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en ARTRITIS REUMATOIDE

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¿Qué es la artritis reumatoide?

Definición de artritis reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad crónica cuya característica principal es la inflamación de las articulaciones y tejidos de alrededor, lo que provoca dolor y pérdida de movilidad. Si la inflamación se alarga en el tiempo puede provocar deformidades en las articulaciones o verse afectadas otras partes del organismo.

Síntomas más comunes

Los síntomas más frecuentes son el dolor y la hinchazón de las articulaciones, a causa de la inflamación. Esta inflamación se produce principalmente en la membrana que recubre las articulaciones (conocida como membrana sinovial) y que permite unir un hueso con otro. Además afecta especialmente a aquellas articulaciones que más movemos, como son las de las manos, las de los pies, así como los codos, los hombros, las caderas, las rodillas y los tobillos (es decir, articulaciones que son simétricas en el cuerpo).

Otro síntoma que puedes sentir es rigidez en el cuerpo por las mañanas, lo que dificulta los movimientos al comienzo del día. A veces también puedes notar fatiga, fiebre que no se puede explicar, hormigueos en manos y pies, tos continua y sequedad en la boca.

Si la inflamación se alarga en el tiempo, los huesos, ligamentos y tendones circundantes se acaban dañando, produciéndose una deformidad progresiva que disminuye la movilidad de las articulaciones y, en el peor de los casos, puede conllevar una incapacidad funcional. La calidad de vida suele resentirse entonces, ya que afecta a la capacidad de realizar las tareas del día a día.

Causa: una enfermedad autoinmune

Se desconoce la causa final que provoca la aparición de la artritis reumatoide. Lo que sí está comprobado es que el sistema inmunológico del cuerpo, encargado de su defensa, ataca a las articulaciones causando la inflamación, pero no se ha podido averiguar todavía por qué se desencadena este comportamiento anómalo del cuerpo.

En este sentido, se cree que hay diversos factores que pueden actuar como desencadenantes en personas que genéticamente están predispuestas. Pero no se ha podido demostrar que sea una enfermedad hereditaria. Se han estudiado, por ejemplo, el papel de bacterias y virus, o incluso del tabaco y la obesidad, como agentes asociados con el desarrollo de la enfermedad.

Evolución de la enfermedad

La evolución de la artritis reumatoide no es la misma para ti que para otras personas que la sufren. Depende de las características de la enfermedad, de si se ha diagnosticado de manera temprana y, por consiguiente, de cuándo se recibe el tratamiento.

Aún así, has de saber que la artritis reumatoide puede evolucionar en términos generales de tres maneras. La más común es en forma de brotes, es decir, alternan periodos donde los síntomas son muy persistentes con otros donde se alivian. Esto se da en el 70 por ciento de los casos. En otro 20 por ciento, se suceden episodios de artritis aguda que, tras sufrirlos por un periodo de tiempo, luego desaparecen por meses o incluso años. Y en el 10 por ciento restante, los síntomas son continuos, de una progresión lenta, pero constante, experimentando a veces días de mejoría.