personas que tienen una metástasis única (en el cerebro, en el hígado o en el pulmón, por ejemplo) o en un pequeño número, la cirugía es la primera opción. También se recurre a un tipo especial de radioterapia (radiocirugía estereotáctica o bisturí de rayos gama) en los casos de metástasis cerebral única o en un número inferior a tres.

Cuando la metástasis es múltiple, la cirugía ya deja de ser una opción válida en casi todos los casos. El objetivo aquí es poder eliminar las células cancerígenas que se encuentran esparcidas por distintas partes del cuerpo, lo que se intenta principalmente mediante distintos tipos de tratamientos: terapias dirigidas, inmunoterapia (para reforzar al sistema inmunitario del cuerpo a luchar contras las células), quimioterapia y, en algunos casos, radioterapia.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.