Dermatitis

La dermatitis (eccema) es una inflamación de las capas superficiales de la piel que se acompaña de ampollas, enrojecimiento, inflamación, supuración, costras, descamación y, frecuentemente, picores.

El rascado y el frotado continuo de la piel puede provocar un engrosamiento y endurecimiento de la misma. Algunos tipos de dermatitis sólo afectan a partes específicas del cuerpo.

Dermatitis por contacto

La dermatitis por contacto es una inflamación causada por el contacto con una sustancia en particular; la erupción queda confinada a un área específica y suele estar bien delimitada.

Dermatitis por contacto
La dermatitis por contacto puede ser causada por objetos de níquel o plástico.

Dermatitis por contacto

Las sustancias que producen demartitis por contacto pueden causar la inflamación de la piel por uno o dos mecanismos: irritación (dermatitis irritativa) o reacción alérgica (dermatitis alérgica). Incluso los jabones suaves, los detergentes y ciertos metales pueden irritar la piel tras un contacto frecuente. En ocasiones una exposición reiterada, incluso al agua, puede secar e irritar la piel. Los irritantes fuertes, como los ácidos, los álcalis (como los quitamanchas) y algunos solventes orgánicos (como la acetona de los quitaesmaltes de uñas) pueden causar cambios en la piel en cuestión de pocos minutos.

En una reacción alérgica, la primera exposición a una sustancia en particular (o en ocasiones, las primeras exposiciones) no causa ningún síntoma, pero la siguiente exposición puede producir picor y dermatitis en un lapso de 4 a 24 horas. Las personas pueden usar (o estar expuestas a) determinadas sustancias durante años sin problemas y repentinamente desarrollar una reacción alérgica. Incluso los ungüentos, las cremas y las lociones usadas para tratar la dermatitis pueden provocar esta reacción. Alrededor del 10 por ciento de las mujeres son alérgicas al níquel, la causa más frecuente de dermatitis producida por joyas. También es posible desarrollar dermatitis a partir de cualquier material que una persona toque mientras trabaja (dermatitis laboral).

Una demartitis que tiene lugar cuando una persona toca determinadas sustancias y después expone su piel a la luz solar, recibe el nombre de dermatitis por contacto fotoalérgica o fototóxica. Entre estas sustancias se encuentran los filtros solares, las lociones para después del afeitado, ciertos perfumes, antibióticos, alquitrán de hulla y aceites.

Síntomas

Los efectos de la dermatitis por contacto varían entre un enrojecimiento leve y pasajero y una inflamación grave con formación de ampollas. A menudo la erupción consiste en diminutas ampollas que producen picor intenso (vesículas). Al principio las lesiones se limitan a la zona de contacto, pero posteriormente pueden extenderse. La zona afectada puede ser muy reducida (por ejemplo, los lóbulos de las orejas si los pendientes producen dermatitis) o bien puede cubrir una gran superficie del cuerpo (por ejemplo, si la dermatitis aparece a causa de una loción para el cuerpo).

Causas frecuentes de dermatitis alérgica por contacto

Cosméticos: sustancias químicas depilatorias, esmalte de uñas, quitaesmaltes, desodorantes, hidratantes, lociones para después del afeitado, perfumes, filtros solares.

Compuestos metálicos (en joyería): níquel.

Plantas: distintas variedades de hiedra venenosa, ambrosía, prímula.

Fármacos contenidos en las cremas para la piel: antibióticos (penicilina, sulfamidas, neomicina), antihistamínicos (difenhidramina, prometacina), anestésicos (benzocaína), antisépticos (timerosal), estabilizadores.

Compuestos químicos utilizados en la fabricación de prendas de vestir: tintes para el calzado; aceleradores del caucho y antioxidantes en guantes, zapatos, ropa interior y otras prendas de vestir.

Si se suprime la sustancia causante de la erupción, el enrojecimiento suele desaparecer en pocos días. Las ampollas pueden exudar y formar costras, pero se secan rápidamente. La descamación residual, el picor y el engrosamiento temporal de la piel pueden durar días o semanas.

