Saca el máximo provecho de la conversación con el médico

Sacar el máximo provecho de la conversación con el profesional de la salud.

Trabajar de cerca con el médico es importante si deseas recibir el mejor tratamiento para la persona bajo tu cuidado. La comunicación abierta y honesta con el médico es clave para desarrollar esta alianza.

Estos son algunos consejos para sacar el máximo partido de la conversación con el médico:

  • Preséntate como cuidador
    Hazle saber que estás allí para apoyar las recomendaciones del médico.
  • Antes de la cita, ayuda a la persona bajo tu cuidado a preparar una lista de las cosas que deseas analizar
    Prioriza sus necesidades; es posible que no tengas tiempo suficiente para cubrir todo en una visita médica. Ponte de acuerdo en lo que hablará cada uno.
  • Escribe tus preguntas antes de cada cita
    Trata de ser específico y breve. Haz primero las preguntas más importantes. Puedes hacer preguntas como: ¿Qué condición tiene la persona bajo mi cuidado? ¿Qué podría haberla causado? ¿Cómo se trata? ¿Qué pruebas se necesitan?
  • Escribe notas como ayuda para recordar las respuestas y las instrucciones del médico
    De esta forma podrás repasar la información después, cuando tengas más tiempo para concentrarte. Antes de irte de la consulta, revisa tus notas con el médico para asegurarte de que estáis de acuerdo sobre lo hablado. No temas hacer preguntas si no entiendes algo.
  • No dudes en hablar acerca de tus inquietudes sobre la salud de la persona bajo tu cuidado
    Si no te sientes cómodo frente a la persona bajo tu cuidado, considera llamar al médico antes o después de la visita para hablar sobre tus inquietudes. Asegúrate de que el médico tenga el permiso de la persona bajo tu cuidado para hablar contigo.

La comunicación clara con el médico aporta muchos beneficios: un mejor tratamiento para la persona bajo tu cuidado, menos estrés para ti y el uso más eficaz del tiempo de todos.

El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.