Infecciones víricas de la piel

Muchos tipos de virus invaden la piel, pero la atención médica se centra sobre todo sólo en tres grupos. Dos de estos grupos causan molestias familiares: verrugas y llagas frías (ampollas febriles o herpes simple) sobre el labio. Las verrugas son causadas por el papilomavirus y el virus del herpes simple produce las llagas, como en el herpes zoster. El tercer grupo de virus que infecta la piel forma parte de la familia de los poxavirus. El más notorio de los poxivirus es el virus de la viruela, que sólo despierta interés histórico; ha sido eliminado en todo el mundo gracias al uso de una vacuna. En cualquier caso, la varicela sigue siendo una infección frecuente en la infancia. El molluscum contagiosum es también causado por un poxavirus.

Verrugas

Las verrugas son pequeños tumores cutáneos causados por cualquiera de los 60 tipos de papilomavirus humanos.

Las verrugas pueden aparecer a cualquier edad, pero son más frecuentes en los niños y menos frecuentes en las personas mayores. Si bien las verrugas de la piel se diseminan fácilmente de una zona del cuerpo a otra, en general no se contagian fácilmente de un individuo a otro. Sin embargo, las verrugas genitales sí son contagiosas.

La gran mayoría de las verrugas son inocuas. Los tipos más frecuentes no se vuelven cancerosos. Algunos tipos infrecuentes y algunos otros que infectan el cuello uterino y el pene resultan, en contadas ocasiones, cancerosos.

El tamaño y la forma de la verruga dependen del tipo de virus que las cause y de su localización en el cuerpo. Algunas verrugas son indoloras; otras causan dolor por irritación de los nervios. Algunas verrugas crecen en grupo (verrugas en mosaico); otras aparecen como formaciones aisladas y únicas. A menudo, las verrugas desaparecen sin tratamiento. Sin embargo, algunas persisten durante muchos años y otras desaparecen y vuelven a aparecer.

Diagnóstico

Cuando los médicos examinan un tumor en la piel, deben intentar diferenciar si se trata de una verruga o de algún otro tipo de tumoración. Algunas formaciones que pueden parecer verrugas en realidad son apéndices, molas, callos, callosidades o, incluso, cánceres de piel. Las verrugas se clasifican en función de su forma y de su localización.

Casi todo el mundo tiene verrugas vulgares (verrucae vulgaris). Éstas son protuberancias duras que tienen una superficie rugosa; son redondeadas o irregulares, de color grisáceo, amarillo o pardo, y, por lo general, tienen menos de 1 centímetro de diámetro. Con gran frecuencia, aparecen en zonas sometidas a frecuentes traumatismos, como los dedos, alrededor de las uñas (verrugas periungueales), las rodillas, la cara y el cuero cabelludo. Pueden diseminarse, pero las verrugas vulgares nunca son cancerosas.

Las verrugas plantares aparecen en la planta del pie, donde por lo general se presentan aplanadas por la presión que se produce al caminar y están rodeadas de piel engrosada. Pueden ser extremadamente dolorosas. A diferencia de las callosidades y de los callos, las verrugas plantares tienden a producir hemorragias en forma de pequeñas pecas puntiformes, cuando el médico afeita o corta la superficie con un bisturí.

Las verrugas filiformes son formaciones largas, estrechas y pequeñas que suelen aflorar en los párpados, la cara, el cuello o los labios.

Las verrugas planas, que son más frecuentes en niños y adultos jóvenes, suelen aparecer en grupos en forma de lesiones lisas, de color amarillo-pardusco, sobre todo en la cara.

El virus que causa las verrugas húmedas (verrugas venéreas, condiloma acuminado) en los genitales se transmite por vía sexual.

Tratamiento

El tratamiento de las verrugas depende de la localización, del tipo y de la gravedad, así como del tiempo de permanencia sobre la piel.

En general, las verrugas vulgares desaparecen sin tratamiento en menos de 2 años. Las aplicaciones diarias de una solución o emplasto que contenga ácido salicílico y ácido láctico suavizan la piel infectada, que puede rasparse suavemente para hacer que la verruga desaparezca más rápidamente. El médico puede efectuar un tratamiento con congelación de la verruga utilizando nitrógeno líquido, pero es posible que tenga que repetir el proceso al cabo de 2 o 3 semanas para eliminarla por completo. La electrodesecación (un tratamiento que usa una corriente eléctrica) o la cirugía con láser puede destruir la verruga, pero ambos procedimientos pueden dejar cicatrices. Independientemente del método utilizado en el tratamiento, la verruga reaparece en aproximadamente un tercio de los casos. El médico también puede tratar las verrugas vulgares con productos químicos como el ácido tricloroacético o la cantaridina, que destruyen la verruga. Sin embargo, nuevas verrugas suelen surgir alrededor de los bordes de otras anteriores.

Las verrugas plantares suelen macerarse con ácido salicílico más concentrado aplicado en forma de solución o de emplaste. Este proceso químico debe acompañarse del recorte de la verruga con un bisturí, su congelación o la aplicación de otros ácidos sobre su superficie. Los médicos pueden utilizar técnicas adicionales, como la inyección de determinadas sustancias químicas en la verruga para destruirla. En cualquier caso, las verrugas plantares son difíciles de curar.

Las verrugas planas suelen ser tratadas con agentes descamantes como el ácido retinoico o el ácido salicílico, que hacen que la verruga se desprenda con la piel descamada.

Molluscum contagiosum

El molluscum contagiosum es una infección de la piel causada por un poxavirus que forma protuberancias lisas, céreas y de color carne.

Las pápulas suelen ser de un tamaño inferior a un centímetro de diámetro y poseen una diminuta depresión en el centro. A veces una sola pápula puede alcanzar más de 3 centímetros. El virus que causa el molluscum es contagioso; se transmite por contacto directo con la piel y, a menudo, la transmisión es por vía sexual.

El virus puede infectar cualquier parte de la piel, aunque es más frecuente en la región inguinal y púbica (si bien no suele aparecer en el pene o en la vagina). Las lesiones no suelen ser pruriginosas ni dolorosas y pueden ser descubiertas por casualidad durante una revisión. La lesión por lo general tiene una depresión central llena de un material blanco pastoso que para los médicos resulta fácil de identificar.

Estas formaciones pueden ser tratadas mediante congelación o vaciando el núcleo central con una aguja.

El contenido que se proporciona en esta página web es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.
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