Diagnóstico

No siempre resulta fácil determinar la causa de la dermatitis por contacto porque las posibilidades son infinitas. Además, la mayoría de las personas no son conscientes de todas las sustancias que tocan su piel. Con frecuencia, la localización de la erupción inicial es un factor importante.

Si el médico sospecha de dermatitis por contacto pero no descubre la causa con un cuidadoso proceso de eliminación, puede realizar una prueba del parche. Para esta prueba, se colocan durante 2 días sobre la piel pequeños parches con sustancias que suelen causar dermatitis, para comprobar si se produce una erupción debajo de alguno de ellos.

A pesar de que es muy útil, esta prueba del parche es complicada. El médico debe decidir qué sustancias probar, qué cantidad aplicar de cada sustancia y cuándo deberían realizarse las pruebas. Además, los resultados de la prueba pueden ser difíciles de interpretar. Las pruebas pueden ser falsamente positivas o negativas. La mayoría de las personas puede descubrir el origen de sus dermatitis sin esta prueba del parche, eliminando sistemáticamente las causas posibles. De todos modos, se trata de una prueba que puede aportar datos importantes para identificar la causa.

Tratamiento

El tratamiento consiste en eliminar o evitar lo que esté causando la dermatitis por contacto. Para prevenir la infección y evitar la irritación, la persona afectada debería limpiar el área regularmente con agua y jabón suave. Las ampollas no deberían reventarse. Los vendajes secos también pueden ayudar a prevenir una infección.

Las cremas o ungüentos con corticosteroides suelen aliviar los síntomas de la dermatitis por contacto leve, a menos que la persona presente muchas ampollas, como en el caso de reacción ante la hiedra venenosa. Los comprimidos con corticosteroides (como la prednisona) a veces suelen administrarse en casos de dermatitis por contacto. Aunque en algunas situaciones los antihistamínicos alivian el picor, no son particularmente beneficiosos en la mayoría de los casos de dermatitis por contacto.

Dermatitis crónica de manos y pies

La dermatitis crónica de manos y pies incluye un grupo de trastornos en los que las manos y los pies se inflaman y se irritan con frecuencia.

La dermatitis crónica de las manos se produce como consecuencia de una sucesión de trabajos y contactos con sustancias químicas; la dermatitis crónica de los pies surge por las condiciones de calor y humedad que producen los calcetines y los zapatos. La dermatitis crónica puede hacer que la piel de las manos y los pies pique o cause dolor.

La dermatitis por contacto, un tipo de dermatitis crónica de las manos, suele deberse a una irritación causada por sustancias químicas (como los jabones) o por el uso de guantes de goma.

El ponfólix, una enfermedad crónica que produce ampollas que causan picor en las palmas de las manos y a los lados de los dedos, también puede aparecer en las plantas de los pies. Las ampollas suelen ser escamosas, rojas y además exudan. El ponfólix a veces recibe el nombre de dishidrosis, que significa “sudación anormal”, pero la enfermedad no tiene nada que ver con el sudor.

La infección micótica es una causa frecuente de erupción en los pies, especialmente en forma de diminutas ampollas o profundas erupciones rojas. En ciertos casos, una persona que tiene una infección micótica crónica en los pies desarrolla dermatitis en las manos debido a una reacción alérgica al hongo.

Tratamiento

El tratamiento de la dermatitis crónica depende de la causa. En la mayoría de los casos, el mejor tratamiento consiste en eliminar la sustancia química que esté irritando la piel. Se pueden aplicar cremas con corticosteroides para tratar la inflamación. Las infecciones bacterianas que puedan surgir en las úlceras abiertas de la piel se tratan con antibióticos. Cuando el causante de los síntomas es un hongo, se usa un antimicótico.

Dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una inflamación crónica pruriginosa en las capas superficiales de la piel y suele afectar a individuos que tienen fiebre del heno o asma, o bien a familiares con estas enfermedades.

