Inflamación de la piel

La piel puede presentar varios tipos de erupciones, de úlceras y de ampollas (erupciones cutáneas). En ocasiones la piel vuelve a la normalidad, pero algunas erupciones cutáneas son duraderas e incluso peligrosas para la vida. Muchas veces la causa no se descubre jamás. Frecuentemente, los medicamentos ingeridos provocan diversas reacciones cutáneas.

Erupciones por fármacos

Esta clase de erupciones constituyen efectos colaterales de un fármaco.

Los fármacos pueden causar varios tipos de erupciones. La mayoría de ellas son consecuencia de una reacción alérgica a un fármaco. Después de tomar la primera dosis (o las subsiguientes) de un medicamento en particular, una persona puede sensibilizarse al fármaco. Una ulterior exposición al fármaco puede provocar una reacción alérgica. Por lo general en cuestión de minutos, aunque en ciertos casos puede llevar horas o días, la piel sufre una erupción. Otros síntomas alérgicos (como goteo nasal, ojos llorosos o un ataque de asma) también pueden acompañar a la erupción.

Los medicamentos también producen erupciones directamente, sin que medie una reacción alérgica. Por ejemplo, los corticosteroides (fármacos semejantes a la cortisona) pueden producir acné y un adelgazamiento de la piel, mientras que los anticoagulantes (diluyentes sanguíneos) pueden causar magulladuras cuando la sangre se escapa por debajo de la piel.

Ciertos medicamentos hacen que la piel se vuelva particularmente sensible a los efectos de la luz solar (fotosensibilidad). Entre ellos figuran ciertos fármacos antipsicóticos, tetraciclinas, sulfamidas, clorotiacida y algunos edulcorantes sintéticos. Cuando se toma el fármaco no aparece ninguna erupción, pero una posterior exposición al sol hace que la piel se enrojezca, aparezca en ocasiones picor, o bien adquiera una coloración gris azulada.

Los fármacos pueden provocar casi cualquier tipo de erupción, pero entre las más importantes se destaca la urticaria, la necrólisis epidérmica tóxica, el eritema polimorfo, el síndrome de Stevens-Johnson y el eritema nudoso.

Erupciones frecuentes que pueden ser causadas por fármacos

Rash o erupción Descripción Ejemplos de medicamentos que pueden causar el rash
Erupción fija medicamentosa Un rash de color rojo oscuro o violeta que reaparece en el mismo lugar cada vez que se toma un medicamento en particular. El rash suele aparecer en la boca o los genitales. Por lo general antibióticos (tetraciclinas y sulfamidas), fenolftaleina (utilizada en ciertos laxantes).
Erupciones purpúreas Manchas purpúreas sobre la piel. Las manchas suelen aparece en las piernas. Diuréticos, algunos anticoagulantes.
Acné Erupción de pápulas y manchas rojas distribuidas principalmente sobre el rostro, los hombros y la parte superior del tórax. Corticosteroides, yoduros, bromuros, fenitoína, esteroides anabolizantes.
Urticaria Elevaciones de consitencia firme, de color rojo y blanco que dan cuenta de una reacción alérgica. Penicilina, aspirina, algunos colorantes utilizados en la fabricación de medicamentos.
Erupción morbiliforme o maculopapular Erupción plana, de color rojo y mal definido, en ocasiones también acompañada de elevaciones o pápulas; se asemeja al sarampión. Prácticamente cualquier fármaco, pero en especial barbitúricos, ampicilina, sulfamidas, otros antibióticos.
Síndrome de Stevens- Johnson o erupciones menos graves que afectan a las membranas mucosas Pequeñas ampollas o un rash similar a la urticaria localizado en el intenor de la boca o la vagina, o bien en el extremo del pene. Penicilinas, sulfamidas, barbitúricos, algunos fármacos para la hipertensión y la diabetes.
Dermatitis exfoliativa Piel engrosada, roja y con descamación en todo el cuerpo. Penicilinas, sulfamidas.

Síntomas

La gravedad de las erupciones inducidas por fármacos varía desde un leve enrojecimiento con pápulas limitadas a una zona reducida a un desprendimiento de la totalidad de la piel. Las erupciones pueden aparecer repentinamente tras la toma de un fármaco (por ejemplo, cuando aparece urticaria después de tomar penicilina) o pueden retrasarse horas o días. En raras ocasiones, la erupción aparece incluso años más tarde; por ejemplo, el arsénico puede causar descamación de la piel, cambios de color e incluso producir cáncer años después de su ingestión.

Diagnóstico

Son muchas las causas de las erupciones y en la actualidad no existe ninguna prueba de laboratorio que pueda confirmar que un fármaco es responsable de una erupción. Descubrir cuál es el fármaco responsable es muchas veces complicado, porque la erupción puede surgir a partir de una mínima cantidad de fármaco y hacerlo mucho después de que la persona lo haya tomado, además de poder persistir hasta semanas o meses después de que se haya interrumpido la toma. Todos y cada uno de los fármacos que haya tomado la persona pueden ser sospechosos, incluyendo los de venta libre; las gotas para los ojos, para la nariz y los supositorios son causas posibles. A veces el único modo de determinar cuál es el fármaco responsable de la erupción es interrumpir la toma de todos los medicamentos, salvo de los que son vitales. En la medida de lo posible se sustituyen los fármacos por otros no relacionados químicamente. Si no existen estos sustitutos, se debe comenzar a tomar los medicamentos nuevamente uno por uno para determinar cuál es el que causa la reacción. Sin embargo, este método puede resultar arriesgado si la persona ha presentado una reacción alérgica grave al fármaco.

