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en ARTRITIS PSORIASICA

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Consejos para el día a día

En mi vida cotidiana

En la mayoría de los casos, la artritis psoriásica es de fácil control con los tratamientos con los que contamos en la actualidad, por lo que, no te preocupes si te acaban de diagnosticar la enfermedad porque, en principio, no tendrás que dejar de trabajar. No obstante, si el trabajo que desempeñas requiere un gran esfuerzo físico y el grado de tu enfermedad es grave, es probable que tengas que reducir la actividad laboral o, incluso, cambiar de trabajo.

Si necesitas ayuda para aprender a vivir con tu enfermedad, tienes muchas opciones. Una de ellas es la terapia ocupacional, que te enseñará a proteger las articulaciones y a evitar lesiones en el trabajo, así como el tipo de calzado que debes usar durante tu jornada laboral. Además, para ayudarte a sobrellevar la enfermedad, la terapia ocupacional incluye una parte de trabajo psico-familiar.

Por otro lado, has de saber que existe un reconocimiento administrativo para equiparar las oportunidades ante las limitaciones o desventajas que la artritis psoriásica pueda implicar. Se trata del Certificado de Discapacidad y de su valoración se encargan los Servicios Sociales de cada Comunidad Autónoma. Además, la Seguridad Social dispone de una serie de mecanismos para valorar los distintos tipos de incapacidad laboral de los pacientes con artritis psoriásica.

Práctica de ejercicio físico

De forma general, a los pacientes con artritis psoriásica se les recomienda evitar la actividad física excesiva, respetando un descanso nocturno de al menos 8 horas. No obstante, deben hacer ejercicio diariamente, entre 20 y 40 minutos, repartidos en dos veces al día. La práctica de ejercicio es esencial cuando las articulaciones no están inflamadas y contribuye a evitar la deformidad, la pérdida de fuerza y la osteoporosis.

Los ejercicios pueden ser pasivos, realizados con la ayuda de un fisioterapeuta para favorecer el movimiento de las articulaciones; isométricos, que consisten en poner en tensión los músculos que hay alrededor de tus articulaciones pero sin que éstas se muevan y activos, es decir una tabla de ejercicios para mantener en forma todas las articulaciones.

En cuanto a la práctica de deporte, los ejercicios más útiles para el paciente de artritis psoriásica son caminar, la bicicleta estática, la natación y la gimnasia suave de mantenimiento.

No al sobrepeso

Tanto la obesidad como el sobrepeso influyen negativamente en la salud del paciente de artritis psoriásica. Está demostrado que la pérdida de peso puede ayudar a controlar el dolor causado por la enfermedad y, en algunos casos, retrasar el daño en la articulación.

Como norma general, todos debemos seguir una dieta variada, comiendo de todo en cantidades moderadas. Pero, si además se padece artritis psoriásica, conviene tener unos hábitos alimenticios saludables, tales como respetar los horarios de las comidas y comer de forma relajada y hacer tres comidas principales (desayuno, comida y cena) y otras tres más ligeras (a media mañana, media tarde y antes de acostarte) evitando picar entre horas. Además, conviene evitar los fritos y las salsas ricas en grasas, teniendo en cuenta que las formas más saludables de cocinar son al vapor, a la plancha y al horno.

Otros hábitos saludables

Tengas artritis psoriásica o no, conviene que tengas hábitos de vida saludables, tales como no fumar, evitar el consumo excesivo de alcohol, no abusar de las bebidas excitantes como el café o el té y evitar el sobrepeso.

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El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico.