Cáncer y otros tumores de la boca

Las formas de cáncer de la cavidad bucal se manifiestan en un porcentaje muy elevado de personas. Además, es muy frecuente comparado con otros cánceres y considerando el tamaño pequeño de la boca con relación al resto del cuerpo. Junto con el cáncer de pulmón y de piel, el cáncer de boca resulta más fácil de prevenir que muchos otros.

Los tumores no cancerosos (benignos) y cancerosos (malignos) se pueden originar en cualquier tipo de tejido en la boca y alrededor de la misma, incluyendo huesos, músculos y nervios. El cáncer que se origina en el revestimiento interno de la boca o en los tejidos superficiales se llama carcinoma; el cáncer originado en los tejidos más profundos se llama sarcoma. Sólo en raras ocasiones, las formas de cáncer de la región bucal son consecuencia de la propagación de un cáncer desde otras partes del organismo, siendo los pulmones, las mamas y la próstata las más comunes.

La exploración física para detectar el cáncer de la boca debe constituir una parte integral de los exámenes médicos y odontológicos ya que es fundamental su detección prematura. En general, las formas cancerosas menores de 15 mm de diámetro se pueden curar fácilmente. Por desgracia, la mayoría de las formas de cáncer de boca se diagnostican solamente cuando el cáncer ya se ha propagado a los ganglios linfáticos de la mandíbula y del cuello. Debido a la detección tardía, el 25 por ciento de los casos de cáncer de boca son mortales.

Factores de riesgo

El riesgo de cáncer de boca es mayor en los fumadores o en personas que consumen bebidas alcohólicas. Es probable que la causa del cáncer se deba a la combinación de alcohol y tabaco, más que a uno de estos factores por separado. Dos tercios de los casos de cáncer de la boca afectan a los varones, pero el hábito del tabaco entre las mujeres, cada vez más extendido durante las últimas décadas, hace que esta diferencia vaya desapareciendo gradualmente.

El cigarrillo es una de las causas más probables de cáncer de boca, más que fumar puros o pipa. Una zona marrón, plana y pecosa (la mancha del fumador) puede aparecer en los labios sobre el punto donde se sostiene habitualmente la pipa o el cigarrillo. Solamente una biopsia (extracción de una muestra de tejido para su examen al microscopio) puede determinar si la mancha es cancerosa.

Las irritaciones repetidas que puedan causar los bordes de un diente roto, los empastes o la prótesis dental (como coronas y puentes) pueden aumentar el riesgo de cáncer de boca. Las personas que han padecido algún tipo de cáncer oral están sujetas a un riesgo mayor de contraer otras formas de cáncer.

Síntomas y diagnóstico

El cáncer de boca aparece con más frecuencia en los lados de la lengua, en el suelo de la boca y en la parte posterior del paladar (paladar blando). Las formas cancerosas de la lengua y del suelo de la boca son habitualmente carcinomas de células escamosas. El sarcoma de Kaposi es un cáncer de los vasos sanguíneos cercanos a la piel. Es más frecuente en la boca, habitualmente en el paladar de las personas que padecen de SIDA.

El cáncer se localiza con frecuencia en el interior de las mejillas y de los labios de las personas que mascan y aspiran tabaco. Estas formas de cáncer son a menudo carcinomas verrugosos de lento crecimiento.

El melanoma, un cáncer que habitualmente se desarrolla en la piel, aparece con menor frecuencia en la boca. Se recomienda acudir al médico, o dentista, si alguna zona de la boca presenta un cambio de color reciente, pardusco u oscurecido, ya que puede tratarse de un melanoma. Sin embargo, no se debe confundir un melanoma con las áreas de pigmentación normal de la boca, como ocurre en algunas familias, y particularmente entre las personas de piel oscura y algunas poblaciones del Mediterráneo.

Lengua

El cáncer de la lengua es invariablemente indoloro en su fase inicial y se detecta habitualmente durante un examen odontológico de rutina.

Es típico que aparezca el cáncer en los lados de la lengua, aunque casi nunca se desarrolle encima de ésta, con excepción de alguien afectado, durante años, de sífilis no tratada. Los carcinomas de células escamosas de la lengua a menudo aparecen como llagas abiertas y tienden a crecer dentro de las estructuras subyacentes.

Una zona enrojecida en la boca (eritroplasia) es una lesión precursora de cáncer. Quienquiera que presente una zona enrojecida en los bordes de la lengua debe acudir al médico o dentista.