Tratamiento

La mayoría de las reacciones desaparecen tras la suspensión del fármaco responsable. Cuando la erupción cutánea es seca o causa picor, un ungüento con corticosteroide puede ayudar a aliviar los síntomas. A pesar de que, generalmente, los casos de urticaria desaparecen rápidamente sin tratamiento, puede ser necesario recurrir a antihistamínicos o corticosteroides orales; las erupciones más graves se tratan con una inyección de adrenalina o de un corticosteroide.

Necrólisis epidérmica tóxica

La necrólisis epidérmica tóxica es una enfermedad cutánea en la cual la capa superficial de la piel se desprende en láminas y que puede poner en peligro la vida del paciente.

Un tercio de los casos se debe a la reacción a un fármaco, casi siempre penicilina, sulfamidas, barbitúricos, anticonvulsionantes, antiinflamatorios no esteroideos o alopurinol. En otro tercio de los casos, la necrólisis epidérmica tóxica aparece en el transcurso de otra enfermedad grave, complicando el diagnóstico. En el tercio restante, no se descubre la causa. Esta enfermedad es muy poco frecuente en los niños.

Síntomas

La necrólisis epidérmica tóxica suele comenzar con una zona enrojecida, dolorosa, que se extiende rápidamente. Es posible que se formen vesículas, o bien que la capa superficial de la piel simplemente se desprenda sin que se presenten ampollas. A menudo, sólo con un ligero contacto o estiramiento se desprenden grandes tiras de piel. Esto hace que la zona afectada parezca escaldada (una enfermedad de aspecto similar, el síndrome de la piel escaldada por estafilococos, se produce a partir de una infección estafilocócica en los lactantes, en los niños pequeños y en adultos con alteraciones en su sistema inmunitario). A medida que avanza la necrólisis epidérmica tóxica, la persona suele experimentar malestar, escalofríos y fiebre. En 3 días pueden desprenderse enormes porciones de piel y la enfermedad suele extenderse hacia las membranas mucosas de los ojos, de la boca y de los genitales.

Como en el caso de las quemaduras graves, la pérdida de piel puede poner en peligro la vida del enfermo. A partir de las grandes áreas dañadas en carne viva puede perderse gran cantidad de líquidos y de sales. Una persona afectada por esta enfermedad es muy susceptible a una infección en las zonas de tejido dañado y expuesto; estas infecciones son la causa de muerte más frecuente en quienes padecen esta enfermedad.

Tratamiento

Las personas aquejadas de necrólisis epidérmica tóxica son hospitalizadas y los fármacos sospechosos de causar la enfermedad se suprimen inmediatamente. Cuando resulta posible, estas personas deberían tratarse en la unidad de quemados y proporcionarles un cuidado escrupuloso para evitar una infección. El personal hospitalario debe lavarse las manos antes de tocar al paciente, mantenerlo aislado de otros enfermos del hospital y cubrirle la piel con vendajes protectores. Los líquidos y las sales que se pierden a través de la piel dañada son reemplazados por vía intravenosa. El uso de corticosteroides para tratar la enfermedad es controvertido. Algunos médicos consideran que administrar elevadas dosis en los primeros días es beneficioso; otros creen que los corticosteroides deberían evitarse. Estos fármacos inhiben el sistema inmunitario, lo que incrementa la posibilidad de sufrir una infección grave. Si ésta se produce, los médicos administran antibióticos inmediatamente.

Eritema polimorfo

El eritema polimorfo es una enfermedad caracterizada por la presencia en la piel de lesiones rojizas y sobreelevadas que suelen tener el aspecto de dianas y, por lo general, están distribuidas simétricamente por todo el cuerpo.

Probablemente la causa de más de la mitad de los casos es el herpes simple. Esta infección vírica puede resultar evidente antes de que aparezca el eritema polimorfo. En el resto de los casos, las causas posibles incluyen prácticamente todos los fármacos (generalmente, las penicilinas, las sulfamidas y los barbitúricos), así como otras enfermedades infecciosas (por ejemplo, infección por virus coxsackie o por virus ECHO, neumonía por micoplasma, psitacosis e histoplasmosis). En raras ocasiones, algunas vacunas provocan eritema polimorfo. Los médicos no conocen el mecanismo por el que el herpes simple y ciertos fármacos producen esta enfermedad, pero se sospecha que la causa sea una reacción alérgica.