Los afectados de dermatitis atópica suelen presentar muchos otros trastornos alérgicos. No está clara su relación con la dermatitis; algunas personas pueden tener una tendencia hereditaria a producir una excesiva cantidad de anticuerpos, como inmunoglobulina E, en respuesta a estímulos diferentes.

Muchas enfermedades pueden empeorar la dermatitis atópica, incluyendo el estrés emocional, los cambios de temperatura y humedad, las infecciones bacterianas de la piel y el contacto con prendas irritantes (especialmente de lana). En algunos niños pequeños, las alergias alimentarias pueden provocar dermatitis atópica.

Síntomas

En algunos casos la dermatitis atópica aparece en los primeros meses de vida. Los bebés pueden desarrollar lesiones rojas, exudativas y costrosas en la cara, el cuero cabelludo, en la zona de los pañales, en las manos, los brazos, los pies o las piernas. Por lo general, la dermatitis desaparece hacia los 3 o 4 años de edad, a pesar de que con frecuencia vuelve a aparecer. En los niños algo mayores y en los adultos, las lesiones suelen presentarse (y recurrir) en una zona en particular o en alguna otra región, especialmente en la parte superior de los brazos, en la parte anterior de los codos o detrás de las rodillas.

Si bien el color, la intensidad y la localización de las lesiones pueden variar, éstas producen siempre picor. Éste lleva a un rascado incontrolable, que activa un ciclo de picor-rascado-erupción-picor que empeora el problema. El rascado y el frotamiento de la piel pueden también dañarla, permitiendo el paso de bacterias y causando infecciones.

Por razones desconocidas, los individuos con dermatitis atópica de curso prolongado en ocasiones desarrollan cataratas entre los 20 y los 30 años de edad. En los que padecen dermatitis atópica, el herpes simple, que normalmente afecta a una pequeña zona y es leve, puede producir una grave enfermedad con eccema y mucha fiebre (eccema herpético).

Diagnóstico

Pueden ser necesarias varias visitas hasta que el médico logre establecer el diagnóstico. No existe ningún análisis para detectar la dermatitis atópica. El médico efectúa el diagnóstico en función de las características propias de las lesiones y a menudo tiene en cuenta la existencia de posibles alergias en otros miembros de la familia. A pesar de que la dermatitis atópica puede parecerse mucho a la dermatitis seborreica de los niños, los médicos tienen que tratar de diferenciarlas ya que sus complicaciones y tratamiento son diferentes.

Tratamiento

No existe cura, pero ciertas medidas pueden resultar beneficiosas. Evitar el contacto con las sustancias que ya se sabe que irritan la piel puede prevenir la erupción.

Las cremas o ungüentos con corticosteroides pueden mitigar las lesiones y controlar el prurito. Sin embargo, las cremas con corticosteroides potentes que se aplican sobre grandes áreas, o bien durante un tiempo prolongado, pueden causar graves problemas médicos, en especial en los niños, porque estos medicamentos son absorbidos hacia el flujo sanguíneo. Si una crema o ungüento corticosteroide pierden eficacia, pueden ser reemplazados por gelatina de petróleo durante una semana o más para luego reanudar el tratamiento. Aplicar gelatina de petróleo o aceite vegetal sobre la piel puede ayudar a mantenerla blanda y lubricada. Cuando se reanuda el tratamiento con el corticosteroide tras una breve interrupción, es más probable que sea otra vez efectivo.

Algunos individuos con dermatitis atópica descubren que bañarse empeora la erupción; el agua, el jabón y también el hecho de secar la piel, especialmente al frotarla con una toalla, puede causar irritación. En estos casos, bañarse con menos frecuencia, secar ligeramente la piel con una toalla y aplicar aceites o lubricantes inodoros como las cremas humectantes resulta de gran ayuda.

Un antihistamínico (difenhidramina, hidroxizina) puede a veces controlar el picor, en parte porque actúa como sedante. Como estos fármacos pueden causar somnolencia, es mejor aplicarlos por la noche.

