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¿Cómo puede influir en mi vida diaria?

Los síntomas de la artritis reumatoide como el dolor, la hinchazón, la debilidad muscular y la rigidez de las articulaciones tras el reposo prolongado -por ejemplo, al levantarse por las mañanas-, hacen más difícil el movimiento y el desarrollo de las actividades cotidianas.
No obstante, cada vez se puede controlar más la evolución de la enfermedad.

Por ello, puede que pertenezcas al gran número de pacientes que tiene solo leves limitaciones, que no te impedirán llevar una vida normal, continuar con tu trabajo, tus actividades de ocio e incluso hacer deporte.

Cuando la enfermedad empeora, se pueden producir erosiones en los huesos, la desaparición del cartílago (membrana que permite el rozamiento suave de los huesos) y, en definitiva, la deformidad de las articulaciones. La consecuencia es poder sufrir una discapacidad para la realización de las actividades cotidianas, incluso las actividades del tiempo libre, pudiéndose producir también una incapacidad para trabajar.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.