Síntomas

Por lo general, el eritema polimorfo aparece de improviso, con manchas enrojecidas y vesículas que se forman más frecuentemente en las palmas de las manos o en las plantas de los pies, así como en la cara. Las ampollas localizadas en los labios y en la mucosa bucal pueden sangrar. El eritema polimorfo produce marcas planas, circulares y rojizas distribuidas por igual a ambos lados del cuerpo; estas zonas pueden convertirse en anillos concéntricos oscuros con centros gris-púrpura (lesiones en diana o en iris). Las zonas enrojecidas en ocasiones producen picor. Una persona con eritema polimorfo puede presentar úlceras frías (o haberlas tenido anteriormente), sentirse cansada y tener dolor en las articulaciones, además de fiebre. Los brotes de eritema polimorfo pueden durar de 2 a 4 semanas y pueden recurrir en el otoño y la primavera durante varios años.

El síndrome de Stevens-Johnson (en el cual las ampollas aparecen en la cara interna de la boca, de la garganta, del ano, de la región genital y de los ojos) es una forma muy grave de eritema polimorfo. En el resto de la piel pueden aparecer zonas rojizas. Las lesiones en la mucosa de la boca crean dificultades al comer e incluso cerrar la boca puede resultar doloroso, por lo que en ocasiones la persona babea. Los ojos pueden doler intensamente, inflamarse y llenarse tanto de pus, que quedan herméticamente cerrados. La córnea puede presentar cicatrices. El orificio por el que sale la orina también puede resultar afectado y en consecuencia orinar resulta difícil y doloroso.

Tratamiento

El eritema polimorfo suele curar por sí solo, pero el síndrome de Stevens-Johnson puede resultar mortal. Los médicos deben intentar tratar todas las posibles causas de infecciones o eliminar cualquier fármaco sospechoso. Cuando se cree que la causa del eritema polimorfo es el herpes simple, suele administrarse aciclovir oral.

Las ampollas o úlceras de la piel se cubren con compresas de agua corriente. Es posible usar corticosteroides orales en los casos graves, persistentes o recurrentes, pero su uso es muy discutido.

A la menor señal de infección, se prescriben antibióticos. Cuando el eritema polimorfo impide comer o beber, la alimentación y los líquidos deben administrarse por vía intravenosa.

Eritema nudoso

El eritema nudoso es una enfermedad inflamatoria que produce hinchazones (nódulos) rojas muy dolorosas bajo la piel, generalmente sobre las espinillas pero, ocasionalmente, también sobre los brazos y en otras áreas.

Muy a menudo, el eritema nudoso no es una enfermedad aislada sino un signo de otro proceso o bien de la alergia a un fármaco. Los adultos jóvenes son más proclives a sufrir esta enfermedad, que puede repetirse durante meses o años. En los niños, el eritema nudoso casi siempre sigue al dolor de garganta, especialmente el causado por estreptococos. En los adultos, las causas más frecuentes son las infecciones estreptocócicas y la sarcoidosis. Otras causas incluyen lepra, coccidioidomicosis, histoplasmosis, tuberculosis, psitacosis, linfogranuloma venéreo y colitis ulcerosa. Esta enfermedad también puede ser una reacción a los fármacos (en especial sulfamidas, yoduros, bromuros y anticonceptivos orales).

Síntomas y diagnóstico

El eritema nudoso suele aparecer sobre las espinillas y se parece a una serie de contusiones elevadas que gradualmente cambian de un color rosado a un tono marrón azulado. Es frecuente que la persona tenga dolor en las articulaciones y fiebre; en ocasiones, los ganglios linfáticos del pecho aumentan de tamaño.

Los nódulos dolorosos suelen ser el signo clave para el médico. La biopsia de un nódulo (tomar una muestra y examinarla al microscopio) puede ayudar a establecer el diagnóstico. No existen pruebas de laboratorio específicas que identifiquen la causa subyacente.

Tratamiento

Los fármacos que puedan provocar eritema nudoso se suspenden y se trata cualquier infección subyacente. Si la enfermedad está producida por una infección estreptocócica, la persona puede que deba tomar antibióticos durante un año o más si es necesario.

El reposo en cama puede ayudar a aliviar el dolor que causan los nódulos. Si se descubre que la causa no es una infección o un fármaco, el médico puede recomendar la aspirina, que puede resultar muy eficaz. Los nódulos pueden ser tratados de forma individualizada, inyectándoles un corticosteroide; pero si son numerosos, a veces se prescriben comprimidos de corticosteroides.

Granuloma anular

El granuloma anular es una enfermedad cutánea crónica de causa desconocida en la cual pequeños y consistentes bultos (nódulos) forman un anillo con piel normal o ligeramente deprimida en el centro.

Los nódulos son amarillentos o del color de la piel circundante; la persona puede tener un anillo o varios. Por lo general los nódulos no causan dolor ni picor y se forman en los pies, las piernas, las manos o en los dedos. En pocos casos, se producen erupciones de nódulos de granuloma anular por exposición a la luz solar.

El granuloma anular se resuelve en general sin tratamiento. Para eliminar la erupción puede ser útil aplicar cremas con corticosteroides y cubrirlas con vendajes impermeables, recurrir a vendajes adhesivos que contengan corticosteroides o bien a inyecciones de éstos.

El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.
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