Mantener las uñas cortas puede ayudar a reducir el daño causado a la piel por rascado y además disminuye las probabilidades de infección. Aprender a reconocer los signos de infección cutánea producida por dermatitis atópica (mayor enrojecimiento, inflamación, estrías rojas y fiebre) y buscar atención médica lo antes posible es muy importante. Estas infecciones se tratan con antibióticos orales.

Como los corticosteroides en comprimidos y cápsulas pueden producir graves efectos colaterales, los médicos sólo los usan como último recurso para los individuos de difícil tratamiento. Estos fármacos orales pueden detener el crecimiento, debilitar los huesos, inhibir la función de las glándulas suprarrenales y causar muchos otros problemas, especialmente en los niños. Además, sus efectos beneficiosos sólo son temporales.

Por razones desconocidas, el tratamiento con luz ultravioleta más dosis orales de psoraleno, un fármaco que intensifica los efectos de la luz ultravioleta sobre la piel, puede ayudar a los adultos. Este tratamiento rara vez se recomienda para los niños debido a sus potenciales efectos colaterales a largo plazo, como cáncer de piel y cataratas.

Dermatitis seborreica

La dermatitis seborreica es una inflamación de las capas superficiales de la piel que produce escamas en el cuero cabelludo, la cara y ocasionalmente en otras áreas.

La dermatitis seborreica suele afectar a varios miembros de una misma familia y el clima frío suele empeorarla.

Dermatitis seborreica
Esta ilustración muestra algunas localizaciones de la dermatitis seborreica.

Síntomas

La dermatitis seborreica suele comenzar gradualmente, causando una descamación seca o grasienta en el cuero cabelludo (caspa), a veces con picor pero sin pérdida de pelo. En los casos más graves aparecen pápulas amarillentas o rojizas a lo largo de la raya del pelo, detrás de las orejas, en el canal auditivo, sobre las cejas, en el puente de la nariz, alrededor de la nariz y en el pecho. En los bebés menores de un mes, la dermatitis seborreica puede producir una lesión costrosa, amarilla y gruesa (gorra del lactante) y a veces una descamación amarilla detrás de las orejas además de pápulas rojas faciales. Frecuentemente, junto a la erupción del cuero cabelludo aparece otra muy persistente en el área del pañal. Los niños mayores pueden desarrollar en la piel unas lesiones gruesas, persistentes y con grandes escamas.

Tratamiento

En los adultos, el cuero cabelludo puede ser tratado con champús que contengan zinc, sulfuro de selenio, ácido salicílico, sulfuro o brea. La persona suele usar estos champús a diario hasta controlar la caspa y luego dos veces a la semana. Por lo general el tratamiento debe continuar durante varios meses; si la dermatitis reaparece una vez que el tratamiento se suspende, puede comenzarse de nuevo. Las lociones que contienen corticosteroides también se usan sobre la cabeza y otras áreas afectadas. Sobre la cara sólo deberían usarse lociones con corticosteroides no muy potentes, como hidrocortisona al uno por ciento. Incluso los corticosteroides débiles deben ser utilizados con precaución porque el uso prolongado puede reducir el espesor de la piel y causar otros problemas. Si la terapia con corticosteroides no elimina las lesiones, en algunos casos se usa una crema con ketoconazol.

En los niños pequeños que presentan una gruesa costra en el cuero cabelludo, todas las noches se puede frotar suavemente ácido salicílico en aceite mineral sobre la lesión, utilizando un cepillo de dientes blando. Además, hay que lavar la erupción con champú todos los días hasta que la costra haya desaparecido.

En los lactantes, el cuero cabelludo se lava con un champú suave para bebés y a continuación se les aplica una crema con hidrocortisona.

Dermatitis numular

La dermatitis numular es una erupción persistente que por lo general produce picor, unido a una inflamación caracterizada por manchas con forma de moneda que presentan diminutas ampollas, costras y escamas.

Su causa se desconoce. La dermatitis numular suele afectar a las personas de mediana edad, se acompaña de piel seca y es muy frecuente en el invierno. Sin embargo, la erupción puede aparecer y desaparecer sin razón aparente.