Suelo de la boca

El cáncer del suelo de la boca es invariablemente indoloro en su fase inicial y, por lo general, se detecta durante un examen odontológico de rutina. Al igual que el cáncer de la lengua, esta forma de cáncer es habitualmente un carcinoma de células escamosas que tiene un aspecto de llagas abiertas y tiende a crecer dentro de las estructuras subyacentes.

Quienquiera que presente una zona enrojecida (eritroplasia) en el suelo de la boca debe acudir al médico o dentista porque puede indicar la existencia de cáncer.

Paladar blando

El cáncer del paladar blando puede ser un carcinoma de células escamosas o un cáncer que comienza en las pequeñas glándulas salivales del paladar blando. El carcinoma de células escamosas a menudo tiene el aspecto de una úlcera. Con frecuencia, el cáncer que comienza en las pequeñas glándulas salivales aparece como una leve inflamación.

Revestimiento de la boca

Cuando el revestimiento interno de la boca (mucosa bucal) se irrita durante mucho tiempo, se puede desarrollar una mancha blanca y plana que no se quita frotando (leucoplasia). El punto irritado aparece blanco porque se trata de una capa engrosada de una sustancia llamada queratina que cubre la parte más externa de la piel y que normalmente es menos abundante en el revestimiento de la boca. A diferencia de otras áreas blancas que se desarrollan en la boca, en general por la acumulación de alimentos, bacterias u hongos, la leucoplasia no se puede limpiar. Casi siempre la leucoplasia es el resultado de una respuesta de protección normal de la boca contra otras heridas. Pero en el proceso de formación de esta cubierta protectora, algunas células pueden transformarse en cancerosas.

En contraste, una zona enrojecida de la boca (eritroplasia) aparece a consecuencia de un adelgazamiento de la mucosa bucal. La zona aparece de color rojo porque los capilares subyacentes son más visibles. La eritroplasia es una lesión que precede al cáncer de un modo mucho más alarmante que la leucoplasia. La persona que tenga cualquier área de color rojo en la boca, debe acudir al médico o dentista.

Una úlcera es una llaga que se forma en el revestimiento de la boca cuando se deteriora la capa de las células superiores, dejando ver el tejido subyacente. La úlcera es de color blanco, debido a las células muertas que están en el interior de la llaga. Las úlceras de la boca son con frecuencia el resultado de la irritación o de una herida en los tejidos, por ejemplo, cuando se muerde accidentalmente o se lesiona la parte interna de la mejilla. Otras causas son las aftas y las sustancias irritantes, como la aspirina, en caso de mantenerla contra las encías. Las úlceras no cancerosas son invariablemente dolorosas. Una úlcera que no duela y dure más de 10 días puede ser precancerosa o cancerosa y debe ser examinada por un médico o dentista.

Una persona que masca tabaco o usa rapé puede desarrollar un reborde blanco con crestas en la parte interna de las mejillas. Estas tumefacciones pueden transformarse en un carcinoma verrugoso.

Encías

Una tumefacción visible o una zona elevada en la encía no es causa de alarma. Sin embargo, si tales factores no son consecuencia de abscesos periodontales o del absceso de un diente, puede tratarse de un tumor no canceroso causado por irritación. Los tumores no cancerosos son relativamente frecuentes y, si es necesario, se pueden extirpar fácilmente con cirugía. Debido a que el factor irritante permanece, las recidivas de los tumores no cancerosos se presentan entre el 10 y el 40 por ciento de las personas. Si el factor irritante es una dentadura postiza mal ajustada, ésta se debe adaptar o sustituir.

Labios

Cáncer a nivel del labio inferior

Cáncer a nivel del labio inferior

Los labios, con más frecuencia el inferior, pueden experimentar daños por el sol (queilosis actínica), que se manifiesta con grietas en los labios y alteración de color (de rojo, blanco, o rojiblancos al mismo tiempo). El médico, o el dentista, puede realizar una biopsia para determinar si estas manchas desiguales son cancerosas. En climas soleados es más común el cáncer de la parte externa de labio. El cáncer del labio y otras partes de la boca es a menudo duro al tacto y está adherido al tejido subyacente, mientras que la mayoría de las tumefacciones no cancerosas en estas zonas se mueven con facilidad. Las anormalidades del labio superior son menos comunes que las del labio inferior, pero son más propensas a transformarse en cáncer y requieren atención médica.

Una persona que masca o aspira tabaco, puede desarrollar unos rebordes blancos con crestas en la parte interna de los labios, que pueden transformarse en un carcinoma verrugoso.

