Con el aval de:

¿Qué es la artritis psoriásica?

Definición

La artritis psoriásica es una enfermedad crónica que consiste en la inflamación de las articulaciones, provocando hinchazón, dolor, calor, dificultad de movimiento, y en ocasiones la deformación de la articulación afectada. La artritis psoriásica suele darse en pacientes que ya están diagnosticados de psoriasis (aproximadamente un 10%), pero puede aparecer antes de que existan las lesiones propias de la psoriasis.

Síntomas más comunes

Los síntomas más frecuentes de la artritis psoriásica son el dolor y la inflamación de las articulaciones. Pero además, debemos sospechar que tenemos psoriasis cuando una o varias articulaciones se hinchan, cuesta moverlas y las sentimos calientes. Otros síntomas a los que tenemos que prestar atención son el cansancio, pérdida de peso, fiebre, dificultades respiratorias y la irritación o picor de la piel.

La artritis psoriásica puede afectar, además de a las articulaciones, a otras partes del cuerpo, como a los ojos o a los huesos. En muchos casos, por tanto, podremos sentir que tenemos más de un síntoma, superponiéndose unos a otros.

Si la inflamación de las articulaciones se da principalmente en la columna (concretamente donde se une con la pelvis), uno de los síntomas que más notaremos es el dolor de nalgas por las noches, que en ocasiones obliga al paciente a levantarse de la cama tras tan solo 4 ó 5 horas de sueño. También es frecuente el dolor en los talones al levantarse y tras dar los primeros pasos, así como el dolor punzante en el tórax al respirar profundamente.

La artritis psoriásica también se manifiesta a través de la rigidez de las articulaciones, normalmente durante más de media hora, al levantarse por la mañana. Por eso, puede resultar difícil abrir y cerrar las manos.

Los síntomas de la piel son típicos y suelen localizarse en forma de placas de piel enrojecida bien delimitadas, cubiertas de escamas blanquecinas, principalmente en los codos y las rodillas. También es habitual la aparición de lesiones en el cuero cabelludo, que producen un picor moderado.

También es característica la presencia de pequeños puntos de sangre, que aparecen tras rascarse la zona afectada, y la lesión en las uñas, que puede variar, desde pequeños agujeros (como si nos hubiéramos pinchado con un alfiler), a un despegamiento de la uña, con cambios de color y aumento de grosor de la misma.

A diferencia con otras enfermedades reumáticas

En líneas generales,los síntomas de la artritis psoriásica son muy parecidos a los de cualquier otro tipo de artritis: dolor, enrojecimiento, calor, dificultad de movimiento y deformación de la articulación. Sin embargo, existen tres características que la hacen diferente del resto de artritis:

  • No tienen por qué inflamarse todas las articulaciones a la vez, lo que significa que si, por ejemplo, se inflama la rodilla derecha, puede no inflamarse la izquierda al mismo tiempo. Aunque puede ocurrir que se inflame en otro momento de la evolución de la enfermedad.
  • La segunda diferencia con el resto de las artritis es lalesión de las articulaciones interfalángicas distales(las articulaciones que hay junto a las uñas), que raramente se da en el resto de artritis pero que es habitual en la artritis psoriásica.
  • Otra manifestación de la artritis psoriásica y que no presentan el resto de artritis es la inflamación conjunta de las articulaciones y de los tendones de los dedos, conocida como dactilitis“dedo en salchicha”

Causa: una enfermedad autoinmune

Según los últimos datos, un 40% de los pacientes que tienen artritis psoriásica cuenta con familiares cercanos que también sufren la enfermedad. Sin embargo, no es causa suficiente para padecer esta patología, ya que unas personas la desarrollarán y otras no a pesar de tener la misma carga genética.

Por tanto, a día de hoy, no sabemos qué provoca la aparición de la artritis psoriásica. Y se sospecha que, al igual que en otras enfermedades de origen inmunológico, existen una serie de factores genéticos, inmunológicos y externos que pueden favorecer el desarrollo de esta enfermedad.

Entre los externos, se está investigando principalmente sobre las infecciones, que son los responsables de iniciar una respuesta anormal del sistema inmune contra la piel y las articulaciones de las personas que tienen esos genes que favorecen el desarrollo de la artritis psoriásica.

Evolución de la enfermedad

El inicio de la artritis psoriásica es lento y suele aparecer años después que la psoriasis. De hecho, solo un 15% de los artríticos presentan antes la lesión en la articulación que en la piel o las uñas.

La evolución de la artritis psoriásica es buena en la mayoría de los casos y no suele afectar a la vida laboral ni social de los pacientes. Solo una parte de ellos necesitan un tratamiento de manera permanente y muy pocos terminan sufriendo deformaciones en las articulaciones que les impida vivir con normalidad. No obstante, es muy difícil predecir el transcurso de la artritis psoriásica, ya que es irregular y variable en cada persona.

Aunque existe entre la población el convencimiento de que hay una serie de factores –como por ejemplo el clima- y de alimentos que influyen en la evolución de la artritis psoriásica, los expertos no se han pronunciado al respecto y parece que ninguno de estos factores tiene relación con la aparición o remisión de la enfermedad. Lo único que sí se ha demostrado es que los episodios de estrés y ansiedad empeoran el estado de la psoriasis y, en algunos casos, se ha relacionado el primer brote de artritis con un fuerte impacto psicológico.


Compartir por Facebook Compartir por LinkedIn

El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.