Las manchas redondeadas comienzan como pápulas y ampollas acompañadas de picor intenso y posteriormente exudan y forman costras. Las lesiones pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. En ocasiones las manchas son más evidentes en la parte posterior de los brazos o de las piernas y en las nalgas, pero también aparecen en el tronco.

Se han utilizado muchos tratamientos diferentes, pero ninguno es eficaz para todos los afectados. El tratamiento consiste en antibióticos orales, cremas e inyecciones de corticosteroides, otros fármacos y terapia con luz ultravioleta.

Dermatitis exfoliativa generalizada

La dermatitis exfoliativa generalizada es una grave inflamación que afecta a toda la superficie de la piel y evoluciona hacia un enrojecimiento extremo acompañado de una gran descamación.

Ciertos medicamentos (en especial las penicilinas, las sulfamidas, la isoniacida, la fenitoína y los barbitúricos) pueden causar esta enfermedad. En algunos casos, se trata de una complicación de otras enfermedades de la piel, como la dermatitis atópica, la psoriasis y la dermatitis por contacto. Ciertos linfomas (cánceres de los ganglios linfáticos) también pueden causar dermatitis exfoliativa generalizada. En muchos casos no es posible encontrar ninguna causa.

Síntomas

La dermatitis exfoliativa puede comenzar de forma rápida o bien lentamente. Toda la superficie de la piel se vuelve roja, descamativa, engrosada y en ocasiones costrosa. Algunas personas padecen picor y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos. Si bien muchas personas presentan fiebre, pueden sentir frío porque pierden mucho calor a través de la piel lesionada. Pueden perder gran cantidad de líquidos y proteínas y la piel dañada es una deficiente barrera contra las infecciones.

Tratamiento

El diagnóstico y el tratamiento inmediatos son muy importantes para evitar que las infecciones y la pérdida de líquidos y proteínas pongan en peligro la vida del paciente.

Todo fármaco o sustancia química que pudiera estar causando la dermatitis debería ser eliminado de inmediato. Si un linfoma es el causante de la dermatitis, su tratamiento mejorará la afección de la piel. Las personas con dermatitis exfoliativa grave suelen necesitar hospitalización y recibir antibióticos (para la infección), sueros intravenosos (para reemplazar el líquido que han perdido a través de la piel) y suplementos nutricionales. También habría que administrarles medicaciones y mantas calientes para controlar la temperatura corporal. Los baños fríos seguidos de aplicaciones de vaselina de petróleo y gasas pueden contribuir a proteger la piel. Los corticosteroides (como la prednisona) administrados por vía oral o intravenosa sólo se usan cuando otras medidas no surten efecto o la enfermedad empeora.

Dermatitis de estasis

La dermatitis de estasis es un enrojecimiento crónico con descamación, calor y tumefacción (inflamación) que afecta a la parte inferior de las piernas, cuya piel al final adquiere un color marrón oscuro.

Esta clase de dermatitis se produce a partir de una acumulación de líquido y sangre bajo la piel, por lo que tiende a afectar a las personas con varices e hinchazón de las piernas (edema).

Síntomas

La dermatitis de estasis suele localizarse en los tobillos. Al principio la piel enrojece y presenta una ligera descamación. Con el paso de varias semanas o meses, toma un color pardusco. La acumulación de sangre bajo la piel a menudo pasa desapercibida durante mucho tiempo, período durante el cual aumenta la hinchazón así como la posibilidad de infección y una eventual lesión cutánea grave (ulceración).

Tratamiento

El tratamiento a largo plazo tiene la finalidad de reducir la posibilidad de que la sangre se remanse en las venas de los tobillos. Mantener las piernas elevadas por encima del nivel del corazón ayuda a evitar la acumulación de sangre en las venas y de líquidos en la piel. Un apósito con sostén correctamente colocado puede evitar lesiones de piel graves y la acumulación de líquido en la parte inferior de las piernas. Habitualmente no es necesario realizar ningún otro tratamiento.