Tumor unilateral de parótida que provoca una parálisis facial del lado izquierdo

Tumor unilateral de parótida

Glándulas salivales

Los tumores de las glándulas salivales pueden ser cancerosos o no cancerosos. Pueden darse en cualquiera de los tres pares de las principales glándulas salivales: la glándula parótida (en la parte lateral de la cara, frente al oído), la glándula submandibular (debajo de la parte lateral de la mandíbula) o la glándula sublingual (en el suelo de la boca frente a la lengua). También se pueden desarrollar tumores en las glándulas salivales menores, que están dispersas por todo el revestimiento de la boca. El crecimiento inicial de los tumores de las glándulas salivales puede ser doloroso o no. Los tumores cancerosos tienden a crecer rápidamente y son duros al tacto.

Mandíbula

Varias clases de quistes no cancerosos causan dolor e hinchazón de la mandíbula. A menudo, están próximos a una muela del juicio que no puede desarrollarse, por impedírselo la propia mandíbula, y, aunque no son cancerosos, pueden destruir áreas considerables de la mandíbula a medida que se propagan. Ciertos tipos de quistes son más propensos a repetirse. Los odontomas son tumores duros no cancerosos, de estructura parecida al diente, y con aspecto de pequeños dientes adicionales y deformes. Dado que pueden ocupar el lugar de los dientes normales o interferir en su crecimiento, a menudo tienen que ser extraídos quirúrgicamente.

Con frecuencia el cáncer de mandíbula produce dolor y un malestar parecido a la sensación de un anestésico bucal a medida que va perdiendo su efecto. En general, las radiografías no distinguen el cáncer de mandíbula de los quistes, tumores óseos no cancerosos ni de las formas cancerosas que se han propagado desde otras partes del organismo. Sin embargo, las radiografías habitualmente detectan los bordes irregulares del cáncer de mandíbula y pueden mostrar si el cáncer ha consumido las raíces de los dientes más próximos. En general, para confirmar un diagnóstico de cáncer de mandíbula, se requiere una biopsia (extracción de una muestra de tejido y su examen al microscopio).

Prevención y tratamiento

El riesgo de cáncer de labios se reduce protegiéndose del sol. Evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco puede prevenir la mayoría de las formas de cáncer de boca. Otra de las medidas preventivas consiste en arreglar los bordes ásperos de dientes rotos o restauraciones. Alguna evidencia indica que las vitaminas antioxidantes, como las vitaminas C y E y los betacarotenos, pueden servir de protección adicional, pero se necesitan más estudios al respecto. Si los daños del sol afectan a una extensa zona de los labios, un raspado que retire toda la superficie externa, ya sea con medios quirúrgicos o con rayos láser, puede prevenir la evolución hacia formas de cáncer.

La eficacia del tratamiento de cáncer bucolabial depende en gran medida de su evolución. Es raro que el cáncer de boca se propague a otros puntos del organismo; sin embargo, tiende a invadir la cabeza y el cuello. Si se extirpan la totalidad del cáncer y tejidos normales circundantes, antes de que el cáncer se haya propagado hacia los ganglios linfáticos, la posibilidad de curación es alta. Si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos, la curación es mucho menos probable. Durante la intervención quirúrgica se extirpan, además del cáncer, los ganglios debajo y delante de la mandíbula y los que se hallan a lo largo del cuello. La cirugía para las formas de cáncer de boca puede ser desfigurante y psicológicamente traumática.

Una persona con cáncer de boca o garganta puede recibir radioterapia y cirugía o tan sólo radioterapia. La radioterapia a menudo destruye las glándulas salivales, dejando la boca seca, lo que puede acarrear caries y otros problemas dentales. Dado que los maxilares no sanan bien cuando se exponen a la radiación, los problemas dentales se tratan antes de administrar la radiación. Todo diente que pueda ser problemático, se extrae, dejando transcurrir el tiempo necesario para su curación. Una buena higiene dental es importante para las personas que reciben radioterapia a causa del cáncer de boca. Dicha higiene consiste en exámenes periódicos y un meticuloso cuidado en casa, con aplicaciones diarias de flúor. Tras una extracción, la terapia hiperbárica de oxígeno puede contribuir al restablecimiento de la mandíbula.

El beneficio terapéutico de la quimioterapia es limitado para el cáncer de boca. La piedra angular del tratamiento son la cirugía y la radioterapia.

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