Trastornos de la sudación

El sudor es elaborado por las glándulas sudoríparas y transportado a la superficie de la piel mediante conductos. La sudación ayuda a mantener el cuerpo frío. Por esto, las personas sudan más cuando hace calor. También lo hacen cuando están nerviosas o estresadas.

Causa de la sudamina
La sudamina se produce cuando las glándulas sudoríparas están obstruidas y rotas y el sudor queda atrapado debajo de la piel.

Glándulas sudoríparas

El sudor está compuesto principalmente por agua, pero también contiene sal (cloruro de sodio) y otras sustancias químicas. Cuando una persona suda mucho, la pérdida de agua y de sal debe ser reemplazada.

Sudamina

La sudamina es una erupción cutánea que se produce cuando el sudor queda retenido.

Cuando los estrechos conductos que transportan el sudor a la superficie de la piel se obstruyen, el sudor atrapado causa inflamación, lo cual produce irritación (salpullido) y picor. La sudamina consiste normalmente en una erupción caracterizada por diminutas vesículas, pero también puede presentarse como grandes zonas de piel enrojecida.

La sudamina es más frecuente en los climas cálidos y húmedos, pero las personas que se abrigan demasiado en un clima frío también pueden desarrollarla. Las áreas más frecuentemente afectadas por la erupción son el tronco y los muslos.

Reduciendo la sudación se suele controlar el problema. Es importante mantener la piel fresca y seca, así como evitar las condiciones que pueden aumentar la sudación: el aire acondicionado resulta ideal. A menudo se utilizan lociones con corticosteroides, a las cuales a veces se les adiciona un poco de mentol; sin embargo, estos tratamientos tópicos no resultan tan eficaces como el cambio del medio ambiente y el uso de una vestimenta adecuada.

Sudación excesiva

La sudación excesiva (hiperhidrosis) puede afectar a toda la superficie de la piel, pero por lo general está limitada a las palmas de las manos, las plantas de los pies, las axilas o las ingles. La zona afectada suele ser rosada o blanco-azulada y en los casos graves la piel puede presentar fisuras, descamarse y ablandarse, especialmente en los pies. A veces la zona afectada desprende un olor fétido (bromidrosis), causado por bacterias y levaduras que descomponen el sudor y la piel mojada.

Las manos y los pies sudorosos son una respuesta normal a la ansiedad y también es habitual que una persona sude mucho cuando tiene fiebre. Sin embargo, una sudación frecuente y abundante en todo el cuerpo requiere atención médica porque puede ser un signo de hiperactividad del tiroides, una baja concentración de azúcar en la sangre o una alteración en la región del sistema nervioso que controla la sudación. Los análisis de sangre pueden determinar si la función tiroidea o la concentración de azúcar en sangre son anormales.

Tratamiento

Una sudación abundante en las palmas de las manos, las plantas de los pies o las axilas puede ser controlada hasta cierto punto con la aplicación por la noche de una solución de cloruro de aluminio. En primer lugar se seca la zona afectada, a continuación se aplica la solución y por último se recubre todo ello con una fina película plástica. Por la mañana, se retira la película y se lava la zona. Algunas personas necesitan dos aplicaciones diarias; esta pauta suele aliviar el problema durante una semana. Si la solución irrita la piel, debería interrumpirse el uso de la película plástica.

Una solución de metenamina también puede ayudar a controlar la sudación abundante. En ocasiones se recurre a la iontoforesis con agua corriente, proceso en el que se aplica una débil corriente eléctrica a la zona afectada. Si fracasa el tratamiento en un caso de sudación extrema, se puede proceder a una medida mucho más drástica, que consiste en la extirpación quirúrgica de las glándulas sudoríparas axilares. El asesoramiento psicológico o un tratamiento con ansiolíticos pueden aliviar los casos de sudación causados por ansiedad.

Para controlar el olor es necesario mantener minuciosamente limpia la zona afectada; de este modo se eliminan los microorganismos responsables del olor. El baño diario con un jabón líquido que contenga clorhexidina u otro antiséptico y la aplicación de un preparado de clorhidróxido de aluminio (presente en la mayoría de los desodorantes comerciales) son eficaces contra el olor; puede ser útil el afeitado del pelo de las axilas. Algunas personas pueden necesitar cremas antibacterianas o lociones con antibióticos (como clindamicina o eritromicina) para eliminar el olor.

El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.
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