Sugerencias para una salud mejor

Como cuidador, a veces puede ser difícil ocuparse de uno mismo. Es importante que puedas encontrar un equilibrio saludable entre tus necesidades y las de la persona bajo tu cuidado. A continuación encontrarás 10 sugerencias que te ayudarán a empezar.

1. Encuentra tiempo para ti

Todos necesitamos relajarnos en algún momento. Ya sea leyendo un buen libro o charlando con un viejo amigo, es importante que reserves algo de tiempo al día solo para ti.

2. Escoge alimentos saludables

Los alimentos saludables como verduras, frutas, cereales integrales, alimentos con alto contenido en fibra, carnes magras, pueden ayudarte a darte más energía y a evitar problemas de salud.

3. Haz ejercicio con regularidad

El ejercicio regular ofrece muchos beneficios para la salud. Puede ser una gran fuente de vitalidad y una buena forma de aliviar el estrés. También puede ayudar a controlar la presión arterial y el colesterol. Una cantidad suficiente de ejercicio no implica necesariamente largas sesiones de entrenamiento en el gimnasio. Procura realizar 30 minutos de actividad al día. Las caminatas constituyen una excelente manera de empezar. Habla con tu médico antes de comenzar cualquier plan nuevo de ejercicios.

4. Recarga energías, tanto mentales como físicas

Salir de casa y hacer alguna actividad que te guste al menos una vez a la semana es muy positivo. Considera la opción de dar un paseo por el parque o visitar a un amigo. Si la persona bajo tu cuidado necesita atención las 24 horas, pide ayuda a un amigo o familiar para que puedas tomarte un descanso.

5. Conserva el sentido del humor

¿Buscas una manera divertida, fácil y económica de relajarte? Prueba con la risa. Te ayuda a relajarte, acelera tu frecuencia cardiaca y pone en movimiento la sangre y los músculos. Busca algo que os haga reír a ti y a la persona bajo tu cuidado, como una serie o una historia graciosa.

6. Ocúpate de tus propias necesidades

Los cuidadores suelen posponer las cosas que necesitan hacer para sí mismos, pero sus necesidades también importan.

7. Cumple con tus citas médicas personales

Siempre es una buena idea asumir un papel activo en tu propia salud. Acudir a controles médicos y dentales periódicos, así como a otras citas y exámenes de rutina, tal y como te recomiende tu médico, puede ayudarte a mantenerte sano y fuerte.

8. Mantente conectado con el mundo exterior

Estar en contacto con amigos y familiares es importante para tu salud y bienestar; si no lo haces en persona, hazlo por teléfono o por internet. Mantén un tono alegre en la conversación y habla de asuntos agradables. Te sentirás mejor al hacerlo así.

9. Piensa de manera positiva

El pensamiento positivo puede ser muy fructífero. Dedica tiempo a identificar y aceptar tus emociones, sin importar cuáles sean. Es natural sentirse culpable o abrumado en algunas ocasiones. Pero asegúrate de valorar todas tus buenas acciones.

10. Identifica las señales de advertencia de estrés y depresión

El estrés y la depresión son problemas graves de salud que sufren muchos cuidadores. Si tienes dificultades para controlar tus emociones o para sobrellevar pequeños problemas o tienes ataques de pánico, habla lo antes posible con tu médico.

Quizás necesites algo de paciencia y práctica, pero equilibrar tus propias necesidades con las de la persona bajo tu cuidado puede ayudarte a lograr una vida más saludable.

Accesibilidad en el hogar

Como cuidador, debes tener en cuenta lo relativo a la seguridad y accesibilidad en el hogar antes de que se convierta en un verdadero problema para la persona que se encuentra bajo tu cuidado. El médico puede darte algunos consejos y recomendaciones. A continuación te indicamos algunas cosas que debes tener en cuenta:

  • Buena iluminación. Para reducir el riesgo de caídas u otros accidentes, asegúrate de que hay una iluminación suficiente en las escaleras (especialmente al principio y al final de estas), los pasillos, el baño, el dormitorio y la cocina. Deja una linterna cerca de la cama por si se va la luz durante la noche.
  • Pasamanos. Sería conveniente que hubiese pasamanos a ambos lados de las escaleras y pasillos. También debería haber barras de apoyo en las duchas y zonas de los cuartos de baño.
  • Temperatura adecuada del agua. Para evitar las quemaduras, comprueba que la temperatura del agua de todos los grifos sea de 48ºC. También puedes instalar grifos o cabezas de ducha que corten el paso del agua automáticamente si está demasiado caliente.
  • Fija las alfombras. Asegúrate de que las alfombras de casa sean antideslizantes.
  • Riesgo de caídas. Retira los objetos que puedan provocar caídas, como alfombrillas, cables y colócalos en un lugar seguro. Si es necesario reorganiza el mobiliario para que haya mucho espacio para caminar.
  • Otros peligros. Comprueba que no existan peligros como venenos y medicamentos, además de productos domésticos peligrosos, cuchillos y navajas de afeitar. Asegúrate de que estos artículos se desechan adecuadamente o se guardan de forma segura.
  • Pon las cosas necesarias en sitios fáciles de alcanzar. Si la persona que se encuentra bajo tu cuidado corre un alto riesgo de sufrir caídas, asegúrate de que los alimentos y los objetos de cuidado personal se guardan en sitios donde sea fácil alcanzarlos.
  • Teléfonos de emergencia a mano. Ten una lista con los números importantes al lado del teléfono.
El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.