Para las dermatitis recientes, las compresas calmantes hechas con paños de gasa empapados en agua del grifo pueden hacer que la piel mejore y además ayudan a evitar las infecciones manteniendo la piel limpia. Si la enfermedad empeora (más calor, rubor, presenta pequeñas úlceras o pus) es posible usar vendajes más absorbentes. Las cremas con corticosteroides también son beneficiosas y con frecuencia se combinan con una pasta de óxido de zinc, que luego se aplican en una delgada capa.

Cuando una persona presenta grandes úlceras generalizadas, se necesitan vendajes más voluminosos. La pasta de óxido de zinc es de uso tradicional, pero los nuevos vendajes que cuentan con materiales absorbentes son mucho más efectivos. Sólo se usan antibióticos cuando la piel ya está infectada. En ocasiones es posible realizar injertos de piel de otras partes del cuerpo para cubrir las úlceras demasiado grandes.

Algunas personas pueden necesitar una botina de Unna, que es como un molde lleno de una pasta gelatinosa que contiene zinc. Esta botina ayuda a proteger la piel de posibles irritaciones y la pasta acelera su curación. Si la botina resulta incómoda o difícil de manejar, es posible usar el mismo tipo de pasta con un apósito bajo un vendaje elástico.

En los casos de dermatitis de estasis, la piel se irrita con facilidad; no deberían utilizarse cremas con antibiótico, cremas de primeros auxilios (anestésicas), alcohol, agua de hamamelis, lanolina, ni otras sustancias químicas, ya que pueden empeorar aún más las lesiones.

Dermatitis por rascado localizada

La dermatitis por rascado localizada (liquen simple crónico, neurodermitis) es una inflamación crónica superficial de la piel que produce un picor intenso. Causa sequedad, descamación y la aparición de placas oscuras y gruesas de forma oval, irregular o angulada.

Se desconoce su causa, pero es probable que ciertos factores psicológicos favorezcan su aparición. Esta enfermedad no parece tener origen alérgico. Más mujeres que varones sufren de dermatitis por rascado localizada, una enfermedad muy frecuente entre los asiáticos y los indios americanos. Es frecuente su desarrollo entre los 20 y los 50 años de edad.

Síntomas y diagnóstico

La dermatitis por rascado localizada puede producirse en cualquier parte del cuerpo, incluido el ano (pruritus ani) y la vagina (pruritus vulvae). En sus primeros estadios, la piel parece normal, pero el sujeto nota picor. Posteriormente se seca, forma escamas y aparecen placas oscuras como resultado del rascado y del frotado.

Los médicos tratan de averiguar el posible estrés psicológico o bien las alergias o enfermedades que puedan causar el picor inicial. Cuando este proceso se produce alrededor del ano o de la vagina, el médico puede contemplar la posibilidad de que se deba a parásitos, tricomoniasis, hemorroides, secreciones locales, infecciones micóticas, verrugas, dermatitis por contacto o psoriasis.

Tratamiento

Para que cure esta enfermedad, la persona debe dejar de rascarse y de frotarse la piel, ya que es la causa de la irritación. Con el fin de intentar controlar el picor, los médicos prescriben antihistamínicos por vía oral y cremas con corticosteroides que deben frotarse suavemente sobre el área afectada. Un apósito impregnado con un corticosteroide constituye no sólo un tratamiento sino que también evita que la persona se rasque. El médico puede inyectar bajo la piel corticosteroides de efecto prolongado para controlar el picor. Existen otros medicamentos para tratarlo, como la hidroxizina o la doxepina, que pueden resultar eficaces en algunas personas.

Cuando esta enfermedad se desarrolla alrededor del ano o en la vagina, el mejor tratamiento es una crema con corticosteroides. Puede aplicarse pasta de óxido de zinc sobre la crema para proteger la zona; luego ésta se puede eliminar con aceite mineral. Frotarse fuertemente el ano con papel higiénico después de defecar puede agravar la enfermedad.

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