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en CÁNCER DE PIEL: MELANOMA

Factores de riesgo

La existencia de algunos factores, tanto individuales como ambientales, puede influir en la aparición de un tumor de piel como el melanoma. Son los llamados factores de riesgo. Conocerlos ayudará a tener una actitud más vigilante ante ellos, así como llevar a cabo medidas de prevención en aquellos que puedan ser modificados.

Los principales factores de riesgo son:

La importancia del fenotipo cutáneo

Cuando hablamos de fenotipo cutáneo, nos referimos a las características de tu piel y a su reacción ante la radiación solar.

  1. El primer paso es saber el fototipo de la piel, determinado genéticamente, ya que predice la tendencia de la misma a broncearse y a quemarse con el sol. Las personas que tienen el fototipo I y II, es decir, las que tienen piel clara, tienen un mayor riesgo de desarrollar un melanoma.
  2. Igualmente, las personas cuyo color de pelo es rubio – y sobretodo pelirrojo- así como ojos de color claro, tienen mayor predisposición.
  3. Otro factor de riesgo es tener muchos lunares o, en términos médicos, “nevus comunes”. A mayor número, mayor riesgo de aparición de melanoma, ya que parece ser que debe a una predisposición genética y a la exposición al sol durante la infancia.
    También incrementa el riesgo de convertirse en melanoma los “nevus atípicos” (que se caracterizan por ser lunares moteados o a manchas que tienen algunas de las siguientes características: un contorno mal definido e irregular, de al menos 5 mm, color variado y presencia de inflamación) y los “nevus congénitos” (los que tenemos de nacimiento y su tamaño es mayor de 5 cm).

Antecedentes de melanoma

Un factor de riesgo claro es haber sufrido ya un melanoma, ya que incrementa el riesgo de padecer otro en un lugar distinto de tu piel.

La presencia de casos de melanoma en un familiar directo, tales como tus padres, tus hermanos e incluso tus hijos, es otro factor de riesgo. De igual manera, se han encontrado alteraciones genéticas familiares que pueden influir, tales como la mutación del gen CDKN2A. La mutación de este gen parece provocar que la persona tenga mayor número de nevus comunes y atípicos y que desarrolle el melanoma en una edad más temprana.

Exposición al sol

Existe una relación entre la exposición a la luz del sol y la presencia del melanoma. Pero dependiendo del tipo de exposición al sol, también dependerá el tipo de tumor que se desarrollará. Así, la exposición solar intermitente (asociada a actividades de ocio al aire libre o durante las vacaciones) y las quemaduras por el sol predisponen a padecer melanomas de extensión superficial o nodulares. Mientras que la exposición solar crónica, relacionada con trabajos a la intemperie, predispone al lentigo maligno.

Exposición a la luz ultravioleta artificial

Recibir de forma intensa luz ultravioleta artificial, como en el caso de las personas que utilizan camas solares para broncearse, aumenta las posibilidades de desarrollar este tumor de piel, especialmente si la exposición se produce antes de los 30 años.

Otros factores

Al igual que vivir en latitudes cercanas al ecuador influye en la probabilidad de que sufras este tipo de cáncer, también hay que tener en cuenta que a más edad, mayor posibilidad de tenerlo. En cuanto al sexo, en Europa, parece que las más propensas son las mujeres, a diferencia de otros continentes, como Oceanía, donde parece ser más proclives los hombres. Las personas que tienen su sistema inmunitario débil, a causa de una enfermedad, de un trasplante o de fármacos, es también más propenso.

El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.